El mito: qué es, sus características y cómo hacer un mito.

A continuación podrás comprender qué es un mito, sus características y cómo construir uno en 3 pasos.


¿Qué es un mito?

Un mito es un tipo de texto de carácter literario (que está más comprometido con la ficción) cuyo origen se encuentra en la oralidad. Su objetivo primordial es explicar el origen de las cosas. Desde el origen del mundo, la creación de los animales y el hombre, así como la explicación que un pueblo propone acerca de la naturaleza de las cosas que le rodean. Es por estas razones que el mito está profundamente ligado a la religiosidad de una cultura determinada. En el texto mítico se presentan naturalmente dioses, fuerzas sobrenaturales y hechos que se alejan de la razón; sin embargo, estos se encuentran justificados por la naturaleza de estos textos y no existe una necesidad de probar la veracidad de los sucesos que se van presentando. Los hechos presentes en el texto mítico son irrefutables para la naturaleza del relato y todo sucede en un tiempo antes del tiempo. Éste tiempo antes del tiempo se conoce como tiempo primordial. Toda cultura, sea cual sea, presenta mitos, los cuales hoy son leídos en su sentido figurado y en muchos casos ponen de manifiesto los dogmas de una religión específica. Un claro ejemplo de esto es el texto presente en el Génesis, primer libro de la biblia cristiana, la cual propone que el mundo se hizo a partir del deseo de un dios único, el cual con solo su palabra fue capaz de crear el universo, la tierra y al hombre, a su imagen y semejanza.

Características del mito

A continuación encontrarás una enumeración descriptiva la cual contiene las características principales del mito.

1. El mito está presente en todas las culturas y su origen está presente en la oralidad de los pueblos.

2. Su paso a la escritura ha permitido que podamos acceder a ellos en la actualidad.

3. Sus personajes son seres sobrenaturales, dioses y fuerzas inhumanas.

4. El mito siempre buscará explicar el origen del mundo, el hombre y fenómenos relativos a la naturaleza o al hombre.

5. A pesar de que lo que sucede en el mito es ficticio, eso no produce extrañamiento en los personajes que están presentes dentro del texto.

6. Todo lo que sucede en el mito ocurre en un lugar indeterminado y en un tiempo no-cronológico.

¿Cómo hacer un texto mítico en 3 pasos?

A continuación encontrarás los pasos para construir un texto que tenga las mismas características de un texto mítico. Por supuesto, se trata de un ejercicio netamente creativo en el cual debes jugar a olvidar lo que sabes sobre el origen científico de las cosas que te rodean, incluyéndote.

1. El texto mítico busca explicar el origen de un hecho universal, así que para construirlo céntrate en aspectos que trasciendan a tu ciudad o tu país. El mito debes pensarlo como una serie de hechos que se suceden en un tiempo anterior a todo aquello creado por el hombre ¿qué hechos son anteriores a aquello que ha creado el hombre?

2. Ahora que eres consciente del punto anterior, intenta pensar cómo sería el mundo si no existiera la ciencia ¿cómo te explicarías el origen del mundo si no conocieras las respuestas de la ciencia? Es allí donde se presenta el mito y tu propia capacidad de crear una explicación a esos fenómenos. Intenta imaginar una explicación diferente, podría tratarse de un dios extraterrestre, o podríamos ser una especie de juego de los dioses o bien, incluso podrías decir que el mundo fue creado por el capricho de algún ser superior. Todo es posible.

3. Cuando escribas un mito, no dejes de utilizar los marcadores discursivos propios de la oralidad (dicen o, como decían los antiguos). Otro marcador discursivo necesario es aquel que hace relación con el tiempo primordial anteriormente mencionado, por ejemplo “En un tiempo antes del tiempo…”

Debes imaginar que tu texto fue escrito en un tiempo en que no existía la escritura, por lo que el carácter mítico puede estar dado por una reiteración de un verbo como “decir”. Por ejemplo, “dicen que en un tiempo antes del tiempo, existía un Dios niño cuyo carácter era tan caprichoso que solía crear planetas para luego destruirlos a causa de su aburrimiento…”