Estereotipos narrativos

Los estereotipos narrativos consisten en una serie de elementos que se van repitiendo en las obras narrativas a través del tiempo.


Estereotipos de la narración:

Así como ocurre en otros géneros literarios, al hacer una revisión general de la extensa producción narrativa que se ha ido generando, con sus respectivas características de tiempo y espacio, a través de los siglos y décadas, es posible identificar una serie de elementos tipo que son retomados y reutilizados frecuentemente en novelas, cuentos, y todo tipo de narraciones; personajes, temáticas y tópicos literarios tan recurrentes que generan incluso ciertas expectativas en obras determinadas, y una identidad literaria típica conocida por todos los lectores.

Personajes tipo:

Los personajes tipo son personajes que al ser utilizados tan frecuentemente en el género narrativo, se han ido construyendo como arquetipos complejos con emblemáticas características. Dentro del relato, van cumpliendo roles específicos y predecibles para el lector, quien ya al categorizarlo como un personaje tipo, espera ciertas conductas o se genera ciertas expectativas sobre las acciones de este personaje.

Algunos de los estereotipos que han sido personificados abundantemente en la literatura, a través del tiempo son:

1. La bruja: Villana del mundo maravilloso  y fantástico, es generalmente egoísta, malvada, y poco agraciada físicamente.

2. La madrastra: Muy poco maternal, interesada, que en muchos casos supone la desarticulación de la familia.

3. El hada: Protectora, mágica, bondadosa, maternal, femenina, es quien muchas veces está en relación con las virtudes y el bien.

4. El héroe: Generalmente diferente de la gente común, se caracteriza por ser valiente, sacrificado, generoso, masculino, y físicamente bello.

Al crear un personaje, el autor  no necesariamente debe seguir estos arquetipos, y puede generar un personaje que escape de estas categorías, ya sea como un acto de ironía hacia los mismos, o en una linea más creativa, y darle vida, por ejemplo, a un héroe fracasado o a una madrastra bondadosa; Sin embargo, una gran ventaja de recurrir a los personajes tipo, es que al ubicarlos dentro de una obra literaria,  éstos ya están instalados en el imaginario conceptual del lector y no es necesario desarrollarlos o caracterizarlos desde cero, pues ya son más que conocidos por la audiencia.

Temas narrativos:

Las temáticas que se usan en el género narrativo también son modelos que se van repitiendo en los distintos tipos de obras narrativas, las cuales permiten generar categorizaciones y líneas temáticas para la clasificación de historias y relatos. Los dos grandes temas más estudiados son el amor y el viaje, ambos grandes temas literarios que contienen muchos subtipos y especificaciones, y que han estado presentes en todas las épocas literarias.

El amor en la literatura:

El amor es tal vez una de las mayores inspiraciones para la literatura y el arte. Consiste básicamente en un sentimiento relacionado con la interacción, vínculo y relación entre dos o más seres. Algunos tipos de amor que han sido abordados frecuentemente en narrativa son:

Amor idealizado: La idealización amorosa se relaciona con la concepción o anhelo de una relación o pareja que se acerque a la perfección y que cumpla con los parámetros “correctos” de como debe ser el amor (bello, sin dificultades, eterno, feliz, puro, etc.). Al ser un ideal perfecto, es un amor inalcanzable.

Amor místico: El amor místico es la relación amorosa que se desea o se da espiritualmente con un ser divino, dejando de lado lo terrenal y aspirando a un vínculo espiritual del alma con dios. No es un amor correspondido ni recíproco debido a la superioridad y carácter abstracto de lo divino (aunque en muchos casos se presupone que dios entrega amor a través de la naturaleza, del destino o del acontecer), y tampoco supone una posesión del otro.

Amor terrenal o sensual: Tipo de amor que va de la mano con elementos materiales; la belleza física, la pasión, el placer y la posesión y vínculo físico con la pareja como factores que reflejan y se extienden del sentimiento amoroso. Al ser una relación generalmente entre humanos, puede desenvolverse entre circunstancias positivas y negativas como los celos, su duración limitada, su correspondencia o no,  la exclusividad, la extrema dependencia, etc.

Además, el amor puede ser clasificado según pequeñas categorizaciones como por ejemplo el amor no correspondido, el amor trágico, el amor filial, etc.

El viaje en la literatura

Como una representación de la vida humana, el viaje es un tema literario que además de historias y relatos permite un gran nivel de simbolismo y reflexión ideológica. Algunos tipos que se reconocen en narrativa son:

Viaje interior: Viaje que tiene como propósito, meta o resolución el crecimiento interno del viajero a través de un proceso que implica cambios en el personaje, generados por distintos obstáculos y etapas que se dan en el viaje mismo.

Viaje físico: Viaje explícito por distintos lugares físicos. Implica el conocimiento (o reconocimiento) de terrenos, culturas y elementos nuevos.

Viaje social o moral: Viaje que generalmente ocurre simbólica o explícitamente a través de una sociedad o cultura, conociendo sus reglas, costumbres  y rasgos, y haciendo una evaluación de la misma desde los aspectos éticos y morales.

En muchos casos, los relatos de viaje no se inscriben sólo en uno de estos tipos, sino que son un viaje que implica varias de estas categorías.

Tópicos literarios

Los tópicos literarios son pequeñas ideas o temas que van apareciendo en mayor o menor cantidad según la época literaria, pero que se van reutilizando frecuentemente tanto en la narrativa como en el género dramático y lírico. Algunos de los tópicos literarios son:

Beatus ille: (Feliz aquél) Tópico que elogia la vida  tranquila del campo, despreciando la vida con prisa, material y sin reflexión de la ciudad.

Carpe diem: (Disfruta el día) Tópico que invita a aprovechar el momento y no malgastar el tiempo impredecible de la vida.

Collige, virgo, rosas: (Coge las rosas doncella) Tópico que invita a aprovechar el momento de juventud y belleza como los mejores años que con el paso del tiempo se volverán irrecuperables.

Omnia mors aequat: (La muerte iguala a todos) Tópico que recuerda el carácter igualitario de la muerte; es decir, que la muerte les llega a todos sin discriminar poder, dinero o jerarquías de cualquier tipo.