El Monologo

A continuación procederemos a explicarte qué es un monólogo, los rasgos que constituyen sus principales características y cómo construir un monólogo creado por ti mismo en tan solo cinco pasos.


Un monólogo es una reflexión o conversación que mantiene un personaje o una persona consigo misma. Los monólogos son muy frecuentes en el género dramático, ya que permiten que el espectador de una obra teatral pueda comprender los pensamientos de los personajes. Sin embargo, el monólogo no es propio de este género solamente. También puede darse en novelas, libros, películas, etc. El monólogo también puede darse en situaciones reales de la vida diaria. Es muy frecuente, últimamente, observar en televisión monólogos que están hechos especialmente para hacer reír al público.

En la siguiente enumeración descriptiva encontrarás las principales características que están presentes en un monólogo, de ésta manera te será más fácil reconocer un monólogo cuando estés frente a él.

1. Un monólogo es muy versátil. Cada uno será distinto a otro ya que cada personaje o persona tiene pensamientos diferentes.

2. Un monólogo está hecho para interpretarse en voz alta. Por lo tanto, si bien no es necesaria la participación del receptor en él, sí será importante a la hora de representarlo.

3. El monólogo se realiza de forma individual. No se espera una respuesta del receptor, aunque podría recibirse sin afectar el contenido del monólogo.

4. Su extensión es variable, es decir, su longitud cambia dependiendo de la intención del emisor.

5. La finalidad del monólogo es que los receptores o el espectador –en el caso de una obra teatral- puedan conocer la interioridad de los personajes. Es un recurso novedoso a la hora de construir poco a poco los personajes de una novela o una obra dramática. En un monólogo pueden expresarse tanto ideas como propósitos, sentimientos, emociones, anhelos, etc.

¿Cómo hacer un monólogo en 5 pasos?

A continuación aprenderás a través de 5 pasos cómo construir tu propio monólogo. Te servirá de guía general a la hora de elaborar un monólogo en cualquier tipo de texto, sea literario o no.

1. Primero que todo debes pensar en qué tipo de medio realizarás el monólogo. En este caso, nosotros trabajaremos con el ejemplo de un monólogo escrito para ser representado en una obra teatral.

2. Una vez decidido el medio en el cual publicarás el monólogo, piensa en un tema que te resulte interesante. Recuerda que los monólogos están hechos para que los personajes expresen su interioridad, y, de esta forma, el espectador pueda conocer en profundidad a quien lo realiza.

3. ¿Qué idea quieres que el lector-espectador se lleve después de leer-escuchar tu monólogo? Si quieres que comprenda todo lo que estás hablando, fíjate en las palabras que utilizarás para construir tu monólogo. Si, por otra parte, deseas mantener al espectador en un estado de confusión, una buena opción es incorporar elementos del correr de la conciencia o corriente de la conciencia, muy utilizado por autores como James Joyce o Virginia Woolf. No confundas el correr de la consciencia con tu monólogo. El primero es un recurso que puedes incluir este último. No son lo mismo, pero pueden fácilmente complementarse.

4. Finalmente, lee tu monólogo antes de estrenarlo. ¿Es eso lo que tenías en mente comunicar? ¿Sientes que te representa a ti o a tus personajes? ¿Puede el espectador o el lector conocer más sobre ti o sobre ellos a través de tu monólogo?

5. Algunos referentes del uso de monólogo interior es la novela Mrs. Dalloway de Virginia Woolf. En ella podrás observar que la mayoría de los personajes principales son construidos a partir de sus monólogos interiores. Es gracias a ellos que el lector puede conocer poco a poco cómo son estos personajes, cuáles son sus intereses, sus frustraciones, etc. Otro autor reconocido por el uso de monólogos interiores, como dijimos anteriormente,  es James Joyce. Te recomendamos a estos escritores como referentes en el uso de este recurso literario.