Johannes Gutenberg y la imprenta.

Johannes Gutenberg era un orfebre, que supo perfeccionar la impresión que se hacía en madera, hasta llevarla a los tipos metálicos móviles que caracterizaron a las imprentas por cuatro siglos.


En un día que no fue recogido por la historia, pero durante el año 1398, nació en Maguncia, Sacro Imperio Romano Germano, actual Alemania, con el nombre de Friele Gensfleisch, quien sería conocido como Johannes Gutenberg. Se dice que el cambio de apellido fue porque el significado del suyo era “carne de ganso”, y en cambio el nuevo apellido corresponde al nombre de la mansión de la familia de su madre. Su padre era rico, dedicándose a la confección de objetos en oro.

Inventando la imprenta

Xilógrafo

Sus destrezas en las cosas finas metálicas lo llevó a algo distinto, el trabajo en madera. Ya instalado en Estrasburgo, esta habilidad le permitió hacer tallados de letras en negativo, que al ponerse tinta y una hoja sobre ellos queda una página posible de leer. A esta técnica se le conoce como xilografía. En 1438, ya con cuarenta años de edad, logra en su taller la impresión de un texto religioso, de hecho un devocionario,  llamado Speculum.

Sociedad Schoeffer – Gutenberg

En 1444, de vuelta en su ciudad natal, se asocia con Peter Schoeffer, un calígrafo con quien comparte su proyecto de imprimir textos.  En 1447 hacen el Mainzer Psalterium, utilizando diferentes tipos de letras, destacando un llamativo diseño en las mayúsculas. Al año siguiente imprimen un calendario.

El socio financista Fust

En 1449, con un nuevo socio, Johannes Fust, comienza a utilizar una prensa de las empleadas por los talleres que producían vino. Hasta el momento tallaba la página completa en madera, echaba la tinta, ponía la hoja, y apretaba la prensa. Este método era muy lento, por lo que era irreal pensar en imprimir un libro. Sin embargo, sus conocimientos de orfebrería , y de manejo de los metales en general, le darían la solución. La idea fue hacer los “tipos móviles”, es decir cada letra individualmente, en un material resistente para que pudiera usarse varas veces. Utilizó plomo, estaño y antimonio. Las tintas fueron un logro de Peter Schoeffer. Los “tipos móviles” luego son ordenados formando palabras y todas las frases de cada página. El diseño de los caracteres o letras se hace con un “estilo manuscrito”, es decir las letras lucían como escritas a mano, tal como lo hacen actualmente los computadores con las fuentes del tipo “script”. La idea es que los impresos parecieran hechos a mano, y no por esta novedosa máquina impresora. El motivo de esta precaución era el no ser considerados herejes, al usar este dispositivo y no las manos de los copistas que estaban en los conventos.

Inventores previos

A su invento hay antecesores, incluso en Holanda Lurens Janszoon utilizó tipos móviles, pero hechos con tan baja calidad que hacían poco práctica la impresión. Mucho después,  se tuvo conocimiento en Europa respecto a Bi Sheng, que en China inventó la imprenta usando tipos móviles de porcelana, a principios del siglo XI. Gutenberg nunca tuvo noticias sobre este artefacto.

Pergamino o papel

Un problema que debió enfrentar Gutenberg fue en que tipo de hoja imprimir. Existían dos materiales posibles, uno era el pergamino, que es un tipo de cuero sobre el cual se escribe. El otro era un invento que escasamente había llegado a Europa hacía un par de siglos: el papel de celulosa.

Gutenberg

El negocio de imprimir

Mientras se preparaba la impresión de la Biblia en 1542, Fust exigió la devolución de su préstamo. Fust recuperó su inversión inicial, con el dictamen judicial en cuanto a que a él le correspondían las ganancias por la venta de 120 Biblias. Fust y Schoeffer se quedaron con el taller de impresiones. De hecho la primera Biblia tiene como editores oficiales a Fust y a Schoeffer, pese a que es conocida como “La Biblia de Gutenberg”. El invento permitió que la Biblia llegara a muchas más personas que las obtenibles a través de la copia manual.

Los últimos años

Gutenberg recorrió varias ciudades intentando rehacer su taller. Realizó otras impresiones que no resultaron exitosas. Poco antes de su muerte, en su ciudad natal, fue apoyado por Adolfo II de Nassau, quien le hizo posible un buen pasar los últimos tres años de su vida, dedicándose a usar su invento “la imprenta de tipos móviles metálicos”.

El 3 de febrero de 1468 Gutenberg murió en Maguncia. Tenía 70 años.