Narrativa: Contexto de producción y recepción

A continuación veremos las principales características del contexto de producción y recepción de la narrativa.


Contexto de producción.

Cuando pensamos en el momento de escritura de una obra literaria debemos considerar los distintos factores que influyen en su producción. En este sentido, es importante considerar que el entorno que rodea a la creación de un escritor se constituye a partir de tres dimensiones:

Histórica:

En este caso nos detenemos en la biografía del autor en relación a su época de nacimiento, su origen y sus condiciones sociales y económicas. También pueden ser relevantes factores anteriores que determinen la personalidad del autor como un trauma de infancia o algún acontecimiento que haya marcado su vida.

Cultural:

Está conformado por el sistema de ideas y visiones de mundo imperantes en el momento de la escritura. Por lo tanto, son importantes los modos de vida, el arte, los ritos y la tecnología existente. Frente a este contexto cultural el autor toma una posición, ya sea de aceptación o de rechazo, y es ésta la que determina en parte su obra.

Literaria:

Consiste en el sistema mayor de obras literarias con las que se relaciona la creación del escritor. Por eso deben considerarse las tradiciones estilísticas, el período literario, la función que se otorga a la literatura en ese momento y los géneros, temas y motivos imperantes.

Veamos un ejemplo:

En el caso de la literatura medieval es primordial considerar las características del contexto histórico en el que se escribió, tales como un espacio atravesado por las invasiones bárbaras, el sistema feudal y las cruzadas. No obstante, la dimensión cultural también juega un rol importante en tanto resulta difícil concebir las obras de este período sin pensar en la visión teocéntrica, es decir, centrada en la religión, y en el afán de las humanidades de reinterpretación de la herencia grecolatina. Finalmente, si pensamos en el contexto literario podremos ver que las obras de la época se relacionan con la función pedagógica de la literatura, en tanto a través de ésta se enseñaba lo divino.

Contexto de recepción.

En lo relativo a la recepción podemos ver que inciden tanto la dimensión histórica como la cultural, en la medida que son fundamentales tus experiencias personales, y biografía en general, al momento de enfrentarte a un libro. Por ejemplo, no es lo mismo si eres un lector asiduo desde niño a si estás recién comenzando a desarrollar el hábito de lectura, en la medida que en el primer caso es posible que asocies la trama con otras historias, y en el segundo que te generen más sorpresa por no haberlas leído previamente.

En el caso de la incidencia del contexto cultural podemos mencionar los distintos elementos que forman parte de tu vida y que utilizas como criterio en el momento de lectura. Por ejemplo, la literatura medieval no se condice con la dimensión cultural actual debido mayormente a la tecnología y al cambio en la visión de mundo. Esta situación genera una aproximación al texto distinta a la que se tuvo en su contexto de producción o en otras épocas.

En conclusión, resulta fundamental que al momento de enfrentarte a la lectura visualices las diferencias entre el contexto de producción, asociado al momento de escritura, y el de recepción que está vinculado con el espacio de tu lectura.