Civilizaciones: Sumer, Mesopotamia, Egipto y Babilonia

Aprende más sobre éstas fascinantes civilizaciones de la antigüedad.


Sumer

Región de Mesopotamia. Ríos Tigres y Éufrates. Al noroeste del actual Golfo Pérsico. Las ciudades mas importantes: Ur, Uruk y Lagash. Dominaron entre el 2.800 – 1.800 a.C.

La lengua sumeria fue el principal idioma de la zona y sus habitantes inventaron el sistema cuneiforme de escritura, originalmente pictográfica, que poco a poco se estilizó. Esta escritura pasó a ser el medio básico de comunicación escrita del Oriente Próximo durante unos 2.000 años.

Sus matemáticas fueron más avanzadas que las de los egipcios, aunque no desarrollaron la idea de cero. Utilizaron lo que ahora llamamos: notación decimal y sexagesimal, fracciones, raíces cuadradas, sistemas lineales, teorema de Pitágoras, ecuaciones cuadradas y cúbicas, medidas circulares. Su geometría no fue siempre correcta.

Su jerarquía se componía de un rey, nobles, sacerdotes, escribas, hombres libres (campesinos, ganaderos, jardineros, pescadores, artesanos, pastores…) y esclavos. La mujer podía ser sacerdotisa y algunas fueron poderosas en lo político.

El santuario era el centro de: la espiritualidad, ceremonias, ofrendas y adivinación; organización comercial; registro de personas, su status social, entrada y salida de la ciudad, sus salarios; granero; tribunal; guardaba el tesoro; creación, organización y almacenamiento de tablillas con información económica y administrativa…

Fueron mercaderes activos y así propagaron su cultura. Usaban el cilindro-sello como distintivo de propiedad. Importaban madera, piedras preciosas, metales y asfalto que pagaban con productos agrícolas o artesanales. Se contactaron con Siria, Egipto, Anatolia, Elam, Arabia e India.

La evolución social y su complejidad fomentaron la sustitución del derecho consuetudinario por el escrito. Existía un juez supremo y el derecho familiar daba grandes poderes al padre. Desarrollaron conocimientos astronómicos, astrológicos, médicos, geográficos y arquitectónicos. Su escritura se conoce no sólo por la contabilidad, sino que también por textos literarios como poemas, himnos, plegarias; y textos didácticos.

Toleraban las deidades ajenas. Las deidades eran antropomórficas y de carácter astral. Cada ciudad pertenecía a un dios. Creían en los demonios buenos y malos, los conceptos de premio y castigo divinos. Crearon concepciones cosmogónicas (creación del mundo y el hombre, el paraíso). Hubo un periodo en que divinizaron al rey (contribuyó el fortalecimiento de su imperio).

La ciudad de Uruk alcanzó una posición política destacada bajo el liderazgo de Gilgamesh (c. 2700-2650 a.C.), cuyas hazañas se ensalzan en el Poema de Gilgamesh.

Uno de los generales de Utu-hegal, Ur-Nammu (que reinó en 2113-2095 a.C.), fundó la III Dinastía de Ur. Además de ser un jefe militar victorioso, también fue reformador social y creador de un código legal que antecede al Código de Hammurabi babilonio en casi tres siglos.

Antes de que comenzara el II milenio a.C., los amorreos, nómadas semíticos del desierto al oeste de Sumer y Acad, invadieron el reino. Poco a poco consiguieron el control de ciudades como Isin y Larsa. El posterior desorden político y confusión provocaron que los elamitas atacaran hacia el 2004 a.C. la ciudad de Ur y apresaran a su último gobernante, Ibbi-Sin (que reinó en 2029-2004 a.C.).

Durante los siglos siguientes a la caída de Ur, se produjo una amarga lucha interna por el control de Sumer y Acad, primero entre Isin y Larsa, y después entre Larsa y Babilonia. El rey babilónico Hammurabi derrotó a Rim-Sin de Larsa (que reinó hacia 1823-1763 a.C.) y se convirtió en gobernante exclusivo de Sumer y Acad, marcando de este modo el final del Estado sumerio. Sin embargo, la cultura sumeria fue adoptada casi en su totalidad por Babilonia.

