La Sociedad Rapanui

Tal como lo señala la tradición Rapanui, la sociedad pascuense es altamente estratificada al igual que el resto de las culturas polinésicas y tiene un marcado carácter patriarcal, ya que la descendencia y la residencia son definidas por línea paterna.


La unidad básica de la sociedad Rapanui es la familia extensa, denominada ivi o paenga, las que reunidas con otras familias de ancestros comunes formaban un linaje o ure. Cada ure poseía su propio ahu o centro ceremonial, en el cual practicaban el culto a sus antepasados; los linajes, además, compartían un territorio que era dividido entre las familias que lo formaban, aunque era explotado en forma colectiva.

Los ure también poseían sus propios sacerdotes y sabios, los que estaban encargados de conocer las escrituras sagradas, las artes medicinales y la astronomía; además, los sacerdotes de los ure debían encabezar las ceremonias que se desarrollaban en los enormes altares megalíticos o ahu.

Los linajes que poseían antecedentes familiares comunes se organizaban en clanes o mata, el máximo nivel de organización social que alcanzó la sociedad rapanui. Se estima que durante el periodo de mayor auge cultural y demográfico de Rapanui (se piensa que la isla albergó a 10.000 habitantes), existieron 12 matas o clanes que se agruparon en dos confederaciones que se repartieron la isla en dos mitades; cabe señalar que las evidencias arqueológicas han revelado que la presión demográfica y la poca disponibilidad de tierras cultivables, ocasionaron frecuentes conflictos entre los mata por el control de los territorios aptos para la agricultura.

La principal autoridad de la sociedad pascuense era el Ariki Mau o jefe supremo, al que se consideraba de procedencia divina; entre sus prerrogativas se hallaban la capacidad de proveer a sus súbditos de alimentos y distribuirlos equitativamente entre ellos; es preciso decir que esta característica es bastante común en las demás culturas de la Polinesia. El carácter divino del Ariki Mau le otorgaba a éste poderes sobrenaturales, también denominados maná, que le hacían gozar de un gran respeto entre la población; sin embargo, este mismo carácter divino del jefe supremo, lo mantenía alejado de la vida pública aunque en las ceremonias religiosas era el principal orador, ya que tenía la capacidad de comunicarse con los ancestros fundacionales de la isla. El Ariki Mau, gracias a su maná, aseguraba la fecundidad de las cosechas y la sobrevivencia de los escasos animales.

En la cúspide de la pirámide social rapanui se encontraban los familiares directos del ariki, los que constituían una especie de nobleza real; esta nobleza, además, era complementada por una casta de sacerdotes. Las investigaciones arqueológicas han logrado identificar algunos restos óseos, que al ser analizados en su composición genética, han arrojado resultados que indican la existencia de prácticas endogámicas, es decir, el matrimonio entre miembros de un mismo clan familiar. Lo interesante de este descubrimiento, es que en cierta forma confirma la veracidad de la leyenda mitológica, que señala que el primer rey de la isla, Hotu Matu´a, venía acompañado de su esposa y hermana, la reina Ava Reipua.

Algunos artesanos especializados también componían la casta de los nobles, ya que eran muy valorados porque participaban en el desarrollo de actividades muy importantes para la sociedad rapanui. Entre los artesanos, los principales eran los maestros canteros y escultores: estos se ocupaban de la construcción de los grandes altares ceremoniales o ahu, y del tallado y confección de las estatuas con forma humana, los moai; además, existían algunos escultores que trabajaban la madera, en la que esculpían las figuras que representaban a los ancestros de los linajes. Otros componentes de la nobleza de rapanui eran los guerreros o matatoas, quienes fueron adquiriendo relevancia a medida que aumentaban los conflictos tribales por las tierras cultivables.

En un estrato inferior de la pirámide social pascuense, se encontraba la mayor parte de la población rapanui, que comúnmente era denominado como huru manu. Los huru manu eran principalmente pescadores y agricultores y su trabajo estaba orientado a la producción de alimentos para la subsistencia del sistema económico y social de la isla; es necesario precisar que los encargados de repartir el resultado del trabajo de los huru manu eran los sacerdotes, quienes realizaban esta labor en función de las festividades religiosas.

En un último escalafón de la estructura social de la Isla de Pascua se hallaban los kio o esclavos; estos eran guerreros que habían salido derrotados en los conflictos tribales y que debido a ello eran utilizados como sirvientes de los clanes vencedores.