Contexto de producción y recepción

Todas las obras literarias poseen un contexto de producción y un contexto de recepción. Averigua en que consisten estos elementos.


Contexto narrativo

Así como ocurre en el resto de los géneros literarios, una obra narrativa no sólo consiste en el argumento y en la sucesión de acontecimientos en sí, sino que está enmarcada dentro de ciertos aspectos que la circunscriben, como por ejemplo una dimensión de tiempo  y espacio específica. La narración necesariamente está determinada por ciertos factores externos que influyen tanto en el proceso de escritura como en la recepción e interpretación de la misma. En este sentido, la situación en la que se encuentra la obra, tanto en el momento en el que es escrita como en la instancia en la que es publicada y leída, es un factor que juega un rol importante en la consideración de un cuento, novela, mito o cualquier tipo de relato, como producto final.

Contexto de producción:

Así como su nombre lo indica, el contexto de producción de una obra narrativa o literaria alude a la instancia en la que una obra es producida, o en otros términos escrita. Es la situación global en la que se encuentra el autor; tanto su dimensión personal (edad, madurez, género, oficio, situación familiar, estado civil, experiencias determinantes de vida, etc.) como aquellos factores sociales y colectivos que enmarcan al escritor (año, lugar, época histórica, ideologías y visiones de la época, acontecimientos importantes, características políticas, económicas, sociales  y culturales de la sociedad, etc.)

Contexto de recepción:

En cuanto al contexto de recepción, éste está relacionado con el receptor o audiencia lectora de la obra narrativa. Es la situación histórica, social y cultural en la que se encuentran los lectores en el momento en el que enfrentan una determinada obra, pero también el estado personal, intelectual y emocional en el que están cuando reciben o leen un cuento o novela. La posición del lector es tan importante para la apreciación global de una obra, que incluso la teoría literaria considera a la audiencia lectora como colaboradora de la misma en el sentido de que una narración, por ejemplo, no solo será la forma en que está escrita, definida y orientada por el autor, sino que además es lo que los lectores perciben e interpretan que es.

Ejemplo:

A continuación un ejemplo del contexto de producción y recepción de la novela de Antoine de Saint-Exupéry; El Principito. 

Contexto de producción: 

Francés nacido en 1900, Antoine de Saint-Exupéry, ya consolidado escritor, merecedor de varios premios de literatura, y piloto militar al momento de estallar la Segunda Guerra Mundial, huye de la Francia ocupada por los alemanes en 1940 y llega a Estados Unidos con la intención de cumplir su misión personal de convencer al gobierno estadounidense de declararle la guerra a los nazis. Una vez establecido en Estados Unidos, bajo un estado de salud deficiente y una crisis personal aún peor, en una gran mansión de Long Island y por insistencia de una de las esposas de sus editores, Elizabeth Reynal, Antoine de Saint-Exupéry se dedica por completo  a la creación, escritura e ilustración de El Principito. Hasta entonces, se había dedicado puramente a escribir libros destinados para adultos, en los cuales, al igual que en El Principito, plasma sus experiencias personales como adulto, aviador, niño y esposo.

Finalmente, aunque el autor termina de escribir esta obra en Octubre de 1942, fue publicada en Estados Unidos en Abril de 1943 (tanto en el idioma del país como del autor: inglés y francés) y seis años mas tarde en Francia.

Contexto de recepción:

Publicado en Francia luego de su liberación, y considerado ya en el siglo XX como uno de los mejores libros dentro de ese país, desde entonces, El Principito fue y es uno de los libros  más leídos, traducidos y vendidos en el mundo.  Desde su primera publicación ha sido recibido positivamente por parte de los lectores,  por lo que se ha reformulado muchísimas veces en distintas versiones y adaptado a varios soportes  artísticos como musicales, canciones, obras de teatro, películas, etc.  

Sin embargo, si la obra El Principito es leída hoy en día, entonces será necesario añadir a su contexto de recepción la época, dimensión física y características de la sociedad actual, además de la posición y rasgos particulares del lector que interpretara esta obra desde su visión y situación personal.