Mesopotamia

Hacia el 2330 a.C. la región fue conquistada por los acadios, pueblo semítico del centro de Mesopotamia. La lengua acadia comenzó a sustituir al sumerio. Los gutis, tribu de las colinas del este, acabaron con el dominio acadio hacia el 2218 a.C., y, después de un intervalo, la III Dinastía de Ur (acadios) llegó a dominar gran parte de Mesopotamia. En Ur, hubo un florecimiento final de las tradiciones sumerias. Los invasores precedentes del reino norteño de Elam destruyeron la ciudad de Ur hacia el 2000 a.C. Bajo su dominio ninguna ciudad consiguió el control total hasta mediados del siglo XVIII, cuando Hammurabi de Babilonia unificó el país durante algunos años al final de su reinado. Hacia el 1595 a.C. los hititas tomaron Babilonia que poco después cayó bajo el control de los casitas. Durante los 400 años siguientes Babilonia se desarrolló notablemente; sus reyes adquirieron un poder similar al de los faraones de Egipto y su población estableció amplias relaciones comerciales. Assur cayó en manos del reino de Mitanni, fortalecido por los hurritas procedentes del Cáucaso, quienes probablemente estaban relacionados con el pueblo de Urartu. Los hurritas habían estado en Mesopotamia durante siglos, pero después del 1700 a.C. se extendieron por todo el norte y también por Anatolia.

Hacia el 1350 a.C., el reino de Asiria, al norte de Mesopotamia, comenzó a destacar. El ejército asirio derrotó a Mitanni, conquistando en poco tiempo Babilonia hacia el 1225 a.C., y llegando al Mediterráneo hacia el 1100 a.C. Durante los dos siglos siguientes, esta expansión fue detenida por las tribus arameas procedentes de la estepa siria y, con la ayuda de tribus caldeas, invadieron Babilonia. Asiria combatió a éstas y a otras tribus, expandiéndose de nuevo después del 910 a.C. Durante su mayor extensión (c. 730-650 a.C.) el Imperio asirio controló Oriente Próximo desde Egipto hasta el golfo Pérsico. Las regiones conquistadas quedaron bajo el mando de reyes vasallos o, si existían problemas, eran anexionadas. Siguiendo una antigua práctica, los individuos rebeldes eran deportados, produciéndose una mezcla de razas en todo el Imperio. Las frecuentes revueltas precisaban una fuerte potencia militar, pero no se pudo mantener el control en un dominio tan amplio durante mucho tiempo. Las presiones internas y los ataques de los pueblos de Media y los caldeos de Babilonia provocaron el colapso en el 612 a.C. Los medos tomaron la parte elevada del país, dejando Mesopotamia a los caldeos bajo el gobierno de Nabucodonosor II. Los caldeos rigieron Mesopotamia hasta el 539 a.C., cuando Ciro el Grande de Persia, quien había conquistado Media, capturó Babilonia.

Bajo los persas, Mesopotamia se dividió en las satrapías de Babilonia y Assur, desempeñando Babilonia un papel fundamental en el Imperio. La lengua aramea, ampliamente hablada con anterioridad, se convirtió en el idioma común, y el establecimiento de un gobierno imperial trajo consigo la estabilidad a la región. Sin embargo, al final, el régimen fue demasiado opresivo y la prosperidad de Mesopotamia declinó.

Imperio Persa y Mesopotamia

Mesopotamia, una región que abarcaba lo que en la actualidad es el este de Siria, el sureste de Turquía y la mayor parte de Irak, estaba situada entre los ríos Tigris y Éufrates. Su nombre es de origen griego y significa “entre ríos”. Las comunidades más antiguas de esta zona datan del 7000 a.C., y en ella florecieron diversas civilizaciones. Pasó a formar parte del Imperio persa en el siglo VI a.C.

