Lenguas y sociedades hispanoamericanas

Conoce las determinaciones históricas de la imposición del español como lengua oficial y como formaron nuestras culturas híbridas o mestizas.


Las lenguas sirven como métodos de unificación política de territorios muy diversos, por esta razón para establecer una comunidad homogénea, es decir, con leyes, sistema educativo, económico y político comunes lo más importante es tener una lengua única y común que permita establecer las normas para las relaciones sociales de dicha comunidad. Te invitamos a reflexionar y conocer más sobre la relación entre lengua y sociedad que repercute directamente en nuestra vida.

Las leyes políticas y las lenguas

La constitución de una nación es el conjunto de leyes o normas fundamentales que regulan la relación  y convivencia entre los ciudadanos que comparten un mismo territorio que conocemos como nación o país. Dicha constitución está escrita en la lengua oficial, lo que no excluye que en una misma nación puedan hablarse más de una lengua, en tal caso se aplica una decisión política de parte de las clases que dirigen a un país (generalmente es la clase que tiene más poder político y económico)  sobre qué lengua representará oficialmente a toda una nación. Como ya mencionamos, esto no anula el hecho de que puedan existir otras lenguas, si es este el caso la constitución de un país puede considerar otras lenguas como cooficiales. Por ejemplo, en Colombia el idioma oficial es el español, pero en las islas de San Andrés y Santa Catalina se incluye al inglés como lengua igualmente oficial. De este modo, algunas constituciones intentan compensar la imposición de la lengua oficial en comunidades que originalmente no la hablan. En el caso de Chile la comunidad mapuche ha pedido a las autoridades que el mapuchedungún sea reconocida como lengua cooficial.

Comunidades lingüísticas

Una comunidad lingüística se define entonces por ser el idioma que unifica a un conjunto de hablantes quienes a través de una lengua común, comparten a su vez costumbres, leyes, una identidad cultural, entre otras cosas. De este modo dentro de una nación podemos encontrar más de una comunidad de este tipo, generalmente unificada por la gran comunidad de la lengua oficial o nacional. Dicha unidad se consigue no sólo con lo que se dispone en la constitución, sino implementando un plan educativo, tal como se hizo en Argentina, país que desde el año 1814 recibió inmigrantes italianos fenómeno que se agudizó con las dos guerras mundiales en la primera mitad del siglo XX (1914-1945). Ante tal situación las políticas públicas en educación durante el siglo XX  se enfocaron en incentivar la enseñanza del español en las escuelas y con contundentes planes de lectura basados principalmente en la divulgación del libro a un bajo costo. Esto es un ejemplo de como la lengua se transforma en un hecho de implicancias políticas.

Instituciones reguladoras de la lengua

Como hemos visto la organización política de una unidad administrativa como un país, incluso una provincia o un estado federal, necesita de una lengua común que transmita las leyes para que todos sus miembro las comprendan, cumplan o acaten las sanciones correspondientes en caso contrario. Por este motivo, se hace necesaria la existencia de instituciones que regulen aquello que será considerado como parte de la lengua y aquello que no. En el caso de nuestra lengua española existe la Real Academia de la Lengua española, entidad que tiene una sede en cada país hispanohablante y normaliza los importantes cambios que van sucediendo (nuevos usos de palabras que ya existen, palabras nuevas que se incorporan al idioma, cambios en las reglas gramaticales, etc.). De este modo se garantiza la homogeneidad necesaria para administrar políticamente a una comunidad. Sin embargo, algunas comunidades lingüísticas que no se sienten representadas por la lengua oficial exigen que sus lenguas sean consideradas y valoradas socialmente lo cual se encuentra avalado por organismos internacionales como la CEPAL.

Te invitamos a continuar conociendo las distintas comunidades lingüísticas de tú país y a generar una conciencia respetuosa de la diversidad cultural.