El pino (Pinus radiata)

Conoce las características principales de los pinos (Pinus radiata) en cuanto a su distribución, ecología, usos por el hombre y otras características de importancia biológica.


¿Cuál es su distribución?

Los pinos (Pinus radiata) son árboles originarios de América del Norte, específicamente de la zona de California, Estados Unidos. Dado sus requerimientos de clima mediterráneo, ha sido introducido en otras latitudes con fines comerciales (explotación de su madera) en países como Nueva Zelanda, Australia, Chile, Brasil y Sudáfrica, además de Europa en general. Actualmente más del 80% de las plantaciones de importancia comercial a nivel mundial se encuentran en Chile y Nueva Zelanda.

Generalidades

El pino es una conífera, por lo que es un árbol perennifolio (no renueva sus hojas en la estación fría, y además sus frutos son expuestos como en todas las gimnospermas). Pertenece a la Familia Pinaceae. En general poseen envergaduras que pueden llegar hasta los 30 metros en periodos que oscilan hacia la madurez del árbol luego de 30 años de haber germinado la semilla. Crece muy rápido, logrando copas de frondas en forma cónica con ramaje lateral denso desde un tronco central que durante la madurez del árbol puede lograr poco más de 1 metro. Las hojas se muestran modificadas como agujas (no espinas), agrupadas en 3 foliolos que juntos forman una aguja. Al ser una gimnosperma, carece de flores (exclusivo de las angiospermas). Los pinos pertenecen a un modelo evolutivo de árbol más antiguo respecto de las plantas con flores, es decir, son evolutivamente más antiguas.

Ecología de la planta

El pino ha sido introducido en diversas regiones cuyos ambientes son templados, prosperando con gran éxito en estos sitios y propagándose en abundancia. Esto, desde un punto de vista comercial ha traído grandes ganancias a las industrias madereras de aquellas regiones, sin embargo desde un punto de vista ecosistémico ha generado el desplazamiento del bosque nativo de estos sectores, al ser una especie vegetal altamente competitiva desde el punto de vista de la explotación de los recursos presentes en el suelo y el uso del espacio en un bosque. El retroceso del bosque nativo a manos del pino ha provocado consigo la desaparición de fauna asociada a este bosque, ya que los bosques de pinos, si bien son abundantes, no ofrecen las condiciones bióticas y abióticas adecuadas para la proliferación del las comunidades de organismos asociados a los bosques nativos desplazados.

Importancia para el humano

La importancia del pino como especie vegetal es completamente económica, al ser dueño de un crecimiento vegetal veloz y del desarrollo de un tronco grueso en poco tiempo, a partir del cual se puede explotar madera para diversos usos, en cuanto a carpintería y ebanistería. También ha sido utilizado ampliamente para generar bosques de contención de cultivos, ya que su tamaño permite la protección de zonas de cultivo para la agricultura, frente a procesos erosivos del viento. A partir del procesamiento de la celulosa obtenida del pino también es posible fabricar papel y cartón, entre otros derivados.

Tabla resumen

Nombre común Pino
Nombre científico Pinus radiata
 Distribución El pino es una especie originaria de América del Norte (California) y hoy extendida en varios países que gozan de climas templados (mediterráneos) como Chile, Nueva Zelanda, Australia, Brasil, Sudáfrica y gran parte de Europa.
Ecología (generalidades) El pino es una especie altamente competitiva por espacio en cuanto a la rápida proliferación y crecimiento de sus bosques, y en cuanto a la explotación de los nutrientes del suelo, por lo que es una especie que desplaza a otras especies vegetales nativas. Se asocia a destrucción de hábitats naturales producto de la introducción con fines comerciales.
Importancia humana El pino goza de importancia económica al ser una especie vegetal ampliamente usada en la industria maderera y de manufacturación de papel, dado su rápido crecimiento y proliferación en bosques. También ha sido ampliamente usado como bosque de resguardo de zonas de cultivo agronómico frente a los procesos erosivos del viento.