Imperio Inca: la Confederación Cusqueña

La Confederación Cusqueña, poseyó el reinado de seis jefes, los cuales se enumerarán a continuación, en conjunto con los principales hitos de su gestión.


Tras el reinado de Sinchi Roca, el cual experimentó un notorio avance en el asentamiento de los quechuas en el territorio cusqueño y sus alrededores, comienza un periodo clave en el desarrollo de los Incas, porque se generan bases estables tanto económicas y sociales, que desencadenarán durante el régimen de Wiracocha, en un notable interés por expandirse a nuevos territorios, lo que se denomina como imperio.

Reinado de Lloque Yupanqui

El reinado de Lloque Yupanqui, se desarrolló con relativa calma, conteniendo al pueblo ayarmaca, que siempre representó peligro para los Incas, debido a que temieron la invasión de su territorio. Hijo de Sinchi Roca y casado con la hija del curaca Oma, logró el beneplácito y sumisión de este señorío y de otros que les rodeaban.  Venció a los Collas y Canas  aplastando la  rebelión de los Maras dentro de la misma confederación, luchas  que permitieron expandir el territorio incaico hacia el oeste. En el poder fue sucedido poder Mayta Cápac.

Reinado de Mayta Cápac

De temple fuerte y aguerrido, Mayta Cápac, logró apaciguar las rebeliones internas de señoríos pertenecientes a su confederación, obteniendo de este modo la supremacía de los incas sobre el resto de las tribus. Logró vencer al señorío de los alcahuizas quienes realizaron un organizado ataque y permitió expandir el territorio inca hacia el sureste, llegando al río Desaguadero (actual departamento de Puno) y conquistó la región de Moquegua, llegando por primera vez al borde del Océano Pacífico.

Reinado de Cápac Yupanqui

Hijo y sucesor de Mayta Cápac, obtuvo nuevas conquistas territoriales, que le valieron el respeto de pueblos cercanos. Logró una alianza pacífica con el belicoso pueblo ayarmaca, que fue constante amenaza para los anteriores jefes cusqueños. La mencionada paz se consolidó al casarse Cápac Yupanqui con la hija del líder de éstos, Cusi Hilpay. Esta unión entre incas y ayarmacas logró contener el avance de la  guerrera tribu de los chancas.

Cápac Yupanqui murió envenado en manos de una de sus esposas, Cusi Chombo, en torno a un plan ambicioso orquestado por Inca Roca, su hijo, para obtener el poder del reino.

Reinado de Inca Roca

Se proclamó como el sexto rey del cuscasgo, tras planificar la muerte de su padre. Se casó con Cusi Chombo y se convirtió en el primer soberano de la dinastía “Hanan Cusco” (“Incas Guerreros”).

Sus principales preocupaciones pasaron por contener las ofensivas de señoríos, las cuales fueron apaciguadas y dichos territorios fueron anexados al imperio inca.

También tuvo que hacer frente al proceso expansivo del pueblo de los Chancas, el cual coincidía con los intereses territoriales de los incas.

Ideó la “Casa de las Escogidas”(Acllahuasi), escuela de señoritas que se especializaban en labores manuales, textiles y de elaboración de chicha. Éstas, a su vez, eran dadas como recompensa a jefes curacas como premio a la fidelidad y obediencia al reino.

Reinado de Yahuar Huacca

Su gobierno estableció la política del “mitimaes”, que era el traslado sistemático de pueblos y familias de su territorio a otro, por tiempo determinado con objetivo de generar bienes al estado. Algunos de estos traslados, eran signo de confianza por el imperio, lo cual era recompensado posteriormente con animales, viviendas y tierras a estas comunidades. En otros casos, estos movimientos territoriales se hacían como forma de castigo a los individuos y comunidades, no generando beneficio para éstos.

Organizó un plan de conquista hacia los Condesuyos, donde logró dominar dicho territorio. También preparó un plan para obtener el territorio del Collao, pero no fue posible, debido a que la etnia de los Cuntis se rebelaron debido a las trabajos forzados y traslados provocados por el sistema de mitas. Este alzamiento fue todo un éxito ya que estos pobladores prácticamente arrasaron Cusco matando a piedrazos a Yahuar Huacca. Tras un temporal, e interpretando dicha acción climática como un mal presagio, los sublevados deciden emprender la huida desde el Cusco, lo que impidió que la ciudad fuese completamente destruida.

Reinado de Wiracocha

Tras la muerte de Yahuar Huacca y la destrucción de Cusco, asume Wiracocha la conducción del reino, elegido por la nobleza cusqueña.

Sus planes son las de conquistar la mayor cantidad de territorios y pueblos adyacentes. A los vencidos los somete, obligándoles a pagar tributo, desarrollar trabajos forzados y les retiene sus cosechas y animales.

Soportó con estoicismo un nuevo ataque de los Chancas, aunque debió huir de Cusco, quedando al mando del ejército quechua su hijo Cusi Yupanqui quien logro vencer de manera sangrienta a los Chancas. Prueba de aquello fue el decapitamiento de su líder Astoy Huaraca, logrando de este modo la huida de los Chancas y la victoria de los incas. De esta forma se da paso a la hegemonía y supremacía  de los incas sobre el territorio andino.