El Feudalismo

El feudalismo como un sistema de organización humana aparece en respuesta a la violencia que se apoderó de ciudades y provincias que habían pertenecido al Imperio Romano. Este sistema se proyecto de distinta forma en Europa, no dándose con la misma intensidad en todas las provincias. A grandes rasgos se entiende cómo un cambio en la idea de poder, desde una administración central a una más local y atomizada.


Características del feudalismo 

En el siglo IX d.c se consolida este sistema de relaciones humanas, en respuesta a las campañas que efectuaron los bárbaros, saqueando y robando las provincias ubicadas al sur y este de Europa.El feudalismo fue un vínculo jurídico entre dos hombres con servicios recíprocos en un principio.

En Europa existieron distintos tipos de feudalismos que se adaptaron a la realidad local. Este régimen básicamente se dio en lugares que pertenecieron al Imperio Romano, lo que llevó a practicar este sistema basado en el derecho romano. Algunos autores como Georges Duby, plantean que no se dio en toda Europa, como en el caso de Germania, en el cual los príncipes mantuvieron su poder.

El término feudalismo se emplea para explicar el ejercicio del poder, que considera la descomposición de la autoridad monárquica, que se disgrega en feudos (tierras). En dónde, la defensa de los reinos pasó a ser responsabilidad de los príncipes regionales, utilizando prerrogativas reales para tal efecto. Cerca del año mil, los príncipes pierden el poder de las fortalezas para ser los condes, barones y marqueses quienes realmente detentaban el poder.

Señores feudales

El poder de los señores feudales se expresó en el derecho a mandar, castigar y mantener  la paz. La extensión territorial del feudo permitió que la autoridad fuera efectiva, pero que no se proyectara más allá de las fronteras estipuladas, adaptándose de cierta forma a la realidad de cada territorio. La paz que se intentaba mantener, se entendía como una misión divina que Dios había entregado a los reyes. Si estos no eran capaces de mantenerla se les entregaba este poder a los Obispos que la sostendrían junto a los príncipes locales.

Los Obispos y guerreros del feudo efectuaron asambleas para mantener la paz. En caso que ocurriesen situaciones de violencia se establecían sanciones de orden moral. La violencia cerca de los templos y santuarios fue prohibida, para estos efectos se señalaron con cruces los territorios que estaban exentos de estos actos. A la vez se prohibió la violencia en los días sagrados del calendario y en contra de los pobres y eclesiásticos por considerarse grupos vulnerables.

De esta manera surgió un grupo de hombres dedicados a la guerra, que combatían principalmente a los enemigos de Dios. Y desde esta práctica surgió el espíritu de cruzada en el siglo XIII en Europa.