Estructura de la poesía

A continuación conocerás los elementos constitutivos básicos de la poesía.


Cuando pensamos en las diferencias entre los tres grandes géneros – narrativa, drama y lírica – es importante detenernos en la forma de presentación de las obras pertenecientes al género lírico, en tanto una de las distinciones más relevantes es que está escrita en verso. De esta forma, la lírica en oposición al drama y a la narrativa no se manifiesta en prosa, es decir, un texto conformado por párrafos, sino que en distintas frases denominadas versos. Además, estos versos se agrupan y conforman estrofas. Veamos un ejemplo:

Afuera hay sol.

No es más que un sol

pero los hombres lo miran

y después cantan.

Yo no sé del sol.

Yo sé la melodía del ángel

y el sermón caliente

del último viento.

Sé gritar hasta el alba

cuando la muerte se posa desnuda

en mi sombra.

(Alejandra Pizarnik, La jaula.)

En este ejemplo podemos ver que cada una de las frases se constituye como un verso y cada conjunto de versos, en este caso uno de cuatro y otro de siete versos, conforman dos estrofas.

Tipos de rima.

La rima se define como la coincidencia entre las terminaciones de los versos.

  • Consonante: Se produce cuando se reitera el sonido en la terminación de dos palabras, desde la vocal que lleva el acento. En este caso deben repetirse tanto vocales como consonantes. A continuación un ejemplo:

Es hielo abrasador, es fuego helado,

es herida que duele y no se siente,

es un soñado bien, un mal presente,

es un breve descanso muy cansado.

(Francisco de Quevedo, Definiendo el amor.)

Podemos observar que la terminación del verso número “ado” uno vuelve a aparecer en el verso cuatro y que la del verso dos “ente” se reitera en el número tres.

  • Asonante: Consiste en la repetición de las terminaciones de dos palabras desde la última vocal acentuada sin que sean importantes las consonantes intermedias. Por lo tanto, basta con que se reiteren sólo las vocales. Veamos un ejemplo:

Creo en el hombre. He visto

espadas astilladas a trallazos,

almas cegadas avanzando a brincos

(españas a caballo

del dolor y del hambre). Y he creído.

(Blas de Otero, Fidelidad)

En el caso de este poema queda en evidencia que las vocales i y o se reiteran en la terminación del primer y tercer verso, mientras a y o lo hacen en el caso del segundo y cuarto verso.

  • Libre: También podemos encontrar, especialmente en la producción lírica contemporánea, versos libres, o sea, que no están normados ni por el número de sílabas que los conforman ni por la rima.