Los Aimaras

Ubicados en el altiplano los Aimarás o Aimaras han sobrevivido a las culturas que han pasado por su territorio. Mantienen rasgos que los identifican fácilmente, dedicados a la agricultura, ganadería y tejidos.


En el extremo norte de Chile

La cultura Aimara habita en lo que se conoce como altiplano, un territorio ubicado en la Cordillera de los Andes, entre los 2000 a 5000 metros de altitud, traspasando las fronteras de Chile, Perú, Bolivia y Argentina. El concepto Aimara no es como se autodenominaban originalmente, si no que es una forma de referirse a una serie de pueblos nativos que habitaban en esa zona. Sin embargo, es como actualmente se les reconoce en el Estado de Chile. De los más dos millones de aimarás que habitan el altiplano, aproximadamente un 75% vive en Bolivia, un 22% en Perú, un 0,25 en Argentina y un 2,75% en Chile, lo que corresponde a unas 50 mil personas.  Su idioma, hablado todavía por la mayor parte de su población, es el aimara, aunque un tipo de castellano, con entonación y palabras locales, es usado paralelamente.

Consumo de hoja de coca.

En forma completamente legal se consume hoja de coca, que no debe ser confundida con el subproducto de esta la cocaína, que está por cierto prohibida. Se utiliza como en otras culturas el té, es decir como agua caliente. Se dice que sirve para mejorar males estomacales y para combatir los efectos negativos de vivir en las alturas de la cordillera.

Actividades económicas

En la actualidad los aimaras trabajan en sus tierras como pequeños agricultores, produciendo para alimentarse papa, quinoa y maíz. También existe una ganadería de camélidos, siendo sus animales de crianza la alpaca y el llamo. De ellos producen carne, que muchas veces la convierten en charqui para conservarla, y extraen su pelaje para hacer lana, y con ella tejen su vestuario adecuado para el frío clima cordillerano. Los excedentes los comercializan en ferias de los poblados y ciudades cercanas, donde a su vez compran productos de uso común en el país, tales como electrónicos, una mayor variedad alimenticia, ropa de moda, etc. Cabe señalar que muchos aimaras chilenos viven en las ciudades de Arica e Iquique, completamente integrados a la sociedad chilena, y en los más diversos empleos.

Tradiciones religiosas

La mayoría de los aimaras es católico. Sin embargo mantiene las celebraciones ancestrales. Una de ellas es el Machaq Mara, que celebra el año nuevo durante el solsticio de invierno, los 21 de junio. Según la cuenta aimara el año 2014 cristiano equivale al 5522 de ellos. La celebración incluye un sacrificio de llamas, cuya sangre fertilizará la tierra. También las fiestas de santos patronos locales son celebradas con música, bailes, lanzamientos de papel picado y semillas, tal cual sus antiguos rituales prehispánicos. La antigua gran fiesta a la Pachamama ha sido reemplazada por los bailes religiosos en honor a la Virgen María, siendo en el poblado de La Tirana la mayor expresión de ellos.

Reconocimiento del Estado Chileno

En 1993 la Ley Indígena reconoció la existencia de las minorías nativas, entre ellas está la cultura aimara. La ley les permitió obtener recursos para fomentar la mantención de su cultura, tanto a nivel educacional como comunicacional y  los títulos de dominio de sus tierras; mencionándose tres tipos de ellas: la propiedad individual, la comunitaria y la que corresponde a varias comunidades. Se estableció una especial protección de las aguas de los aimaras, dada la escasez de éstas. Todo en el marco de la nacionalidad chilena.