El Trabajo Indígena en la Colonia
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La mano de obra se obtenía por medio de las encomiendas, lo que en la práctica generaba una especie de esclavitud ya que la población local era enrolada en duros sistemas de explotación minera que diezmaron considerablemente su número, tanto así que la población disminuyó bruscamente.

El funcionamiento de las encomiendas, por lo demás, estaba determinado por la cantidad de indígenas disponibles lo que en momentos de la caída demográfica autóctona obligó a reemplazarlos por mestizos.

La regulación del trabajo indio se realizaba por medio de distintas disposiciones legales conocidas como tasas.

Tasa de Santillán

La primera de ellas, la Tasa de Santillán, fue decretada en el año 1559 y señalaba que los indios encomendados debían tener entre 18 y 50 años; aplicaba el sistema de turnos o mitas y, además, concedía a los indígenas el derecho sobre la sexta parte de su producción.

Tasa de Gamboa

En el año 1580 se dictó la Tasa de Gamboa que decretaba que los indígenas podían pagar sus tributos en oro o en especias a cambio de la libre contratación de su trabajo. En 1621 se aplicó la Tasa de Esquilache que era de contenido muy parecido a la anterior.

Tasa de Laso de la Vega

La Tasa de Laso de la Vega, dictada en 1635, decía que los indígenas eran libres de tributar en dinero, trabajo o especies y se estableció un monto anual de 10 pesos, los que eran equivalentes a 40 días de labores forzadas. Sin embargo estas disposiciones escasamente eran aplicadas en la práctica y los encomendados no vieron mejorar sus condiciones. Solo en 1791 se abolió la encomienda.