Independencia de Estados Unidos: los pasos previos.

El Acta de la Independencia de los Estados Unidos de América fue posible gracias al aumento de las hostilidades por parte de los británicos y la escasa respuesta que tenían a sus exigencias.


Después del segundo Congreso Continental parecía evidente que no había vuelta atrás en la relación entre la Corona y las colonias, sin embargo, estos últimos no se habían atrevido a dar el paso decisivo y confrontarse formalmente con los británicos.

La respuesta de la Corona Británica

Los radicales coloniales hacían lo posible por mantener la agitación entre la población llevándola hacia con la concepción de la idea de la independencia como un camino valido y legítimo. Uno de los elementos que resultó favorable para la propagación de la idea de independencia fueron las acciones militares que ya habían comenzado en el prado de Lexington. Las primeras victorias de las colonias, como lo fue la batalla de Bunker Hill el 17 de junio de 1775, fueron fundamentales para encausar las ideas independentistas, sobre todo después que el 23 de agosto de 1775, tan sólo a 2 meses de la victoria en Bunker Hill, el Rey Jorge III decidió decretar que las colonias estaban en estado de rebelión.

El fin de la búsqueda de acuerdos

Esta declaración del Rey terminó por acabar con las dudas de los colonos en torno al vínculo que debían tener con la Corona inglesa. Esto también tuvo repercusiones en el ámbito intelectual en donde la exposición de argumentos e intentos de acercamiento que se habían dado hasta entonces dieron paso a acusaciones y descalificaciones de un lado u otro. Thomas Paine, es un ejemplo de esta situación, él publicó el folleto Common Sense en el que expuso ataques a la política británica y al Rey, calificando al monarca de “el bruto real de Gran Bretaña” y a la monarquía como “la invención más próspera que el diablo puso jamás en pie para promover la idolatría”.

Los primeros meses del año 1776 fueron más frecuentes las contiendas en las zonas urbanas entre colonos y realistas. A estas alturas nadie esperaba que la situación fuera diferente, salvo el Primer Ministro Lord North mantenía las esperanzas en lograr la reconciliación entre ambas partes. Sin embargo, los esfuerzos de los radicales y las ansías de independencia en América ya se habían esparcido.

La primera señal de la Declaración de Independencia

El Congreso Continental recomendó, en mayo de 1776, conformar gobiernos estaduales, medida que rápidamente fue adoptada por Virginia que el 12 de junio tenía una Ley de Derechos, y el 29 del mismo mes tenían una Constitución, que si bien sólo era aplicada dentro de la jurisdicción de Virginia, significó que por primera vez existía una Constitución distinta a la inglesa, una constitución americana. Los delegados del estado de Virginia que acudieron al Congreso Continental presentaron un proyecto para incentivar a los americanos a declarar la Independencia. La propuesta fue presentada el 2 de junio, y la tramitación fue en tan sólo 5 días, en ella se declaró que “estas colonias unidas son y de derecho deben ser, estados libres e independientes, que están absueltas de todas las alianzas con la Corona Británica y que todas las conexiones políticas entre ellas y el Estado de la Gran Bretaña están y deben ser totalmente disueltas”.

Sin embargo, el documento anterior no es la declaración de Independencia. En el Congreso se vieron enfrentados los cada vez menos conservadores comandados por John Dickinson contra todo el resto de representantes que estaba a favor de la moción de Virginia. Finalmente, se decidió crear un comité, en manos de Thomas Jefferson, John Adams, Benjamin Franklin, Robert Livingston y Roger Sherman, quienes aprobaron la propuesta y designaron a Jefferson la tarea de redactar un Acta de Declaración de Independencia. Para el 1 de Julio el Acta ya estaba completa y tan sólo 3 días después, el 4 de julio de 1776 los Estados Unidos de América dejaron de ser colonias inglesas y se constituyeron como un país independiente.