Tipos de métodos anticonceptivos

Conoce los mecanismos que permiten planificar la formación de una familia: mecanismos anticonceptivos naturales y artificiales.


No es lo mismo querer tener una familia compuesta por muchos hijos hoy en el siglo XXI que a principios del siglo XX. La fusión de roles masculino y femenino han llevado a que las mujeres, por ejemplo, antes dedicadas solo a la crianza, ocupen escaños laborales importantes que les demandan responsabilidades y exigencias, no dejando tiempo para el cuidado de un bebé. Por ello, desde la segunda mitad del siglo XX se han desarrollado una serie de mecanismos artificiales que permiten planificar el momento para tener hijos. Antes de estos avances, las personas debían confiar su planificación familiar a métodos naturales que en reiteradas ocasiones fallaban. Hoy existe una gran gama de métodos de planificación familiar que implican mecanismos naturales y/o artificiales, algunos de los cuales establecen polémicas y otros que son ampliamente aceptados por la mayoría de las personas.

De manera general, se estará hablando de un mecanismo anticonceptivo a todo aquel que impida por vías naturales o artificiales la fecundación del ovocito, ya sea por barreras físicas o químicas, o que impida la implantación del cigoto en el endometrio. Estos últimos mecanismos son los más polémicos, ya que en aquellos países que constitucionalmente tipifican el inicio de la vida al momento de la fecundación, califican como abortivos.

Anticonceptivos naturales

De manera general, los mecanismos anticonceptivos naturales son todos aquellos que buscan evitar el contacto sexual (y con ello una eventual fecundación) durante la semana fértil de la mujer (comprendida en promedio 4 días antes de la ovulación, el día 14, y 4 días después de la misma), o aquellos que busquen evitar la eyaculación masculina en el interior de la vagina en cualquier momento del ciclo menstrual. Estos mecanismos poseen un porcentaje de efectividad muy bajo y requieren de un conocimiento completo de los ciclos vitales, prácticas y costumbres individuales de cada persona, por lo que no es posible aplicarlos de manera estandarizada a gran escala. Entre los más comunes se encuentran:

  • Método del ritmo (o método del calendario): mecanismo que considera un ciclo menstrual regular en el tiempo, es decir, con una periodicidad de ocurrencia constante (siempre de 28 días, por ejemplo), lo que permite calcular con exactitud la semana fértil de la mujer y evitar los encuentros sexuales en esta. Es un mecanismo con alta tasa de error y que además no ofrece un resguardo preventivo a Infecciones de Transmisión Sexual (ITS).
  • Método de Billings: mecanismo que considera el flujo de moco cervicovaginal en las mujeres. Se estima que cuando las mujeres están próxima a las fecha de ovulación, el flujo de moco cervicovaginal se incrementa, lo que llevaría a evitar las relaciones sexuales mientras se mantenga esta condición. Este mecanismo no es efectivo ya que el flujo de moco cervicovaginal puede verse incrementado o disminuido por causas independientes de la fecha de ovulación, como el estrés, por lo que no sería un real indicador de la fecha tentativa de ovulación. Además, tampoco genera un resguardo contra ITS.

Anticonceptivos artificiales

  • Preservativo (condón): mecanismo utilizado por los varones que implica una barrera física que los espermatozoides no pueden sortear al momento de la eyaculación. El preservativo actúa como una funda ajustada al pene del varón en la cual quedan contenidos, en un ensanchamiento especial, el semen, el cual no puede salir de este compartimiento al poseer poros muchísimo más pequeños que los espermatozoides. Este mecanismo ideado a mediados del siglo XX ofreció una solución a ciertas ITS como la sífilis, pero se discute su efectividad contra otras como el VIH, aunque sigue siendo el mecanismo que ofrece mayor seguridad frente a ambas infecciones.
  • DIU (dispositivo intrauterino): mecanismo utilizado por las mujeres, que implica la implantación de un dispositivo metálico en las paredes uterinas, los cuales poseen la capacidad de cambiar las características químicas del medio uterino, impidiendo la sobrevivencia de los espermatozoides en el útero, y/o la implantación del cigoto una vez ha ocurrido la fecundación. Este método desarrollado a mediados del siglo XX fue ampliamente usado en las mujeres, pero hoy en día su continuidad se ha visto en la polémica al ser un mecanismo de anticoncepción abortivo. Posee una alta eficacia pero no previene el contagio de ITS.
  • Píldoras anticonceptivas: mecanismo utilizado por las mujeres, implica la ingesta diaria de dosis hormonales por medio de pastillas que impiden la ovulación en algunos casos, o que, al igual que el DIU, alteran las características químicas del medio intrauterino. Por ello algunas píldoras anticonceptivas poseen el carácter de abortivas, como la polémica píldora del día después. Posee un alto grado de efectividad siempre y cuando sea aplicada de manera rigurosa y de acuerdo a lo indicado por el especialista adecuado. No previene el contagio de ITS.