Ulises de James Joyce

A continuación conocerás las características fundamentales de Ulises escrito por James Joyce.


Antecedentes generales.

Ulises fue publicada en 1922 por el irlandés James Joyce. Esta obra es considerada una de las cumbres de la literatura en inglés y de la literatura contemporánea en general.

En términos de estructura está compuesta de 18 capítulos que se agrupan en tres partes. La primera de ellas denominada “Telemaquia” aborda los tres primeros, la segunda titulada “Odisea” abarca desde el capítulo cuatro al quince y los últimos tres conforman la sección “Nóstos”.

Por otra parte, Joyce utiliza en cada uno de los capítulos un estilo narrativo diferente, aunque el más usado es la corriente de la conciencia. Éste explica las motivaciones para calificar a éste texto como experimental en relación al lenguaje y a los recursos de la narrativa contemporánea.

La trama

Como se pudo advertir en los títulos de las secciones, esta obra tiene una fuerte relación con La Odisea de Homero. Esto ha motivado a gran parte de la crítica a establecer relaciones entre ambas producciones, especialmente en torno a los personajes principales. De esta forma, Ulises de La Odisea equivaldría a Leopold Bloom de Ulises y Telémaco a Stephen Dédalus.

La historia narra los distintos hechos acontecidos a estos dos personajes en su paso por Dublín fechado el 16 de junio de 1904. De esta manera, cada uno de los capítulo realiza abordajes desde una perspectiva distinta. Veamos el fragmento más citado del texto que es el monólogo final de Molly Bloom:

“No hay educación ni modales ni nada de nada en su naturaleza dándome un cachete por atrás de esa manera en el culo porque no lo llamé Hugh el ignaro que no distingue la poesía de una berza eso es lo que consigues por no ponerlos en su sitio quitándose los zapatos y los pantalones ahí mismo en la silla delante de mi con toda la caradura sin siquiera pedir permiso campándole eso de una manera tan vulgar en esa medio camisa que llevan para que se les admire como a un cura o a un carnicero o esos viejos hipócritas en los tiempos de julio César desde luego que tiene bastante razón en su forma de tomarse el tiempo a chufla ten por seguro que lo mismo daría estar en la cama con qué con un León Dios estoy segura de que un León tendría algo mejor que decir O bueno supongo que es porque estaban tan rellenitas y apetitosas con mi enaguas cortas que no se podía aguantar a mí misma”