La Luna

Conoce en profundidad los temas relacionados a la Luna: tipos de movimientos lunares, sus medidas, fases, cómo afecta las mareas, entre otros temas de importancia. 


Movimiento de nuestro satélite natural

Posee dos tipos de movimientos, de traslación rotación. En el de traslación, describe una órbita elíptica alrededor de la Tierra, en la que los puntos extremos de del máximo acercamiento y alejamiento reciben, respectivamente, los nombres de perigeo y apogeo. En este movimiento, la Luna emplea 27 días, 7 horas y 43 minutos.
En su movimiento de rotación (giro en torno a su propio eje imaginario), la Luna invierte el mismo tiempo que en el de traslación (recorrido total de su órbita). Por esta razón, desde la Tierra siempre vemos la misma cara.
Debido a que la órbita lunar y la de la Tierra tienen inclinaciones diferentes, nuestro planeta, su satélite y el Sol no tienen un punto exacto de alineación cada vez que sus órbitas se cruzan. Si las órbitas tuvieran la misma inclinación, se produciría un eclipse todos los meses.
Pero cada cierto tiempo, el fenómeno de alineación ocurre y esto da origen a: un eclipse de Sol cuando el alineamiento se produce en la fase de Luna llena; o de Luna, cuando ocurre en fase de Luna nueva u oscura.

Las medidas de la Luna

– El diámetro lunar es de 3.476 km., y su masa es de 7,343o1025 g.
– La distancia de la luna a la Tierra varía entre los 363.000 km., en el perigeo, y los 406.000 km., en el apogeo, lo que equivale a un promedio de 384.400 km.
– La velocidad de fuga de la Luna es únicamente de 2,4 km./seg., lo que indica la existencia de una atmósfera lunar inconsistente.

Como en la luna no hay vientos ni lluvia, ni ningún otro agente meteorológico, las pisadas del hombre, las huellas que pudiera haber dejado o el choque de material cósmico quedarán por siempre impresos en su superficie. Esto significa que en la Luna prácticamente no existe erosión.

Espejo cósmico

La superficie lunar está expuesta directamente a los rayos ultravioleta y X procedentes del Sol, al impacto de partículas solares y a los rayos cósmicos. Estas radiaciones no afectan la geometría de su superficie, pero pueden dar lugar a alteraciones en sus propiedades ópticas. En consecuencia, la Luna archiva acontecimientos terrestres que se remontan a la historia primitiva del sistema Tierra – Luna, por lo cual es portadora de valiosas informaciones sobre la naturaleza física del planeta y satélite.

Fases lunares

Al iniciarse el ciclo, la Luna se sitúa aproximadamente entre el Sol y la Tierra y su lado nocturno se dirige hacia ésta; es la fase de Luna nueva o novilunio. Al continuar su recorrido, su porción iluminada se comienza a vez hasta alcanzar la mitad del disco, o fase de cuarto creciente. Al cabo de unos días se observa toda la faz iluminada, que se conoce como Luna llena o plenilunio. Gradualmente se reduce la región luminosa y se llega al cuarto menguante, hasta retornar a la posición inicial del ciclo o luna nueva. En las fases creciente y menguante, el limbo o borde del disco se contempla liso, mientras que la línea que separa el hemisferio iluminado del oscuro se observa rugosa e irregular. Este se debe a que la superficie lunar es montañosa y los rayos solares encuentran picos y crestas antes de llegar a las zonas bajas. Esta línea de separación recorre la superficie lunar dos veces en cada lunación: de nueva a llena o línea de la mañana, y de llena a nueva de la noche.
La Luna es un lugar de completo silencio. Los ruidos no pueden escucharse, ya que no existe el aire necesario para llevar las ondas sonoras de un lugar a otro.
El 16 de julio de 1969 se convirtió en un hito histórico, cuando el Apolo 11 se elevó sobre una columna de fuego, desde la plataforma de lanzamiento LC-39ª, del Centro Espacial Kennedy EEUU, para efectuar el primer alunizaje tripulado, el 20 de Julio de 1969, en que los astronautas Estadounidenses Neil A. Amstrong y Edwin Aldrin pusieron el pie sobre la luna.

Las Mareas

La principal influencia que ejerce la Luna sobre la Tierra las constituyen las mareas, manifestadas en la elevación del nivel de los mares y océanos, que se observa en los Litorales.
La altura de las aguas se modifica en función de la situación de la luna sobre el firmamento.
El origen de las mareas es la atracción gravitatoria que ejerce la Luna sobre las aguas, de forma que, cuando el satélite se halla en el punto de mayor altura en la bóveda celeste, atrae hacia sí a los océanos y provoca la marea alta o pleamar; sin embargo, cuando la Luna se sitúa sobre el horizonte, deforma la superficie marina en sentido contrario y el agua se retira de las Costas y ocasiona la marea baja o bajamar.

En resumen

  • Es el único satélite natural de la Tierra y orbita a 384.400 Km. de distancia.
  • Desde los tiempos prehistóricos que el hombre la conoce, ya que de los que vemos, es el segundo cuerpo más brillante y grande después del sol.
  • En dar una vuelta completa alrededor de la Tierra, la Luna se demora 29.5 días.
  • La primera vez que una nave visitó la Luna fue en 1959, era la soviética Luna 2. Diez años después la visitó el hombre (en 1969).
  • Las fuerzas gravitatorias entre la Tierra y la Luna producen algunos efectos. Uno de ellos es el de las mareas.
  • Nosotros siempre vemos la misma cara de la Luna ya que gira de forma sincronizada. Allá se pueden encontrar dos tipos de terreno: las mesetas (llenas de cráteres) y las zonas planas que son más jóvenes.
  • Nuestro satélite natural tiene 3,474.8 Km. de diámetro y pesa 7.349×1022 kilos.