Arráncame la Vida- Análisis de la obra

Informe sobre la novela de Ángeles Mastreta


Aunque de la novela de Ángeles Mastreta se puede rescatar una entretenida historia situada ya algunos años después de la revolución mexicana, lo que haré en este informe será analizar el tema que la novela poseía entre líneas y que es el de “La represión que sufre la mujer en la sociedad (mejicana)”. Tratando de ligarlo con lo que hemos llamado la “Literatura feminista”.

Inicio de la obra

Cati es una mujer mejicana que, como muchas de su época, se casó a muy temprana edad con Andrés, un general de ejército. Se aprecia en la obra que Cati no entendía mucho de sexualidad, interpretando con este hecho, que la autora intentaba hacer una crítica a cómo se trataba el tema de la sexualidad femenina, las mujeres no entendían de su cuerpo ni como funcionaba, sólo porque no se debía hablar de ello. Basta mencionar que una de las amigas de Cati creía que los niños salían de los besos. En realidad el tema del sexo y más aún, el tema del placer, son dos importantes problemáticas que plantéa la autora en su novela.

La mujer en la sociedad mejicana de la época representa una figura exquisita a los ojos de los hombres, pero que puede ser perfectamente replegada a un segundo plano. Catalina frente a esto se siente con el derecho a exigir igualdad y lo demuestra ya en los inicios de la obra con la siguiente frase “…quiero sentir…” refiriéndose a que, tan poco le importaba a los hombres qué pasara con ella en el momento en que hacían el amor, que prácticamente se olvidaban, en sus palabras, “de quien estaba abajo”, que ella tuvo que preguntar cómo se obtenía el placer que veía en el general. De ahí el hablante lírico habla de temas sexuales y de placer, de orgasmo y campanita. Es un mérito de la literatura feminista el que se exponga el tema de la sexualidad femenina abiertamente y sin tabúes, como antítesis de lo que podríamos decir que se maneja en la literatura hasta hace mucho tiempo. Basta darse cuenta de que en realidad, en escritos anteriores son muy pocos los escritores que lo hablaban tan abiertamente.

También se presenta una crítica al matrimonio, donde Catalina ve aplastados sus sueños y erguidas sus frustraciones, esto se aprecia en el final del libro cuando Andrés ha muerto y una mujer viuda en el funeral se le acerca y le dice: “Me da gusto por ti. La viudez es un estado ideal de la mujer. Se pone al difunto en el altar, se honra su memoria cada vez que sea necesario y se dedica uno a hacer todo lo que no pudo hacer con él en la vida”. Aunque obviamente también se puede intuir que la infidelidad de la pareja causa una gran decepción de lo que probablemente una mujer espera en la vida de pareja. Otro gran problema planteado es el del aburrimiento. Ella se aburre y por eso se dedica a sus hijos, pues no tiene nada más que hacer.

Critica feminista

“Llevaba años de estar pegada a sus vidas, habían sido mi pasión, mi entretenimiento […] vivían trenzados en mi vida.” Esta es una frase que dice ella en el minuto en que decide cambiar su vida, pues la maternidad nunca fue en realidad su verdadera pasión y, como ella lo dice, sólo se dedicaba a sus hijos para entretenerse. Esto personalmente me sorprendió, hay muchas cosas que puedo entender que las mujeres odien; quizá la cocina, la dueña de casa, el no trabajar, etc. pero el rechazar la maternidad hasta llegar a veces a despreciarla, como en una conversación con Chofi, en verdad no lo entiendo. Aborrecer el estar embarazada es rechazar casi por completo lo más esencial del ser femenino. Pero sin embargo representaba una restricción a su felicidad. Puede ser que como casi todas las cosas que le molestaban, era que todas se las habían impuesto, es decir, probablemente la crítica no era a estos temas específicos, sino a cuáles eran sus obligaciones “como mujer respetable” de la época.

Hablemos ahora un poco del amor. Se puede decir que Cati conoció el amor con Vives, pero que lo vivió efímeramente. El amor en esa sociedad no es un tema que tenga prioridad, los matrimonios se hacían por conveniencia. Por ejemplo, Andrés casaba a sus hijas y él decidía cuándo y con quién se casaba. Por eso es que Cati no supo de amor hasta mucho más tarde cuando ella pudo recién optar por un amor. En nuestra sociedad es inadmisible que alguien se case por conveniencia, pero para Cati, aunque no representaba una obviedad, no pudo hacer nada cuando Andrés casó a Lili, su hija. Y así es como el amor se relega a un segundo plano y genera la infelicidad en Cati.

La figura del general representaba quizás la visión que Cati (o Mastreta) tenía de los hombres. El general es un hombre fuerte, posesivo, agresivo y que en muchos casos humilla a su mujer en público, como por ejemplo cuando cantaban en su casa con amigos y él la hacía callar irrespetuosamente. De hecho representaba una figura opresiva que la privaba de cosas y la obligaba a otras para su conveniencia, en sus temas políticos. Como cuando la hacía su secretaria o la llevaba a participar en la junta de padres de familia. También, sin embargo, el hombre representaba protección, como mujer que era Cati la necesitaba y tuvo mucho susto cuando se llevaron preso al general, aunque puede ser que no haya querido la soledad.
Como conclusión entonces, creo que aquí se presenta una mujer que quiere liberarse del yugo machista y que quiere ser feliz sin importar lo que se diga. El llamado de Ángeles Mastreta, según mi visión (sin intenciones de desacreditar), no es más que eso, no es más que pedir igualdad y plantear la verdadera problemática femenina, quizá exaltando algunos temas, pero no verse asfixiada por una sociedad que le impone cánones de comportamiento y agobiantes exigencias, sólo para parecer la mujer del general.

Resultaría interesante hacer un paralelismo entre la revolución mexicana y la revolución de Cati. Quizá como la importancia que le dá Mastreta a lo que ya comenté que Cati buscaba.