Países desarrollados y subdesarrollados: Las ciudades

Conoce la situación actual de los procesos de urbanización en los países desarrollados y subdesarrollados.


La urbanización se ha dado como un proceso desigual en distintas partes del mundo, lo que implica un nuevo escenario espacial y económico y conlleva nuevas problemáticas sociales.

Urbanización mundial

La Urbanización es un proceso histórico que provoca el crecimiento y desarrollo de las ciudades, y que ha sido causado por el contante movimiento de la población hacia la ciudad por diferentes factores.

Se le considera un fenómeno demográfico donde no tan sólo la población se urbaniza sino también el espacio. Esto conlleva transformaciones económicas y sociales. Las ciudades, a diferencia del campo, concentran actividades productivas en los sectores secundarios y terciarios.  Asimismo, la Urbanización significa una trasformación física del espacio en donde diferentes áreas se desarrollan, como las redes de comunicaciones, transportes y servicios.

Los procesos de urbanización históricamente están sujetos a dos aspectos fundamentales:

  • La migración desde el campo: El desarrollo y crecimiento de las ciudades ofrece mejores expectativas de vida para las personas que viven en el campo.
  • Crecimiento demográfico natural: Gracias a las mejoras tecnológicas y científicas es que hoy en día se pueden sostener tasas de natalidad alta sin sufrir los embates de pestes y hambrunas, como ocurría en el pasado. Esto ha permitido que diferentes ciudades en el mundo sostengan su crecimiento urbano gracias al aumento de la población.

Situación en el mundo

Actualmente la población urbana se distribuye de forma desigual en los países desarrollados y subdesarrollados. Mientras que en las sociedades desarrolladas, la población que vive en las ciudades alcanza un 75%, en las sociedades subdesarrolladas solo llega a un 40%. Por lo tanto, la urbanización de los países se asocia a los niveles de crecimiento y desarrollo económico.

Países Desarrollados

La cantidad de ciudades en los países desarrollados se distribuyen de forma homogénea por el territorio. A lo largo y ancho de sus territorios, es posible evidenciar la existencia de diversas metrópolis, las cuales desarrollan diversas actividades económicas y significan un foco de desarrollo para las regiones en las que se ubican.

Muchas de los países desarrollados experimentaron exitosos procesos de urbanización los cuales se asocian al grado de industrialización que alcanzaron (fenómeno impulsado por la experimentación de la Revolución Industrial). Este hecho trajo consigo, la aparición y fortalecimiento de nuevos servicios, nuevos empleos y mejores rentas, lo que volvió muy atractivas a las ciudades para que los habitantes migraran.

Sin embargo, la situación que han alcanzado en la actualidad, es que ya no resultan tan atractivas como solían serlo, fundamentalmente, por factores como el alto valor del suelo y la incesante aglomeración que se ha ido generando. Estos factores perjudican la calidad de vida. Muchos habitantes optan por vivir en localidades cercanas a estas ciudades y trabajan durante el día en las grandes metrópolis, esto se ha visto favorecido debido a que en estos países  los transportes y sus vías de conexión tienen niveles óptimos.

Países subdesarrollados

Los procesos de urbanización en países subdesarrollados son más recientes, en ellos se ha dado un crecimiento sostenido pero desordenado. Esta situación se da por la carencia de planificación en la expansión del territorio urbano. Así también se da un fenómeno de centralización en donde pocas ciudades grandes son las que concentran los servicios y los capitales.

En el caso de estos países, existen otros factores migratorios como los desastres naturales o las guerras. De la mano de esto, se ha dado una crisis de la actividad agraria, en donde las producciones locales se ven perjudicadas con el proceso de globalización y la irrupción de producciones extranjeras a menor costo.

En estos países son evidentes, las brechas de desigualdad económica que experimentan las economías actuales. El crecimiento de estas ciudades ha provocado la aparición de focos de miseria y pobreza, ubicados principalmente en las periferias que generan marginación y segregación espacial. A lo largo de Latinoamérica, estos barrios populares son reconocidos con distintos apodos. En Brasil se conocen como favelas, en Argentina como villas miseria, en Venezuela como ranchos, etc.