Era de las luces y revoluciones

En el transcurso de nuestras vidas hemos oído acerca de la revolución francesa, como un agente de cambios que marcaron profundamente la historia de la humanidad.


Introducción

En el transcurso de nuestras vidas hemos oído acerca de la revolución francesa, como un agente de cambios que marcaron profundamente la historia de la humanidad. Sin embargo, conocemos sólo algunos aspectos de dicha revuelta, y parece tentadora la idea de un conocimiento más profundo de aquélla.

Desde los partidos políticos hasta los medios de comunicación y desde la clase poderosa hasta las bases populares, se oye hablar de la revolución francesa, como una etapa de la historia universal que logró penetrar directamente las ideas coloniales de nuestro Chile, transformándolas en afanes independentistas y subversivos al igual que en América Latina.

Comenzaremos con una Francia muy rica y poblada, pero decaerá poco a poco, hasta ser la más perjudicada luego del Congreso de Viena. Analizaremos todo el proceso de decadencia que sufrió esta nación.

Por medio de este trabajo, conoceremos mayores antecedentes de lo que fue la revolución francesa, centrándonos en Napoleón Bonaparte, la Ilustración y la revolución industrial. También analizaremos las repercusiones que tuvo en nuestro país, mediante ciertos personajes cruciales en el período independentista de nuestro país y estudiaremos la influencia de dicho movimiento en la vida actual.

Desde los partidos políticos hasta los medios de comunicación y desde la clase poderosa hasta las bases populares, se oye hablar de la revolución francesa, como una etapa de la historia universal que logró penetrar directamente las ideas coloniales de nuestro Chile, transformándolas en afanes independentistas y subversivos al igual que en América Latina.

Comenzaremos con una Francia muy rica y poblada, pero decaerá poco a poco, hasta ser la más perjudicada luego del Congreso de Viena. Analizaremos todo el proceso de decadencia que sufrió esta nación.

Por medio de este trabajo, conoceremos mayores antecedentes de lo que fue la revolución francesa, centrándonos en Napoleón Bonaparte, la Ilustración y la revolución industrial. También analizaremos las repercusiones que tuvo en nuestro país, mediante ciertos personajes cruciales en el período independentista de nuestro país y estudiaremos la influencia de dicho movimiento en la vida actual.

1.- Describa el proceso de la revolución industrial y cómo esta pudo afectar la migración.

La revolución industrial se llevó a cabo en Gran Bretaña, a fines del siglo XVIII y hasta principios del siglo XIX. Fue conocido como el mayor cambio social, económico, tecnológico y cultural de la historia universal, expandiéndose por toda Europa.

La economía se basaba en el trabajo manual, por medio de la agricultura y la ganadería; casi como una consecuencia de la economía feudal de la edad media, el hombre estaba acostumbrado a generar sus propios recursos, entablando relaciones comerciales en lo estrictamente necesario con otras villas. La llegada de los burgueses rompió con el poder económico de los señores feudales, tomando ellos el control de la actividad económica y cambiando la mentalidad del hombre en aquel tiempo, al insertar el espíritu de lucro, el individualismo, y otros valores morales contrarios a la doctrina católica en la sociedad. Es así como se desarrolla el capitalismo, por medio de las industrias de bienes de producción y de bienes de consumo. El capitalismo es el principal antecedente de la revolución industrial, ya que el concepto concreto de capital comienza a variar (ya no es considerado capital una extensión de tierra solamente, sino también una maquinaria o industria). A su vez hay un gran desarrollo tecnológico, creándose maquinarias que logran reemplazar el trabajo manual del hombre, comenzando por la mecanización de las industrias textiles y el desarrollo de los procesos del hierro; se mejoraron las rutas y el ferrocarril. Esto favoreció el drástico incremento en la capacidad de producción, industrializándose gran parte de la vida económica. Este proceso se asemeja mucho a lo que ocurrió en la revolución neolítica (6 mil años atrás), en que el arado logró desarrollar la agricultura. “El desarrollo de nuevas tecnologías, como ciencias aplicadas, en un receptivo clima social, es el momento y el sitio para una revolución industrial de innovaciones en cadena, como un proceso acumulativo de tecnología, que crea bienes y servicios, mejorando el nivel y la calidad de vida. Son básicos un capitalismo incipiente, un sistema educativo y espíritu emprendedor. La no adecuación o correspondencia entre unos y otros crea desequilibrios o injusticias. Parece ser que este desequilibrio en los procesos de industrialización, siempre socialmente muy inestables, es en la práctica inevitable, pero mensurable para poder construir modelos mejorados”.

