Arte Incaico: Textilería y Ceramica

Conoce las principales características de la textilería y cerámica incaica.


La arquitectura incaica, tema ya tratado en el articulo anterior, alcanzó un alto nivel de desarrollo aplicando diversas técnicas tanto en la construcción de edificios gubernamentales y templos religiosos. Pero no sólo la arquitectura se vio favorecida por dicho desarrollo; otras disciplinas también tuvieron avances, como las que analizaremos a continuación:

Textilería Incaica

Los primeros antecedentes sobre la elaboración de vestimentas en el incanato se remontan a la cultura Wari y los territorios de Paracas y Chancay. Durante su confección se tenía especial cuidado en el diseño que esta ropa debía llevar porque existía la imposición de que la nobleza usaba prendas distintas a la del pueblo llano (clases populares), en cuanto al material de las telas y de las representaciones que debían emplearse para cada clase social.

Predominante resultaba el uso de figuras y de lo simétrico y preciso que resultaban dichos diseños siendo estos de carácter geométrico, iconográfico, zoomorfo (uso de imágenes de animales) y tocapus, que eran dibujos geométricos dispuestos tanto de forma horizontal o vertical en la prenda de vestir.

En cuanto al material con el que se elaboraba este ropaje, los incas utilizaron algodón (que se extraía de la amplia zona costera dominada por el imperio), lana (de llama y alpaca, propia del paisaje andino) como el uso de tinturas, la cual variaba según la zona en la que se elaboraba dicho implemento.

Podemos distinguir cinco tipos de tejidos, los cuales se enumeran de este modo:

  • Tejido de Cumbi o Cumpi: Vestimenta de fina confección utilizado únicamente por la nobleza. Generalmente eran producciones desarrolladas con lana de vicuña, pelaje de murciélago y plumas, complementado con incrustaciones de metales preciosos y figuras geométricas, los cuales eran usados paralelamente en ceremoniales religiosos. La realización de estas elegantes prendas de vestir estaba a cargo de las acllas, mujeres que trabajan al servicio a la nobleza cusqueña en la “Casa de las Escogidas”.
  • Tejido de Abasca: Típicos mantos y ponchos usados por los indígenas, confeccionados con lanas de camélidos y teñidos generalmente con tinturas negras, blancas y cafés.
  • Tejido Chusi: Se refiere a la elaboración de alfombras, frazadas y tapices.
  • Tejido en Plumería: Tenían una finalidad protectora ante la lluvia.
  • Tejido de Chaquira: Poseían incrustaciones de oro y plata. El uso de estos tejidos entregaba estatus a quienes la portasen.

Para finalizar este apartado, es preciso acotar que parte de la técnica textil ha sobrevivido al paso de los siglos y en el día de hoy aún se confeccionan dichos implementos de vestir.

Cerámica Incaica

La elaboración de este tipo de implementos se rige tal como en la textilería y la arquitectura: uso de figuras geométricas y simetría. Su finalidad era lo utilitario y lo práctico, es decir que estos debían emplearse para diversos fines y que no sea sólo un mero adorno. Sin embargo, acá nos encontramos con el uso de diversos colores en su fabricación, lo que contrasta con el aspecto sombrío de las tonalidades utilizadas en las construcciones arquitectónicas.

La base del desarrollo de la cerámica en el incanato, se debe a la fusión de técnicas manejadas por pueblos que habitaron previamente el territorio del Tahuantinsuyo, siendo la cultura Chimú un vivo exponente del desarrollo alfarero.

Los materiales comúnmente elaborados eran vasos, platos, vasijas, cántaros y fuentes empleándose arcilla, metales y madera para su fabricación.

Predominaron tres tipos de implementos cerámicos en el incanato, los cuales se detallan a continuación:

  • Aríbalos o Urpus: Especie de cántaro de cuello largo y de base cónica y ancha. Generalmente contenía líquidos porque en él se almacenaba chicha para evitar su rápida descomposición. Otro uso dado a este tipo de jarro era en ceremonias funerarias.
  • Kero: Vaso hecho con madera de cedro, de diversos colores, esculpiéndose  en él figuras de animales (gatos y perros), poseyendo incrustaciones de metal.  Como el aríbalo, se empleaba para fines funerarios.
  • Plato de Asa: Este artículo- de forma circular- tenía dos manillas en sus extremos que permitían su manipulación. Tal como el kero, tenía motivos zoomorfos (animales).