La Literatura Contemporánea: Metadiscurso e Intertextualidad

Características, relaciones y formas en la literatura contemporánea. Intertextualidad general o trascendente, intertextualidad restringida o inmanente.


La literatura contemporánea incluye que el discurso narrativo contenga muchas unidades, las que no necesariamente tienen la función de crear mundos o revelar visiones del mismo, sino que esto es para servir al propio discurso como tal, para hablar de la literatura como eje fundamental; de esta forma, la escritura propicia que se hable de sí misma o de la naturaleza de la literatura o de la obra que se escribe. Es así que podemos hablar de un metadiscurso, que es cuando se alude a una misma cosa en el discurso, de sí mismo y se toma como objeto y tema. Este metadiscurso está muy ligado a la literatura contemporánea, a partir del siglo XX e incluye una serie de componentes de reflexión y crítica, en las cuales se expresan ideas acerca de la literatura y creación artística en general, sus funciones, diferencias y otros elementos.

El metadiscurso permite develar la estructura de un texto o una obra y producen que el lector se sienta participante de la misma, de su construcción y no tan sólo un receptor pasivo. Este procedimiento permite que la brecha entre realidad y ficción quede disuelta, otorgando dinamismo a la lectura de la obra, ya que ésta se torna activa del momento en que el lector participa de ella.

Una de las formas del metadiscurso, como una variante, es la intertextualidad. La intertextualidad se entiende como una relación que se establece entre los elementos que componen un texto con los de otro texto (o con más de uno), asimismo, es la relación que se da entre obras de la tradición clásica literaria y sus antecesores o con los textos que se producen sincrónicamente en el tiempo. Cabe destacar que la intertextualidad no es un rasgo privativo de la literatura, sino que también puede hallarse en el cine, en las esculturas y en otras manifestaciones artísticas.

De un modo más simple, podemos referirnos a la intertextualidad como la presencia de elementos, expresiones, temas u otros, que se hallan presentes en otro texto o en otros textos como alusiones, citas o parodias y que son conocidos porque quien lee (en este caso de la literatura) o puede asociarlos con otra obra. Es como si existiera una conversación entre textos diferentes, pero que comparten algún rasgo común. Encontramos dos tipos de intertextualidad: intertextualidad general o trascendente e intertextualidad restringida o inmanente.

Intertextualidad general o trascendente

Es la relación que se da entre textos que son de diferentes autores, ya sean éstos de épocas diversas o de tiempos similares o contemporáneos. Por ejemplo, Isabel Allende en su obra La casa de los espíritus, integra una especie de diálogo intencionado entre su texto y Cien años de soledad de Gabriel García Márquez; esto no implica una copia un plagio entre autores, sino que es un modo de diálogo creativo, que posee un carácter transformativo.

Intertextualidad restringida o inmanente

Es la relación dialógica que se produce entre obras que han sido escritas por un mismo autor, es cuando el autor dialogo consigo mismo a través de sus diferentes textos, sea por medio de los personajes, sea a raíz de un tema común u otros.  Viéndolo así es imposible hablar de plagio, pues nadie puede copiarse a sí mismo, ya que para hablar de copia es cuando otro hace suyo algo que no lo es, pero en este caso, al hablar de diálogo entre obras de un mismo autor, esto queda descartado. Lo que pretende un autor acudiendo a la intertextualidad entre sus obras es crear y recrear nuevas opciones dentro de su mismo proyecto de narración, de representación de mundos.

La intertextualidad es una práctica, una técnica discursiva que ayuda a comprender de mejor manera la literatura y el mundo planteado allí, que requiere de un lector interesado en el seguimiento de las líneas y que sea capaz de reconocer elementos de otros textos en la obra que analiza; esto permite que el lector enriquezca su proceso y sienta dinamismo en la literatura, interacción. No siempre el lector habrá leído alguna obra que se mencione en la que lee en ese momento y desconocerá rasgos de la segunda o no encontrará elementos intertextuales, pero al poner atención y encontrar referentes textuales de otra obra en su lectura, podrá reconocer que estamos frete al proceso y a la práctica de la intertextualidad literaria.