Por otro lado, los trabajadores se vieron envueltos en un problema sin solución inmediata. Con cada vez menos posibilidad de trabajo, viendo cómo el campo se llenaba de maquinarias, tuvieron que emigrar a la ciudad en busca de mayores y mejores condiciones laborales, entablándose una relación estrictamente comercial entre el patrón y el obrero. Nace el proletariado, ubicándose en la periferia de los centros urbanos y siendo marginados por la sociedad, al no tener la ciudad la capacidad de albergarlos ante su repentina llegada; son formadas las poblaciones marginales; la explotación en la que se ve envuelta esta clase social por parte de los patrones es excesiva, ante las largas horas de trabajo en la que participaban hombres, mujeres y niños; se lleva a cabo un proceso de despersonalización de las relaciones laborales, ya que se pasa del taller familiar a la fábrica, entre otras consecuencias de la migración campesina que formó el proletariado; esta serie de problemas son conocidos como la cuestión social.

Muchas propuestas surgieron para solucionar este problema, entre ellas las de socialistas utópicos, que aspiraban a formar una sociedad justa, igualitaria y libre de problemas sociales; también se propuso las ideas de Carlos Marx, que proponía la abolición de la propiedad privada (marxismo); también la Iglesia Católica, por medio del papa León XIII dio a conocer la Encíclica Rerum Novarum (1891), condenando los abusos de los grandes empresarios que ganaban dinero a destajo. “(…) Si el obrero presta a otros sus fuerzas a su industria, las presta con el fin de alcanzar lo necesario para vivir y sustentarse y por todo esto con el trabajo que de su parte pone, adquiere el derecho verdadero y perfecto, no solo para exigir un salario, sino para hacer de este el uso que quisiere (…)”.

2.- ¿Cuál fue el proceso de la revolución francesa? ¿Cuál es la importancia de la declaración de los derechos del hombre? Explique las repercusiones de este hecho en la actualidad.

La revolución francesa fue un proceso sociopolítico, desarrollado en Francia entre los años 1789 y 1799.
La burguesía comenzó a considerar su gran poder en la economía de la época, desplazando a la aristocracia y a la monarquía absoluta.

El sistema monárquico francés estaba dividido en tres estados: El clero, la nobleza y el pueblo, desde los burgueses hasta los campesinos más humildes. De los 24 millones de franceses, el clero comprendía a 130 mil personas y la nobleza a 200 mil, siendo el tercer estado el de mayor cantidad numérica. Los dos primeros estaban exentos del pago de impuestos por ley y tradición, y en contraposición a lo anterior, poseían la cuarta parte del territorio francés en propiedades territoriales; mientras que los burgueses, que se habían hecho de una fortuna considerable en el transcurso del siglo XVII, podían pagar dinero para poseer el mismo beneficio. Según lo anterior, la carga impositiva recaía en las bases populares, y al ver tanta injusticia y desigualdad social, los miembros más instruidos del pueblo, influenciados por los pensadores y filósofos ilustrados – entre ellos Rousseau, Montesquieu y Voltaire – deseaban reorganizar el sistema estatal. Querían tener una mayor participación en el gobierno, reduciendo a su vez los privilegios de la nobleza y el clero, en especial sus derechos de propiedad sobre la tierra.

Aún parece existir la desigualdad social, al menos en nuestro país, que es uno de los peores en cuanto a la distribución de recursos. Según lo investigado, la desigualdad en aquel tiempo era un tema legal, en cambio hoy es un tema de mentalidad y de influencias de los medios de comunicación.

