Revolución Francesa: Primeras Etapas

En las primeras etapas de la Revolución Francesa los ideales republicanos fueron instaurados pero las luchas por el poder provocaron inestabilidad política y social.


Los Estados Generales dan inicio a la Revolución Francesa que buscaría cambiar el escenario político. Este arduo proceso no está exento de obstáculos, en donde salen a la luz diversas posturas que proponen alternativas para administrar el poder gubernamental en base a sus propias creencias.

Estados Generales

El día 5 de mayo de 1789, el rey Luis XVI convocó a Estados Generales, instancia participativa de los tres estamentos de la sociedad francesa que no era llamada desde 1614. Algunos de los miembros del Tercer Estado aprovecharon de manifestar su repudio frente al sistema de votación de los Estados Generales, en que cada estamento tenía derecho a un solo voto. Esta situación los desfavorecía frente a la alianza de los votos del clero y la nobleza. Para ello plantearon que cada representante de los estamentos tuviera su propio voto, entendiendo que cada integrante de los Estados Generales representaba a la sociedad en su conjunto y no a un estamento. Bajo esta lógica se aplicó el principio de soberanía nacional, cuyo sentido había sido teorizado por los filósofos ilustrados, quienes habían influenciado a muchos miembros del Tercer Estado.

Asamblea Nacional Constituyente

Tras la inconformidad con los Estados Generales, los miembros del Tercer Estado se retiraron y conformaron la Asamblea Nacional Constituyente. Esta organización generó una fuerte tensión con la Monarquía que constantemente amenazó con prohibir la convocatoria. La tensión social se hizo patente y comenzaron los disturbios callejeros.

El 14 de julio de 1789, la serie de manifestaciones derivó en la Toma de la Bastilla, edificio que servía de cárcel y el cual representaba un símbolo del poder absolutista. Las movilizaciones se expandieron fuera de París y los campesinos manifestaron su repudio ante el poder feudal de la nobleza, provocando la migración de muchos de ellos hacia otros reinados.

Entre las medidas que decretó la Asamblea Nacional Constituyente destacamos:

  • Abolición del régimen feudal
  • Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano
  • Constitución civil del clero (la cual subordina la Iglesia al Estado)
  • Constitución de 1791

La Constitución de 1791 puso de manifiesto los ideales ilustrados. Se mantiene la figura del rey, quién a regañadientes la aceptó y validó, estableciéndose una Monarquía Constitucional.

En el año 1792, Austria y Prusia le declararon la guerra a Francia con la intención de restaurar la Monarquía Absolutista. Una serie de intentos de fuga por parte de la familia real y las primeras derrotas francesas provocaron el asalto a Las Tullerías donde se toma prisionero al rey Luis XVI. Este hito marca el término de la monarquía.

Convención Nacional

La guerra provocó un fuerte sentimiento nacional que se vio patente en los nuevos símbolos patrios y el himno de La Marsellesa.  Sin embargo, la Revolución se vio amenazada por críticas desde el interior de Francia y por parte de las naciones enemigas.

Tras la destitución del rey de sus funciones, una asamblea conocida como la Convención Nacional, cuyos miembros fueron elegidos mediante sufragio censitario (voto para hombres mayores de 25 años y con una renta mínima preestablecida), tomó el poder.

En la Convención sobresalieron dos grupos. El primero de ellos, fueron los girondinos, quienes mantuvieron una postura moderada y aspiraban a instauran una república burguesa con sufragio censitario. El segundo grupo lo conformaron los jacobinos quienes anhelaban implantar una república democrática con sufragio universal para todos los varones mayores de 21 años.

La Convención Nacional proclamó la República mediante la Constitución de 1793. Durante este mismo año, el rey fue condenado a la guillotina bajo el cargo de traición. Esta situación generó el malestar de otras naciones como Gran Bretaña, Holanda y España.

Después de la muerte del rey, se estableció una República que intentó ser democrática pero que por el conflicto bélico exterior y problemas internos, terminó en manos de unos pocos, dando paso a la Época del Terror (1793-1794).