Babilonia (imperio)

Antiguo reino de Mesopotamia, conocido originalmente como Sumer y después como Sumer y Acad, situado entre los ríos Tigris y Éufrates, al sur de la actual Bagdad (Irak). La denominación de este territorio deriva del nombre de la ciudad de Babilonia. El rey Hammurabi (amorita) reunió la región mesopotámica y dio origen al imperio. El reino se extendía desde el golfo Pérsico hasta el río Jabur.

El Código de Hammurabi fue la creación más importante del rey. Escrito en lengua semítica babilónica (dialecto del acadio), se refiere al derecho civil, penal y administrativo y es innovadora por la dureza de los castigos impuestos, la frecuencia de la pena de muerte o las mutilaciones. Cabe resaltar la inexistencia de diferencias jurídicas basadas en criterios raciales. La estructura politeísta favorecía la tolerancia y la armonía de las etnias. Las diferencias sociales lo eran por status jurídico o motivos económicos.

La economía se basó principalmente en la agricultura y el comercio. Cultivaron cebada, trigo, legumbres, olivos, vid, entre otros. La agricultura generaba excedentes de cereales y la ganadería abundante lana; favoreció la calidad de vida hasta los estamentos más bajos de la sociedad. Ejercitaron la pesca fluvial. Gracias al comercio tuvieron contacto con el medio oriente, pudiendo transportar metales y madera.

El estrato social superior estaba formado por la familia real, la aristocracia de funcionarios, los grandes propietarios y comerciantes. Luego figuraban los hombres libres propietarios de tierras, eran la parte más numerosa de la población. A continuación, venían los semi – libres, eran campesinos, soldados, pastores, artesanos; tenían menos protección jurídica, pero podían ser manumitidos. Finalmente estaban los esclavos, con estatuto legal, no muy numerosos; el dueño no tenía derecho de vida y muerte sobre ellos; podían ser manumitidos. Sin personalidad jurídica estaban los prisioneros de guerra; tenían las peores condiciones. El matrimonio era monógamo y la mujer disfrutaba de amplia capacidad jurídica. Estaban reguladas por el derecho las adopciones y herencias. La propiedad privada primaba haciendo menos dependientes del templo a los ciudadanos. El templo otorgaba préstamos y monopolizaba el comercio exterior, aunque particulares podían obtener licencias de importación. El palacio era propietario de tierras y las alquilaba a los colonos.

Las escuelas de escribas crearon copias de la literatura sumeria (anterior, en la región, a los babilonios). La lengua acadia se utilizó en la vida práctica, pero se impuso la lengua sumeria en los textos literarios; recreación de la epopeya de Gilgamesh, con el tema de la búsqueda de la inmortalidad.

En el 539 a.C. los babilonios fueron derrotados por el rey persa Ciro II el Grande, quien también había derrotado a Media. Los persas entraron en Babilonia sin encontrar resistencia. Babilonia fue entonces anexionada a Persia y, de este modo, finalmente perdió la independencia.

Egipto

La historia de la civilización egipcia se divide, de modo general, en Imperio Antiguo (2755-2555 a.C.), Medio (2134-1784 a.C.) y Nuevo (1570-1070 a.C.). El Egipto faraónico llegó a su fin tras su conquista por Alejandro Magno, rey de Macedonia.

Los jeroglíficos fueron un sistema de escritura inventado y utilizado por los antiguos egipcios desde la época predinástica hasta el siglo IV. El sistema de escritura egipcio comprende tres tipos básicos: jeroglífica, hierática y demótica, esta última corresponde al periodo tardío del antiguo Egipto. Se plasmaban inscripciones en las tumbas de los faraones y desde las reformas democráticas se les permitió a los ciudadanos dejar tablillas en las tumbas de sus muertos. Cultivaban el papiro, novedoso material para escribir.

