Anarquismo

Conoce las principales características e ideas del Anarquismo


El anarquismo fue una corriente política nacida en el siglo XIX. Promovía la destrucción del capitalismo mediante la instauración de una organización social sin Estado ni autoridad.

Definición

El Anarquismo es una doctrina política que se opone a la idea de cualquier autoridad y jerarquía que rija la sociedad. La etimología de la palabra Anarquía viene de los vocablos griegos a = sin archos= soberano, gobernante. Fue considerada en sus inicios como una de las corrientes del socialismo pero con el tiempo sus posturas llegaron a oponerse entre sí. El Anarquismo, al igual que el Socialismo sostiene una dura crítica al capitalismo, pero se diferencian respecto de los métodos para plantear su eliminación.

Esta corriente posee sus bases en el principio sostenido por el filósofo francés Rousseau quien sostenía que el ser humano era bueno en esencia y que el Estado era quien destruía su felicidad.

El apogeo del Anarquismo lo consiguió a fines del siglo XIX y principios del siglo XX, en países como España, Rusia e Italia, lugares donde la industrialización no se había profundizado. Las ideas anarquistas más arraigadas dieron fruto en España a través de la consolidación del Anarcosindicalismo, que logró conformar la CNT, Confederación Nacional de Trabajadores, que fuera una activa organización con gran participación sociopolítica.

En la corriente anarquista hay ciertos sectores que promueven una acción radical y violenta frente al estado capitalista. Es por ello, que el anarquismo es comúnmente asociado con atentados y medidas agresivas.

Principales ideas

Entre las principales ideas del Anarquismo destacamos:

  • Destrucción del concepto propiedad y la promoción de la colectivización de los bienes.
  • Rechazo a todo tipo de autoridad. Se promueve la libertad de los individuos y por tanto, se repudia cualquier tipo de organización política mediante partidos. Así también, se cuestiona la organización administrativa del estado y la religiosa.
  • Promoción de una organización social mediante comunidades que sean autosuficientes y autónomas, con una orgánica que esté instituida desde abajo hacia arriba.
  • La herramienta fundamental para provocar la caída del poder de la burguesía es la Huelga General, lo que provocaría el derrocamiento del estado capitalista.
  • La educación es esencial para los seres humanos sean capaces de pensar por sí mismos y así poder optar a ser libres.

Principales exponentes

Pierre Proudhon (1809- 1865)

Fue el primer anarquista. Sus ideas alcanzaron gran relevancia relevancia y normalmente se le asocia con los socialistas utópicos. Algunos lo consideran el padre del anarquismo. Promovía la vía pacífica para alcanzar la destrucción del capitalismo. Creía en la libre asociación de productores en menor escala con autonomía que debían vivir en comunidades asociadas a través de la organización del mutualismo o  el cooperativismo. Criticó la manipulación a la que está sujeto el sufragio universal por parte de los partidos políticos.

Kropotkin (1842- 1921)

Fue miembro de la aristocracia rusa, considerado antizarista. Creía que la educación era fundamental para conseguir cambios en la sociedad y que la violencia a veces era necesaria para conseguir los objetivos políticos. Promovió la idea de una sociedad sin Estado, los valores que creía que debían ser la base de la sociedad eran la libertad, el apoyo mutuo, la solidaridad y la justicia. Fue uno de los precursores del Anarcosindicalismo, al promover la acción de los obreros mediante la vía sindical.

Bakunin (1814-1876)

Propuso la colectivización de los medios de producción pero no de lo que se obtenga de la producción. Para Bakunin, las instituciones debían ser reemplazadas por una Federación de Comunas. Al igual que Proudhon, criticó duramente la dinámica partidista y la manipulación política del sufragio.

Influencia

El Anarquismo alcanzó su mayor esplendor a fines del siglo XIX y principios del siglo XX. Las ideas anarquistas fueron fundamentales en la Comuna de Paris (1871), la Revolución Rusa (1917) y la Guerra Civil Española (1936). Así también tuvo fuerte influencia sobre las organizaciones sindicalistas que se dieron en países de Suramérica, Estados Unidos, Italia y Francia.