Cultura Chimú

Conoce el alto nivel de desarrollo que experimentó la Cultura Chimú en su dimensión social y económica


La cultura Chimú,  fue heredera de la cultura Muchica y  se desarrolló tras caer la cultura Wari en la costa norte del actual Perú, específicamente desde el valle de Moche  hasta el valle de Chilón, entre los años 1200 a.C. al 1438 d.C, en el periodo denominado por la arqueología como Horizonte Medio o Intermedio Tardío. Su núcleo se encontraba  en la ciudadela de Chanchán en el departamento de La Libertad, próxima a la actual ciudad de Trujillo.

Alcanzó una avanzada organización política y social, impulsando un reino en constante expansión caracterizado por la  confederación de pequeños grupos que mantenían sus propios mitos, lengua y costumbres.

Organización social Chimú

Fue un estado expansionista centralizado e imperial con claras divisiones de clases, herencia de cargos y una compleja burocracia, liderado por el jefe máximo llamado Chimo Capac o cie quich,  quien reunía los poderes políticos y sacerdotales. Le seguían los curacas y los alaec o gobernadores quienes representaban al Chimo Capac en los pueblos conquistados. También existía una  alta burocracia urbana y  un grupo con cierto prestigio y poder económico llamados fixlla opillac. El pueblo estaba formado por los artesanos, los sirvientes perpetuos o yanas y los campesinos de las zonas rurales dirigidos por el pareng. Es importante destacar que toda esta organización social fue heredada por la cultura Moche.

Economía Chimú

El sistema económico se caracteriza por una red de centros urbanos rurales que se encargaban de recaudar y enviar los tributos obtenidos a la capital, llamada Chan Chan, desde la cual se  organizó y monopolizó la producción, el almacenamiento, la redistribución y el consumo de bienes y productos, sustentados a partir del tributo en producto o trabajo que pagaba el pueblo a los gobernadores en los lugares conquistados

La especialización laboral, obligó el funcionamiento de un sistema de intercambio o trueque que permitió obtener los productos y objetos que cada cual no producía.

La agricultura, fue la base de la economía Chimú, practicada en gran escala mediante técnicas que impulsaron esta actividad  en una zona compleja para su desarrollo debido a su aridez, mediante la construcción de una extensa red de canales que abastecían de agua de los ríos de la costa la elaboración de embalses naturales, para la contención de agua de los ríos. Los wachaques, huachaques, mahamaes o chacras hundidas para aprovechar el agua del subsuelo eran campos agrícolas hundidos en los que al terreno se le retiró la arena para trabajar la tierra húmeda y así  sembrar vegetales en el desierto costero, permitiéndoles obtener  de esta forma, varias cosechas al año y superando así las dificultades que el medio geográfico les imponía.

El uso de los puquíos, palabra que en quechua significa vertiente de agua pura y cristalina, fueron unos acueductos subterráneos construidos en piedra, lajas y troncos de guarango, ideados por la cultura Nazca e imitados por los Chimú, fueron construidos como una serie de canales horizontalmente que iban desde la capa freática hacia la superficie de manera que se pudiera conducir el agua para ser utilizada en el riego de cultivos. Para permitir el acceso a los canales en caso de emergencia por obstrucción, construyeron “ojos” similares a pozos escalonados , con el fin de observar lo sucedido y poder así repararlo.

En la actualidad, esta técnica sigue siendo usada en especial en el departamento de Ica en el Perú, donde  el agua que obtienen por este método heredado de la cultura Chimú, es utilizado para la agricultura de esta zona desértica y también como abastecimiento de agua para la población, siendo los más famosos los puquíos de Cantalloc, Agua Santa, Majoro, Majorito, Pangaraví y Soisonguito.

Además de la agricultura, esta cultura, practicó de forma paralela la pesca, que los chimú supieron aprovechar al máximo, especialmente de la extracción de peces, cangrejos, choros, lobos y mococho, los cuales eran pescados con instrumentos como el anzuelo de metal y hueso, la cangrejera, redes y mazos de madera. También construyeron embarcaciones de totora, llamados comúnmente como “caballitos de totora”, debido a la peculiar forma como sus tripulantes montan en ella. En la actualidad estas naves siguen siendo usadas por algunos pescadores del Perú, quienes deben tener para su buen dominio, equilibrio y fuerza en los brazos, sin duda una embarcación nada fácil de conducir.