Entre todas las ramas de la ciencia que desarrollaron, la que más avanzaron fue la matemática. La necesidad de volver a marcar los límites de los terrenos de cultivo al bajar el nivel del agua del Nilo, después de las inundaciones anuales, impulsó el desarrollo de la geometría y los instrumentos de medición.

En el antiguo Egipto los médicos, Sum-Un “los hombres de los que sufren o están enfermos”, se formaban en escuelas especiales: “las casas de la vida” que estaban vinculadas a los templos, como las de Sais y Heliópolis. La medicina era gratuita.

Su religión fue politeísta; desarrollaron las técnicas de embalsamiento; los dioses fueron combinándose debido a las fluctuaciones políticas. Existían colegios sacerdotales. El gran sacerdote, designado por el faraón, tenía gran peso político como intérprete de la voluntad del dios, pues tenía poderes oraculares. Hubo un periodo en que un faraón intentó imponer a un solo dios (monoteísta), pero los sacerdotes y el pueblo se negaron. (ver más)

Los sectores agrícola y minero fueron la base económica. Cultivaron fundamentalmente trigo y cebada, además de vid y algodón. El lino fue bien cotizado; el papiro como material de escritura. Criaron vacunos, óvidos y suidos; aves como gansos, ocas y patos; introdujeron el caballo a fines del tercer periodo, siendo reservado para los carros del ejército. La caza y pesca decayeron con la evolución agrícola, pero siguieron gozando de aceptación como deporte y complemento económico. La explotación de oro fue a gran escala (trabajo realizado por esclavos y prisioneros vigilados por guarniciones); otra fuente de oro fue el comercio con los etíopes del sur. Con el agotamiento de las minas del Sinaí, se abastecieron de Asia y Chipre. Se importó plata desde Asia y se utilizó el bronce. La piedra era un monopolio estatal y se enviaban expediciones al desierto para acarrearla. La madera se importaba desde Fenicia y el marfil desde el interior de África. Por supuesto, para llegar a algunas tierras, crearon rutas de navegación.

El personal administrativo y el ejército eran estamentos destacados. Los campesinos, albañiles, mineros y canteros trabajaban para las propiedades reales, nobiliarias o de los templos; dependían del Faraón y tenían limitados derechos. Los artesanos especializados estaban mejor considerados (escultores, ebanistas, pintores, orfebres) y algunos artistas llegaron a tener escuelas. Los escriban eran apreciados y sobre ellos recaía finalmente la organización del funcionamiento de la compleja administración. La mayoría de los esclavos eran sirios o nubios, prisioneros del faraón o privados. No se les daba mal trato, e incluso disfrutaban de ciertos derechos.

 

Comentarios

Se debe comprender que las reformas que realizaron las diferentes civilizaciones fueron, en algunos casos, revolucionarias en su contexto. Eran tiempos en que se divinizaba a seres humanos; se permitía la esclavitud sin remordimientos; muchos no imaginaron el mundo como una “esfera” y ninguno recorrió todo el planeta.

Vocabulario e Imágenes

Manumitido: liberado de la calidad de esclavo. Elevado socialmente.
Monógamo: marido y mujer.
Polígamo: maridos y varias mujeres.
Monoteísta: un solo dios.
Politeísta: varios dioses.
Satrapías: provincias creadas por los persas.
Cuneiforme: sistema de escritura con forma de cuña.
Pictografía: escritura en que se dibujan los objetos.
Tablilla: pequeña placa barnizada o encerada en que se escribía con un punzón (instrumento de hierro afilado).
Cilindro-sello: pieza recta y circular que en la parte ancha lleva grabadas las iniciales del rey, reino, imperio, etc. y se imprime en cera; provee autenticidad.
Monarquía: un solo gobernante.
Aristocracia: gobierno de pocas personas. Idealmente son los mejor dotados para gobernar.
Oligarquía: aristocracia en extremo; gobierno de un grupo pequeño de personas con riquezas.
Democracia: todos los ciudadanos gobiernan.