Una grave crisis económica se dejó ver en Francia en esa época, Principalmente debido a la ayuda que se otorgaba a la independencia de Estados Unidos. Se intentó revertir la situación, y para esto la corte propuso la idea de extender el pago de tributos a las clases privilegiadas, siendo rechazada en la convocatoria de los Estados Generales, donde participaban representantes de los tres estamentos. Ante el agravamiento de la crisis económica, el rey logró aumentar a seiscientos la cantidad de representantes del pueblo, igualándose al total de los otros dos estamentos. Sin embargo, el Parlamento de París decidió que la votación que se realizaría en los Estados Generales no es individual, sino por estamento. De esta manera, la nobleza y el clero sumarían sus votos contra el pueblo, citación que molestó profundamente a burgueses, obreros y campesinos.

El pan había alcanzado el precio más alto del siglo, y las cosechas habían sido malas. Los disturbios no tardaron en comenzar, y burgueses y obreros tomaron las armas para apoderarse de la prisión de la Bastilla, donde retuvieron a la familia real en el palacio de las Tullerías. El ejército se disolvió. En su reemplazo, el marqués de Lafayette organizó la guardia nacional, que se convertiría en la fuerza armada de la revolución. Mientras esto sucedía en París, en las zonas rurales los campesinos atacaban a los propietarios de las tierras.

Posterior a esto, la Asamblea Constituyente, formada por el tercer estado y algunos nobles más, declaró abolidos los privilegios de la nobleza y el clero, promulgando más tarde la “Declaración de los Derechos del Hombre”, que se basó en la teoría de la voluntad general de Rousseau y en la división de poderes de Montesquieu, así como en los derechos naturales de igualdad, libertad y fraternidad, que tanto defendían los ilustrados. El primer principio de esta declaración decía “Los hombres han nacido, y continúan siendo, libres e iguales en cuanto a sus derechos. Por lo tanto, las distinciones civiles sólo podrán fundarse en la utilidad pública”.

La importancia de esta declaración es que logra romper con la herencia feudal de la Edad Media, en que las desigualdades sociales eran muy marcadas en el sistema feudal, haciendo que se respeten los derechos esenciales de las personas, por el sólo hecho de haber nacido y tener libre albedrío. Este concepto se mantiene en la actualidad, ya que todos somos iguales ante la ley y no hay favoritismos ni preferencias ante una posición social más alta. Este hecho tuvo grandes repercusiones en la actualidad, principalmente en lo que fue la Declaración Universal de los Derechos Humanos, redactada en 1948 luego de la segunda guerra mundial, que sin duda tuvo su inspiración en la carta redactada en el transcurso de la revolución francesa. Un objetivo primordial de la Asamblea era poner fin a la crisis financiera del momento. Para esto, nacionalizó los bienes de la Iglesia, es decir, se transformaron en bienes nacionales, los que servirían de garantía a una especie de papel moneda, los asignados. Éstos, si bien es cierto sirvieron para pagar la deuda fiscal, no tardaron en desvalorizarse grandemente, haciendo que la gente los invirtiera nuevamente en bienes nacionales. De esta forma, las tierras que formaban los bienes nacionales fueron adquiridas mayormente por burgueses o campesinos propietarios; los jornaleros y otros trabajadores pobres no pudieron por falta de dinero.

Es así como comienza a cuestionarse la autoridad divina y política del rey, si debía mantenerse a la cabeza del Estado, o ser destituido y formar la República. Ante lo sucedido, la familia real intenta escapar del país, pero es capturada y devuelta a París, el rey es removido de su cargo y suspendido de su autoridad por la Asamblea, que asumió así todo el mando. La Asamblea se dividió en dos: Los republicanos y los monárquicos moderados. Posteriormente, se proclamó la Constitución de Francia que, a grandes rasgos, recogía los postulados clásicos del liberalismo. Transforma la monarquía absoluta en monarquía parlamentaria, al dividir los tres poderes del estado como planteaba Montesquieau. “El rey tenía derecho a suspender, pero no a vetar las leyes votadas por la Asamblea, que era elegida mediante voto censitario -tenían derecho a voto los ciudadanos que pagasen una contribución de tres días de trabajo. De los 24 millones de franceses, solo cincuenta mil pudieron votar.

