Fray Bartolomé de las Casas: Vida y obra.

Te invitamos a conocer más sobre la vida de este importante personaje de la historia latinoamericana colonial.


Fray Bartolomé de las Casas fue un importante fraile dominico del cual se tienen dudas respecto a  su fecha de nacimiento. Esta la podemos situar entre los años 1474 ó 1484, en Sevilla, España. Su muerte, sin embargo, es más segura y fue en Madrid en el año 1566. De las Casas fue un importante defensor de los derechos indígenas durante la conquista de América y un ferviente crítico de la labor de los encomenderos españoles en el trato con los autóctonos americanos. Su infancia y vida adolescente no es muy clara y tiene varios vacíos. Probablemente, cursó sus primeros estudios en el Colegio de San Miguel, en Sevilla, en donde tuvo sus primeros contactos con la vida religiosa. En el ámbito académico universitario, cursó la carreras de derecho canónico y romano en la Universidad de Salamanca. Más datos sobre su juventud, son difíciles de encontrar y solo encontramos datos más precisos en su venida a América y de su trabajo contra el abuso indígena.

Un dato no menor dentro de su vida es que De las Casas fue hijo de un tripulante en el primer viaje que Cristóbal Colón realizó al Nuevo Mundo. Este hecho es importante, ya que marcaría el primer contacto de Bartolomé con el nuevo mundo. En 1502 junto con la tripulación del conquistador Gonzalo Fernández de Oviedo, llega al Nuevo Mundo en la función de encomendero. Éste es otro hecho importante, ya que le tocó vivir la experiencia de verificar como otros encomenderos abusaban de los indígenas que tenían a cargo. Luego vuelve a España, en 1510 se ordena como sacerdote y vuelve a América como capellán castrense, con la tripulación de Pánfilo de Narvaes y Diego Velázquez.

Defensa indígena e influencia en la corte

Existe un hecho clave que desencadenaría su dedicación de por vida por la lucha de los derechos indígenas: la matanza de indios en Caonao y  la tortura del cacique Hatuey, en Cuba. De las Casas fue testigo de esta matanza y luego de eso, se dedicaría de manera íntegra a la difusión de los abusos de los españoles en América. Dentro de sus postulados, De las Casas deseaba generar un movimiento pacífico de conquista, basado en el respeto hacia las etnias autóctonas y reconocimiento de estas mismas, tanto en el ámbito religioso como en el ámbito social-político. Para él, los indígenas también eran hijos del mismo Dios que los españoles profesaban, por lo que este precepto que convirtió en su principal defensa. Según este pensamiento, esta pacificación se debiese realizar bajo el alero de la evangelización y obviar el uso de la violencia. Creía que era justo enseñar la fe y propagar la religión dentro de los pueblos indígenas y no utilizar la violencia para esta misión. Esto le valió el rechazo de la mayoría de los encomenderos de la época y la crítica de los nobles españoles, quienes veían como un peligro los ideales  de este fray, considerando las aspiraciones de riquezas y de territorio que tenían los españoles.

Dentro de sus múltiples viajes entre América y España, De las Casas expuso en las cortes más importantes su postura, teniendo como fuente su escrito Brevísima Relación de la destrucción de las Indias. Esta exposiciones fueron de vital importancia para el cambio en la ley de encomenderos que estableció Carlos V en 1542. Incluso y por un corto periodo de tiempo, el sistema de encomiendas fue suprimido. Sin embargo, debido a la gran presión de los nobles y la necesidad de mano de obra en América, este sistema fue restituido. Gracias a lo anterior, la obra de De las Casas sobrepasó los límites fronterizos y fue reconocida en Guatemala, Perú y México, en donde incluso fue nombrado obispo de Chiapas. Sin embargo, las presiones lo hicieron volver a España en 1547, para no volver nunca más.