Efecto de la temperatura sobre los gases

Uno de los efectos de la temperatura sobre los gases es la influencia en el volumen de un gas, sin embargo, ésta fuerte influencia, nos obliga a corregir nuestra escala de medición de la temperatura, a una de valores absolutos. Acompáñanos a descubrir los grados Kelvin.


Efecto de la temperatura sobre los gases

Hacia los inicios de los años 1800, dos científicos importantes de la época, Jacques Alexandre César Charles y Joseph Louis Gay-Lussac se encontraban estudiando el mismo fenómeno, ambos observaron que existe un cambio en el volumen de un gas, ya sea Oxigeno, Hidrogeno, Dióxido de Carbono u otro, cuando se registran variaciones en la temperatura. Los datos recogidos de sus experimentos indicaban que el volumen de un gas aumenta linealmente con la temperatura en grados Celsius. Sin embargo, el volumen de un gas no se duplica cuando la temperatura se aumenta al doble, por lo tanto, éstas variables no son directamente proporcionales en esta escala de medición.

No fue hasta 1848 cuando William Thompson, más conocido por Lord Kelvin, demostró la validez de una nueva escala de temperaturas, ésta es la escala conocida como temperaturas absolutas o Kelvin (K). Si nos pudiéramos imaginar lo que pasaría al enfriar un gas de manera continua, resultaría que deberíamos llegar hasta un punto en que su volumen fuera cero. Aunque nos parezca muy increíble la idea de que la materia tenga un volumen igual a cero, esta temperatura hipotética, a la cual este fenómeno fuese posible, sería un hecho demasiado importante para las ciencias. Esta temperatura solo se ha podido calcular y su valor es de 273,15°C bajo cero, motivo por el cual se le llama con una escala particular como cero absoluto.

Cualitativamente, podría mencionarse que ésta, sería la temperatura más fría alcanzable y partiendo de este hecho se puede construir una nueva escala, que es la llamada de temperaturas absolutas, en la cual, todos los valores son positivos.

Es así como nace esta escala para la medición de la temperatura, y hoy está sugerida por el SI para la medición de las temperaturas. Para convertir los grados Celsius (°C) a Kelvin (K), la relación es:

T = t + 273

Donde T = temperatura en Kelvin (K), t = temperatura en grados Celsius (°C).