La nueva Asamblea de 745 escaños quedó integrada solo por burgueses. A la derecha estaban los partidarios de la monarquía constitucional (260 diputados); a la izquierda se ubicaban los opositores a la monarquía (140 diputados), y en el centro estaba la mayoría, identificada con la revolución pero no con una forma definida de Estado. Ante lo sucedido en Francia, los países vecinos le declararon la guerra, para evitar la expansión de las ideas revolucionarias. En abril de 1792 se declaró la guerra a Austria”.

Ante la poca representatividad que poseía la Asamblea, los jacobinos y los hebertistas (clubes en los que se juntaban las masas populares y que más tarde serían partidos políticos junto a los girodinos y los del pantano) asaltaron el Palacio de las Tullerías y declararon un nuevo gobierno popular, la Comuna. La Asamblea perdió su autoridad y, esta vez por sufragio universal, se eligió una Convención Nacional, cuyo principal fin era la redacción de una nueva Constitución y que resultó ser la expresión de la voluntad de la mediana y baja burguesía. Proclamaron la primera República.

El período no fue tranquilo, ya que hubieron muchos levantamientos contra el régimen revolucionario. La Convención redacta la Constitución de 1793, sin embargo, debido a las necesidades de la guerra, nunca se aplicó y el gobierno hubo de ser una dictadura implacable por parte de Robespierre, presidente del Comité de Salvación. Se desarrollan de esta forma el Comité de Salvación Pública, que formaba el poder ejecutivo, y el Comité de Seguridad General, que conformaba el poder judicial. Otros comités eran el Tribunal Revolucionario y los representantes en misión. Robespierre manda a matar al rey Luis XVI, y durante su dictadura murieron aproximadamente cuarenta mil personas. Luego de su destitución, la Convenció logró tener el poder, y con ella, la burguesía.

A fines de 1795 se promulgó una nueva carta fundamental, que separaba los tres poderes del Estado. Se disolvió la Convención y por voto censitario se escogió un organismo legislativo de dos cámaras: El Consejo de Ancianos y el Consejo de los Quinientos. Estos elegían a los cinco miembros del Directorio, encargado del poder ejecutivo.

“En mayo de 1797, el sector radical, organizó la “conspiración de los iguales”, que perseguía la distribución equitativa de las tierras y los ingresos. Esta fracasó en su intento de tomar el poder y frenar el giro conservador que estaba dando el Directorio. En 1797 se celebraron elecciones, en las que se eligió a un gran número de monárquicos. El Directorio decidió violar la constitución y el 4 de septiembre de 1797, con la ayuda de Napoleón Bonaparte –el comandante en jefe del ejército francés que estaba logrando importantes victorias contra los pueblos enemigos– y sus tropas, anuló las elecciones.

En 1799, Austria, Rusia y Gran Bretaña formaron una coalición que logró algunos triunfos sobre las fuerzas de Napoleón. Al mismo tiempo, en Francia había inestabilidad social y política. El 9 de noviembre de 1799, Bonaparte protagonizó un golpe de Estado por el que el poder ejecutivo pasó a un Consulado. Esta nueva institución consolidó a la burguesía como clase social dominante”.

3.- Analice la influencia que ejerció la revolución francesa para la política moderna.

