La tragedia y la comedia

Te invitamos a conocer dos géneros propios de los albores del teatro: La tragedia y la comedia; aprende sus diferencias y rasgos esenciales.


La tragedia y la comedia son parte esencial de la historia del teatro y, por ende del género dramático. Es fundamental que conozcas sus características y aprendas a sus diferencias, así como también, sus principales exponentes.

La tragedia

La tragedia surge en Grecia, en los orígenes del teatro;  y se puede definir como una obra dramática en la que sus personajes luchan contra el designio de los dioses, intentando torcer, el destino que estos les han trazado. El resultado final, siempre consiste en la pérdida de esta batalla y en la muerte física o moral.

Etapas de la tragedia

Aristóteles señala que la tragedia consta de las siguientes partes o momentos:

Esta etapa es previa a la aparición del coro y del comienzo del conflicto dramático. En ella, se explica el contexto histórico en el que se encuentran inmersos los personajes.

2. Episodio

En esta etapa se desarrolla el conflicto dramático. Se producen diálogos entre los personajes y aparece la figura del coro, que es el encargado de ir adelantando al público los hechos que sucederán en la historia y también, de ir comentando el actuar de estos y de los dioses.

3. Éxodo

Corresponde al desenlace de la obra. En esta etapa ocurre que el personaje principal no logra dominar su destino y fallece, no logrando el objetivo que persiguió durante la totalidad de la obra.

Principales exponentes

Este género se ha seguido cultivando, a lo largo de la historia de la literatura, principalmente, a través de los siguientes exponentes:

  • William Shakespeare; con sus obras, Otelo, Romeo y Julieta y Hamlet.
  • Calderón de la Barca; con su obra, La vida es sueño.
  • Lope de Vega; con su obra, La bella aurora.
  • Johann Wolfalg Goethe; con su obra, Fausto.

La comedia

Se define como una obra dramática en la que sus personajes se ven envueltos en una serie de situaciones ilarantes para lograr las metas que persiguen. Siempre tienen un final feliz, a favor del personaje pincipal.

Estas obras buscaban originalmente, educar al público, mediante un protagonista arquetípico, es decir, con un rasgo sumamente marcado y que cambia escasamente a lo largo de la obra. Por ejemplo: el avaro, el mentiroso, el donjuan, etc. Este personaje encarnaba un vicio de la sociedad y a través de la historia, se buscaba dejar una enseñanza, que lograra modificar esta actitud en las personas.

Etapas de la comedia

La comedia surge en Grecia, al igual que la tragedia, como una forma de veneración a los dioses, produciéndose tres etapas:

1. Comedia antigua

En esta etapa se satirizaba a personajes públicos, con su nombre y apellido. Este tipo de comedias, fue prohibido y eliminado. Aristófanes es el gran representante de esta época.

2. Comedia media

Se caracteriza por el hecho continuar satirizando a personajes públicos, pero a través de recursos como las alegorías y las metáforas, omitiendo la identidad de quienes eran denostados. De todas formas, el público descubría de quiénes se trataba. Por este motivo, también fue prohibida esta clase de obras.

3. Comedia nueva

Se caracteriza por ser la evolución de las etapas anteriores, ya que se logró evitar la referencia a personajes públicos, a través de la presentación de los vicios de la sociedad. Se utilizaban personajes comunes, sin rasgos pertenecientes a personas específicas de la realidad. Su principal exponente fue Meandro.

Tipos de comedia

1. Comedia de ideas

Se presentan situaciones ilarantes, pero lo que se quiere lograr es una reflexión filosófica.

2. Comedia de carácter

Se presenta a un personaje estereotipado, con el fin de presentar los vicios de ese tipo humano.

Comedia de intriga

Además de provocar la risa del público, la trama posee momentos de suspenso y emoción.

3. Comedia de costumbres

En ellas se presentan los hábitos de una sociedad, con el fin de desenmascarar sus vicios.

Principales exponentes

  • Luigi Pirandello; con su obra, Seis personajes en busca de autor.
  • Leandro Fernández de Moratín; con su obra, El sí de las niñas.
  • Molliere; con su obra, El médico a palos.