La Reforma de los Maceteros (1963 – 1964)

Para Alessandri la posibilidad de desarrollar un proceso de modernización en el campo chileno quedaba supeditada a la mantención de las estructuras sociales y políticas de carácter latifundista que determinaban la agricultura nacional desde la época republicana.


De acuerdo a esta finalidad, el proyecto de la Reforma Agraria aparecía ante la administración Alessandri como un problema de matiz político que progresivamente adquiría mayor complejidad. La urgencia de realizar modificaciones profundas al orden social predominante era señalada por todos los sectores de la sociedad chilena, tanto así que la jerarquía eclesiástica, en el año 1962, se había manifestado abiertamente a favor e la idea de llevar a cabo una Reforma Agraria que democratizara las relaciones en el campo chileno y que dinamizara a la alicaída producción agrícola que el sistema de producción tradicional había generado.

Debido a la imposibilidad de que los grandes conglomerados políticos alcanzaran consensos para llevar a la práctica las iniciativas reformistas en el campo chileno, la realización de la Reforma Agraria había quedado paralizada y solamente el efecto de un acontecimiento externo de gran relevancia geopolítica (la Revolución Cubana de 1959) aceleró la necesidad de implementar una Reforma Agraria en el campo chileno.

En este mismo contexto, la presión ejercida por los Estados Unidos para democratizar los regímenes políticos latinoamericanos fue determinante para que la clase política chilena asumiera la realización de la Reforma Agraria, una situación que fue fomentada con el otorgamiento de generosos planes de ayuda financiera estadounidense destinados a que los países del continente liberaran sus estructuras políticas y sociales con la finalidad de que no se reprodujeran las condiciones que posibilitaran la emergencia de una nueva Cuba.

Una vez asumida y decidida la implementación de la Reforma Agraria, el gobierno de Alessandri debió realizar una modificación constitucional que redefiniera el derecho de propiedad. Como era de esperarse, esta reforma sólo fue aprobada con los votos de los parlamentarios que en ese momento apoyaban al gobierno, es decir la coalición formada por la derecha y el Partido Radical.

El mayor obstáculo para dar curso a la Reforma Agraria era el debate sobre los criterios que operarían para dilucidar el carácter de “productiva” o “improductiva” que poseía cada hacienda o bien como se determinarían las tierras que no estaban explotadas, o las tierras que siendo explotadas no alcanzaran los estándares mínimos de producción.

Finalmente se estableció que la medición de los niveles de producción de las haciendas se determinarían comparando las cifras de cada hacienda con los índices de producción histórica durante los últimos diez años de cada zona geográfica; para complementar esta información se considerarían, además, las condiciones climáticas y económicas de cada zona en el año analizado. A pesar de todas estas previsiones, los dueños de las haciendas que fueran calificadas como “improductivas” y que por ello serían expropiadas, contaban con la posibilidad legal de impugnar las decisiones de las comisiones técnicas ante los tribunales de justicia.

La consecuencia de la situación expuesta más arriba fue el casi nulo efecto de la Reforma Agraria en la estructura productiva de la nación, debido a la tibieza y liviandad con que esta transformación fue aplicada por el gobierno de Alessandri.

El fracaso de la Reforma Agraria impulsada a la fuerza por Alessandri fue confirmado al constatarse un brusco descenso en la producción de alimentos, lo que en gran parte de se debía a que el 70% de las tierras expropiadas y reasignadas eran de propiedad fiscal, y el 30% restante provenía de tierras vendida al Estado por sus propios dueños.

Al concluir la primera etapa de la Reforma Agraria conocida como la “reforma de los maceteros” en el año 1954, solamente unas 5.000 hectáreas habían sido redistribuidas. La localidad que resultó más afectada fue la comuna de Paine, en donde se establecieron las primeras cooperativas agrícolas.