Edad Media: ubicación temporal y espacial

Conoce cuando comienza y termina la Edad Media y que legados deja cada cultura para asentar las bases de la Época Moderna


La temporalidad en la Edad Media

La Edad Media se entiende cómo un período histórico del mundo occidental que precede al mundo moderno. La coyuntura que se considera el punto de partida fue la caída del Imperio Romano de Occidente el año 476 d.c., momento en el cual, el Huno Odoacro destituye al último emperador de Roma Rómulo Agustulo. Este hecho marcaría la destrucción del ideal de civilización del mundo antiguo fundada en la idea de vivir en la ciudad, bajo la Pax Romana.

Para la zona geográfica de Europa central se presentaron condiciones culturales de fusión de la cultura romana y germana. Por otra parte, se dejó de lado la unidad lingüística en base al latín y desde las fronteras del Rhin e Inglaterra las lenguas germanas se van expandiendo, ocasionando la aparición de nuevas lenguas.

Desde el punto de vista político se desarrollan dos imperios, el Carolingio y el Sacro Imperio Romano Germano. En estos se proyectó la idea de centralización del poder. A diferencia de lo que ocurría en otras regiones de Europa, en dónde el poder se fue atomizando y formó el sistema de relaciones sociales llamado feudalismo (IX.d.c.).

La Iglesia Católica se transformó en una institución que resguardó el legado de la cultura occidental, desde distintos aspectos. En los feudos estuvo a cargo de la enseñanza de la doctrina cristiana y de los asuntos cotidianos al interior de la sociedad feudal.

el Ingreso y legado de nuevas culturas en Europa

El mundo mediterráneo sufrió una transformación geográfica con la expansión del Imperio Musulmán, su cultura llegó a Europa ingresando hasta la península ibérica (Al- Ándaluz). Su influencia fue predominante en la zona desde el siglo VIII d.c hasta su expulsión en el siglo XV d.c. (1492). Los rasgos culturales que ingresaron a Europa fueron, la creencia en Mahoma, el Corán como libro sagrado, la oración cinco veces al día y el ayuno en el mes del Ramadán. Cada musulmán debía peregrinar a la Meca, por lo menos una vez en su vida.

La cultura Al Ándalus en Europa se desarrolla en convivencia con otros pueblos cómo beréberes, negros, esclavos, muladíes, mozárabes y judíos. Sus aportes desde el punto de vista cultural fueron la arquitectura, la literatura, filosofía, nuevas técnicas agrícolas, medicina, botánica y matemáticas.

En la zona oriental del Imperio Romano, denominada Bizancio, se continuó con el desarrollo de la cultura latina muy influenciada por el cristianismo. El idioma oficial fue el griego, porque preservaron e incrementaron la cultura grecorromana a través de sus centros de estudios.

La religión católica ortodoxa se instaura como oficial a partir 1054.  Su ciudad principal fue Bizancio (ex Constantinopla), la cual, fue un importante punto marítimo y comercial entre oriente y el mediterráneo. Esta zona fue dominada por los turcos otomanos el año 1453 (d.c), hecho que dio fin a  la Edad Media.

Medioevo

Al interior del medioevo se presentan dos períodos,  la baja edad media y alta edad media. La alta edad media comprende desde la caída del Imperio Romano de occidente hasta aproximadamente el año 1000. Sus características son principalmente la continuidad de la idea imperial y el desarrollo del feudalismo, basados en una sociedad netamente agrícola.

Posteriormente al año mil, nos encontramos con la baja edad media que presenta los primeros indicios de la vuelta a la vida urbana. De esta manera surgió nuevamente el comercio con ferias itinerantes que recorrieron distintas partes de Europa, algunas partieron desde Constantinopla. Esto llevó a la aparición de las primeras prácticas mercantilistas en torno al comercio (cheques y letras de cambio). Las técnicas agrícolas también mejoraron, por lo cual, los cultivos fueron más nutritivos, lo que trajo en consecuencia el aumento de la población y de la esperanza de vida. Estos factores convergen en la creación de los primeros Estados europeos para fines de la Edad Media y dar inicio al mundo moderno.