Primeramente, es necesario mencionar la gran influencia que ejerció la revolución francesa sobre las colonias de ese tiempo, en cuanto al afán independentista de cada uno. En el caso de nuestro país, Bernardo O’Higgins, junto al venezolano Francisco de Miranda, precursor de la independencia en su país, es nutrido con las ideas de algunos filósofos pertenecientes al siglo de las luces o Ilustración en Europa, las cuales provocaron la revolución francesa. O’Higgins es fundamental en la ejecución de un proceso independentista, en el que se vieron envueltos un grupo de compatriotas que querían formar una revolución e independizarse de España como una analogía de la tri-estamentalidad del sistema monárquico francés, en que los colonizadores españoles representaban la nobleza y el clero a los que se le atribuía el atropello moral y la sobreexplotación, y la colonia representaba al tercer estamento o pueblo, que se relacionaba con el sufrimiento y la desazón de ser la clase que no poseía ningún tipo de privilegios.

La revolución francesa sienta las bases de la democracia moderna, con su inspiración en la antigua Grecia, en especial en Clístenes. Con los principios de fraternidad, igualdad y libertad, estipulados en la Declaración de Derechos del Hombre, se abre paso a lo que hoy conocemos como democracia.

En cuanto a las leyes, nuestra constitución política (1980), en algunos de sus artículos, denota la influencia que tuvo la revolución francesa y los ideales que la provocaron en su redacción:

Artículo 1º.- Las personas nacen libres e iguales en dignidad y derechos.
Artículo 2º.- Son emblemas nacionales la bandera nacional, el escudo de armas de la República y el himno nacional.
Artículo 5º.- La soberanía reside esencialmente en la Nación. Su ejercicio se realiza por el pueblo a través del plebiscito y de elecciones periódicas y, también, por las autoridades que esta Constitución establece. Ningún sector del pueblo ni individuo alguno puede atribuirse su ejercicio.
Artículo 15.- En las votaciones populares, el sufragio será personal, igualitario y secreto.

El artículo 1º se asemeja a la declaración de los derechos del hombre en su primer principio, que dice: “Los hombres han nacido, y continúan siendo, libres e iguales en cuanto a sus derechos”. El artículo 2º refleja el nacionalismo proveniente de la Ilustración, el cual tiene su inspiración en el romanticismo europeo y en el que se exacerba el amor a la patria. El artículo 5º nos hace pensar en la medida que tomó la Asamblea con el clero, en que le expropia sus tierras para que pertenezcan a toda la nación. La soberanía recae en la nación. El artículo 15º nos habla de un voto universal, como lo llevó a cabo la Comuna en la revolución francesa para elegir a la Convención Nacional, donde todos podían votar.

Además, la revolución francesa deja en la esencia de la política moderna el liberalismo, como resultado del capitalismo proveniente de Inglaterra con la revolución industrial. Francia importa estos ideales de revolución industrial para exportarlos a toda Europa y, por consiguiente, a América. El liberalismo se concibe en la influencia que puedan tener los gobiernos sobre el individuo. ”El liberalismo social defiende la no intromisión del estado o de los colectivos en la conducta privada de los ciudadanos y en sus relaciones sociales no-mercantiles, admitiendo grandes cotas de libertad de expresión y religiosa, los diferentes tipos de relaciones sexuales consentidas, el consumo de drogas, etc. Sin embargo sus detractores objetan el hecho de que no considera valores más allá de la propia voluntad, como los valores religiosos o tradicionales”. Se considera a Montiesquieu como el precursor del liberalismo político, uno de los pensadores que, inspirados en sus ideas, los del pueblo comienzan la revolución. En todos los países democráticos existe el Estado de Derecho, otro de los aportes fundamentales del liberalismo. Actualmente, hay muy poca influencia del Estado en las libertades individuales, y esto se ve en nuestro Chile luego de la dictadura donde se coartaban las libertades, es decir, hasta el año 1973 y desde el año 1990.

Un ejemplo más de la influencia que ejerció la revolución francesa sobre la política moderna es la instauración del congreso bicameral, ya que en la mayoría de los países cuyo sistema de gobierno es democrático, el congreso se divide en dos cámaras: El Senado o cámara alta y la cámara de Diputados o cámara baja. En medio de la revolución francesa, mediante voto censitario se eligen los componentes del Consejo de Ancianos y el Consejo de los Quinientos, luego de que la constitución de 1795 disolviera la Convención. El primero es similar al Senado actual, y el segundo a la cámara baja.

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