¿Cómo hacer un retrato?

El retrato, sus características y 5 pasos para construir el tuyo.


A continuación podrás comprender cómo funciona un retrato y conocerás sus características principales. Finalmente aprenderás a escribir en tan solo 5 pasos tu propio retrato.

¿Qué es un retrato?

Para que puedas comprender qué es un retrato, es importante que recuerdes que se trata de un tipo de caracterización, es decir la descripción de características exclusivamente de un ser humano. El retrato combina tanto la descripción física, conocida como prosopografía, así como la descripción psicológica o moral, conocida como etopeya. El retrato puede ser literario o no literario. Es literario cuando se trata del retrato de una persona real, del ámbito público o privado. Es no-literario cuando es el retrato de un personaje humano de ficción o bien, un animal o cosa personificada (sea material o inmaterial).

¿Cómo es un retrato?

Para que comprendas cómo es un relato, es importante que recuerdes los siguientes puntos:

1. Puede estar presente en textos literarios como no literarios. Desde una biografía, un texto periodístico o expositivo, hasta un cuento, una novela e incluso algunos textos poéticos.
2. Es la combinación de las dos caracterizaciones principales. La prosopografía y la etopeya, mencionadas anteriormente. Un buen retrato siempre buscará que ambas descripciones estén fusionadas en un solo párrafo.
3. El retrato puede ser hecho por alguien externo, o bien realizado por la misma persona o personaje que se describirá. Si el emisor se describe a sí mismo, entonces estamos frente a un autorretrato.

¿Cómo hacer un retrato en 5 pasos?

A continuación encontrarás una manera rápida para construir tu propio retrato escrito en 5 pasos. Te será útil para algún trabajo de caracterización de una persona cercana o pública. O bien, un personaje histórico o ficticio.

1. En primer lugar, es importante que determines de quién harás el retrato. Al ser un tipo de caracterización, será obligatorio que consideres únicamente a seres humanos, personas que pueden ser reales, del medio público o privado; o bien, que consideres personajes humanos o seres personificados, correspondientes a algún texto literario. En definitiva, ¿de quién quieres hacer el retrato?

2. A continuación, te sugerimos partir con las características físicas de esa persona o personaje, ¿cómo es físicamente la persona o personaje que estás describiendo? Remítete por ahora únicamente a los aspectos básicos: su altura, el color de ojos, la ropa con la que va vestido o los zapatos que calza. Omite cualquier apreciación personal respecto a sus características físicas e intenta ser lo más objetivo posible por ahora.

3. En tercer lugar, continúa con las características psicológicas de la persona o el personaje que estás describiendo ¿cómo es psicológicamente la persona o personaje que estás describiendo? Es importante que seas muy riguroso en esta parte del texto.

4. ¿Describiré psicológicamente a una persona real o a un personaje ficticio?

a) Si se trata de un texto no-literario, es decir una persona real, es necesario que sus características psicológicas sean demostrables. Podrías referirte a la opinión general, si se trata de un personaje público o bien, si se trata de una persona del ambiente privado, podrías preguntarle tú mismo “cómo se percibe psicológicamente o cuáles son sus principios”. b) En caso de que se trate de un personaje literario, intenta al describir sus características psicológicas no estar afectando algún aspecto que podría atentar con las expectativas del lector. Por ejemplo: No digas que el personaje es egoísta, si durante el transcurso del relato el lector descubrirá que el personaje es egoísta. Cuida la sorpresa y la expectativa del texto narrativo.

5. Finalmente, intenta juntar ambas descripciones que hayas realizado en un mismo texto. Puedes fusionarlas en el mismo párrafo, o bien mantener la distancia entre un párrafo y otro. Sin embargo, es importante que le des una ilación narrativa. Un retrato es un tipo de caracterización que contiene tanto la prosopografía (descripción física), así como la etopeya (descripción sicológica).