Desarrollo humano: cambios y etapas

Distintas etapas determinan nuestro desarrollo, desde el nacimiento hasta la muerte, abarcando cambios desde las perspectivas biológica, psicológica y social.


Todos los organismos, ya sean de origen animal y/o vegetal se caracterizan por ir envejeciendo en la medida que su ciclo de vida se va extendiendo en el tiempo. Los seres humanos no somos la excepción a esta ley de vida, y a lo largo de nuestra existencia, desde que se sella nuestro destino biológico al momento de la fecundación, luego en nuestro nacimiento (parto) y a través de nuestra vida que culmina con nuestra muerte, vamos experimentando cambios que abordan procesos inherentes no solo a lo biológico, sino que además involucran fenómenos psicológicos y sociales. Estos cambios estarán determinados y contextualizados a la edad que tengamos; si bien no es posible marcar una regla fija para cada ser humano, es posible generalizar cambios y procesos característicos de cada etapa.

Tipos de cambio durante el desarrollo humano

Los cambios que ocurren a lo largo del desarrollo humano son muchos y muy variados, abarcando diversos aspectos de un individuo. Estos pueden ocurrir de manera simultánea, gradual, e inclusive muchos de ellos son prerrequisitos para la ocurrencia de otros, por ello los especialistas los han agrupado en 3 grandes grupos que facilitan su estudio y clasificación:

  • Cambios biológicos: son todos aquellos relacionados a procesos físicos, directamente relacionados con la corporalidad de los individuos, y que se correlacionan con procesos hormonales ligados al envejecimiento del individuo en el tiempo (ejemplo, aparición de caracteres sexuales secundarios en hombres y mujeres).
  • Cambios psicológicos: son todos aquellos relacionados a procesos y estructuras mentales asociadas a la forma de pensar, aprender, entender y ver el mundo (ejemplo, cuando nos referimos a que tan “maduro(a)” puede ser una persona de acuerdo a su edad biológica).
  • Cambios sociales: son todos aquellos relacionados a procesos de interrelación de un individuo consigo mismo y con otros pares. A medida que los humanos van envejeciendo biológicamente y van fortaleciendo sus estructuras psicológicas, pueden ir siendo más partícipes de las estructuras sociales a las que pertenezcan (ejemplo, la capacidad de elegir a sus líderes, tomar decisiones en conjunto, entre otras).

Etapas del desarrollo humano

Desde el campo biológico-científico, se acepta que el desarrollo humano comienza al momento de la fecundación en la etapa denominada como desarrollo embrionario, algunas corrientes religiosas y otras laicas debaten el grado de importancia y trascendencia de esta etapa, pero desde una visión científica se considerará el desarrollo embrionario como precursora del desarrollo humano, siendo las etapas de este:

  • Niñez: abarca desde el nacimiento hasta aproximadamente los 10 años de edad. En este periodo los niños son dependientes de sus padres, pero hacia el final de la etapa han alcanzado una autonomía basal que eventualmente les permitiría sobrevivir sin ellos (considerando solo la base biológica). Desarrollan movimientos coordinados que les permiten caminar, saltar, correr e implementar funciones motrices finas como la escritura. Dominan un código de comunicación aprendido de sus padres, el lenguaje, siendo esta una adaptación característica de los humanos. Adquieren conciencia de su existencia, desde su entorno personal y comunitario.
  • Pubertad y adolescencia: abarca desde los 11 hasta los 18 años de edad aproximadamente. En esta etapa ocurre un aumento de la actividad hormonal en hombres y mujeres, comenzando a funcionar los órganos sexuales masculinos y femeninos; ocurren también una serie de cambios a nivel psicológico y social cruciales para vivir una sexualidad sana. Se considera que en esta etapa los humanos están facultados biológicamente para tener descendencia, pero aún son incapaces de hacerlo de manera autónoma y sin asistencia desde lo psicológico. Los adolescentes establecen relaciones entre pares de acuerdo a intereses comunes y comienzan a sentirse atraídos sexualmente entre ellos.
  • Adultez: abarca desde los 19 hasta los 65 años de edad aproximadamente. Algunos la subdividen en las etapas de adulto joven, maduro y mayor, pero en general a lo largo de toda esta etapa los humanos están facultados para sumir grandes responsabilidades, desde el tener hijos y criarlos, formando una familia, hasta ser capaces de sostener un hogar asumiendo responsabilidades laborales. Se caracterizan desde lo psicológico y social por sostener relaciones afectivas duraderas y estables que les favorezcan la crianza de hijos y formaciones de clanes familiares.
  • Vejez: abarca desde los 66 años hasta la muerte del individuo. En esta etapa las mujeres han perdido la capacidad biológica de tener hijos, y si bien los hombres la conservan, se acepta que desde lo psicológico y social no es recomendable que lo hagan, al ser individuos menos activos y que pueden presentar enfermedades que les demanden un desgaste adicional a la crianza. Los ancianos han alcanzado un nivel psicológico y social muy grande que en gran cantidad de culturas los posicionan en rangos de maestros o sabios.