Independencia de Estados unidos: la “Ley Monetaria Colonial”

En medio de las restricciones impuestas por la Corona hacia las colonias, el Rey Jorge III instauró la Ley Monetaria Colonial, en 1764, la que impedía saldar deudas internacionales con los billetes emitidos en cualquiera de las colonias inglesas. Esta situación provocó un recargo en la economía colonial de circulante, situación que llevó a una serie de manifestaciones en contra de esta nueva política.


El impuesto del Timbre o Estampilla

Entre los diversos aumentos de impuestos que se comenzaron a implementar, uno de los que más estragos causó fue la Ley del Timbre, promulgada el 22 de marzo de 1765, que establecía que todos los periódicos, documentos legales y juegos de azar debían contar con una estampilla que era vendida sólo por los oficiales y funcionarios reales. El argumento utilizado para cobrar este impuesto a las colonias es que los fondos serían utilizados para “defender, proteger y asegurar” a cada una de las ciudades, pueblos y puertos instalados en América. Esto evidentemente no tenía asidero en la realidad, las colonias habían demostrado que eran capaces de subsistir durante más de un siglo y medio sin estos impuestos.

Los efectos de este impuesto en la población colonial fueron uno de los puntos de conflicto y que los llevó a enfrentarse a la corona. Aparecieron organizaciones en contra del impuesto y que poco a poco se opusieron también al dominio inglés, una de las principales fue la llamada “Hijos de la Libertad” que fueron la punta de lanza, en cuanto a organización contra el imperio. La resistencia en un primer momento se dio de forma violenta y con numerosos artículos en diferentes medios de comunicación apuntando hacia lo “injusto” que les parecía las medidas adoptadas por la corona.

Respuesta de los colonos

Poco a poco la resistencia comenzó a conformarse, a través, de diversos pensadores de un cuerpo teórico en torno a las relaciones coloniales y los efectos que tenían sobre la política y economía inglesa.

Uno de estos teóricos fue Patrick Henry, representante de la Asamblea de Virginia, quien incentivo la aprobación de una resolución que denunció que las políticas de la Corona no tenían legitimidad porque no habían sido consultadas con los representantes de la población colonial.

El Congreso por la Ley del Timbre

Este manifiesto de resistencia, si bien parece aislado, se enmarca dentro de una organización mayor en cada una de las colonias. La organización de resistencia en Massachusetts invitó a las demás colonias a un congreso en la New York en donde se buscó generar una instancia de coordinación común de resistencia y oposición a la política de la Corona inglesa. Esta invitación fue aceptada por nueve colonias, las cuales enviaron representantes que se reunieron el 19 de octubre de 1765 en el Congreso de la Ley del Timbre donde se promulgaron una serie de resoluciones entre las que destacan que nunca le habían impuesto tales impuestos y que “tendía manifiestamente a violar los derechos y las libertades de los colonos”.

Respuesta de los ingleses

Frente a esto el parlamento del Reino Unido declaró que la legitimidad de las medidas en base al concepto de “representación virtual”. Sin embargo, esta defensa era débil para los americanos lo que quedaba demostrado en que no existe un representante directo de ninguna colonia en el parlamento. Por tanto, esta instancia no era legitima porque las colonias aceptaban la autoridad de la Corona y del Rey, pero no así con el parlamento inglés. Además, se establecía el principio de legitimidad sobre el territorio, así plantean que ellos no pueden hacer leyes para Escocia o Inglaterra.

Boycott a los ingleses

La disputa entre las colonias y la Corona, derivó en un boicot comercial hacia los productos ingleses, presión que finalmente generó que los comerciantes británicos pidieran a la Cámara de los Comunes en Londres que derogaran la Ley del Timbre y una modificación a los otros impuestos como el de la azúcar, situación que finalmente ocurrió en 1766. Sin embargo, el mismo año, la misma Cámara aprobó la Ley Declaratoria que establecía que la autoridad del Parlamento Británico era extensiva para todas las colonias que integran el imperio inglés.