De la Edad Media a la Época Moderna.

Conoce las dinámicas culturales que se dieron al finalizar la Edad Media y que dieron origen a la Edad Moderna.


A fines de la Edad Media, la influencia cultural de la Iglesia comienza lentamente a retroceder, dando paso a nuevos horizontes culturales que trasforman la sociedad medieval. Gracias a factores cómo el desarrollo de las universidades, la creación de la imprenta, entre otros, esta transformación se hace cada vez más evidente, provocando el surgimiento de un nuevo período en la historia del mundo occidental.

Desarrollo cultural e intelectual a fines de la Edad Media

Durante la Edad Media el desarrollo cultural estaba fuertemente ligado a la Iglesia. Al interior de ella y bajo su influencia, florecieron las Universidades que desde la Alta Edad Media se fueron conformando lentamente. En un principio, al interior de estas instituciones, se alojaron monjes o eclesiásticos que a la vez que buscaban convertirse en hombres religiosos, buscaban también desarrollar el intelecto.

El desarrollo intelectual al interior de escuelas monásticas atrajo a otros hombres que, fuera de la institución religiosa, intentaban desarrollarse e instruirse. Bajo la motivación conjunta de la Iglesia y de los laicos, se fueron desarrollando una variedad de universidades que a finales de la Edad Media superarían las ochenta alrededor de toda Europa y que se ubicarían principalmente en Alemania, Italia, Francia e Inglaterra. Ya para el comienzo de la Época Moderna, el acceso a la educación estaba asegurado para las familias nobiliarias que querían enviar a sus hijos a cultivar el intelecto, en diversas áreas del pensamiento.

Al interior de las universidades, se desarrollan materias muy variadas y en cada una de ellas se dejaba ver el fuerte interés por antigüedad clásica. La revalorización de esta cultura abre nuevos horizontes que transforman las características que hasta el momento tenía la sociedad medieval.

El reflorecimiento de las ciudades europeas y el activo comercio que se fue generando, ayudó a la aparición de cuestionamientos a la fuerte presencia e influencia de la Iglesia. Nuevas ideas y corrientes del pensamiento más laicas empiezan a brotar y a posicionarse en los pensadores de la época. Sumado a esto, muchas de estas ideas son trasmitidas gracias a uno de los hitos más relevantes en la historia del pensamiento, la invención de la imprenta (1445). Desde este momento, la difusión de nuevas ideas se multiplica y es difícilmente controlable.

Poco a poco, el centro del pensamiento puesto en la divinidad cristiana varía a un pensamiento centrado en el ser humano. Esta corriente del pensamiento fue conocida como antropocentrismo que fue la que vino a cuestionar las teorías teocéntricas que durante gran parte de la Edad Media imperaron. Esta corriente del pensamiento se sumaría a los valores que serían propios del Renacimiento.