Pueblos Originarios de Chile

Breve introducción a los Changos, Aymara, Diaguitas, Atacameños, Grupo Andino, La Pachamama, Norte de Chile


Los Changos

Esta raza prosperó en la costa norte de Chile, desde Aconcagua hasta el río Loa . Los changos eran anchos de espaldas; su estatura media oscilaba entre alrededor de 1.60 mts. en los hombres y 1.45 mts. en las mujeres. El color oscuro no tendía al rojo, como en el araucano, y su pelo era negro, lacio y sin lustre: Dormían en toldos de cuero de lobo, sostenidos por troncos de quiscos o costillas de ballenas y fabricaban embarcaciones con cueros de lobo marino inflados. Para ello daban muerte a cuatro de aquellos animales, ablandando sus pieles en agua dulce. Enseguida los cosían – con los instestinos de este mamífero- en forma de bolsa alargada. Luego, recubrían con aceite de lobo toda la bolsa, dejando una pequeña abertura. Para ello introducían una diminuta caña, que les permitía inflarlas. Más tarde unían dos de estas bolsas con correas del mismo cuero , y ponían una tabla al medio para que se sentara el navegante, quien llevaba en sus manos un remo de doble pal.

El tamaño de estas embarcaciones primitivas era variable. las más grandes podían transportar pesadas cargas, razón por la cual los conquistadores españoles trasladaron changos hacia Arica, para desembarcar y embarcar los productos que se llevaban o traían desde el rico mineral de Potosí, en Bolivia.
Los changos diponían de arcos , flechas, arpones, anzuelos y cuchillos. Sabían tejer redes con fibras vegetales o intestinos de animales marinos. Su forma de vida era muy simple: unas cuantas familias debieron conformar una banda, que reconocía como su territorio un sector de la costa que contara con agua dulce para beber. Cubrían sus cuerpos con telas de algodón o de fibras vegetales.
Entre sus escasas creencias debió contarse el culto a los muertos, pues los enterraban acompañados de herramientas y otros objetos.

Pueblo Aymara

O Aimara, pueblo amerindio que habita en la alta meseta del lago Titicaca, en el Alto Perú y Bolivia. Los aymara fueron conquistados por los incas en el año 1450, cuando formaban unos 80 reinos dispersos en un amplio territorio y enfrentados entre sí. A partir de 1535 los españoles conquistaron el Altiplano boliviano al mando de Diego de Almagro y ocho años después, en 1542, el virreinato del Perú incluiría ya la totalidad de su territorio. Actualmente en el territorio que habitan los aymara se encuentran los centros arqueológicos de Tiahuanaco y Pucará. Basan su subsistencia en la agricultura con la obtención de papa, maíz, cebada, quina y coca, el pastoreo de la llama y la alpaca, y la pesca en el lago Titicaca.

También son diestros artesanos del metal, la cerámica, los tejidos y la cestería. La organización social está basada en el “ayllu”, forma andina del clan, al que pertenecen todos los parientes que tienen vínculos de sangre y que realizan en común las tareas agrícolas y ganaderas.

La lengua aymara está muy difundida y la hablan diversos grupos indígenas como los colla, lupacas, pacasés y otros. Hoy, numerosos grupos aymara han adoptado la lengua quechua. En la actualidad viven aproximadamente 1.250.000 aymaras en Bolivia y 300.000 en Perú. No olvidemos que los aymaras se asentaron en chile entre los limites de Perú y Bolivia, hasta el curso inferior del río Loa.

Pueblo Diaguita

Antiguo pueblo amerindio del extremo sur del continente americano, asentado en zonas de Catamarca y de La Rioja (noroeste de Argentina), y en la región situada entre los ríos Copiapó y Choapa (Chile).

Es frecuente hallarlos en la bibliografía junto con los calchaquíes, como parte de una misma cultura, ya que participan de un mismo espacio cultural. Comparten la misma base agrícola, la tipología de aldeas y viviendas, las industrias, la estructura sociopolítica y las creencias, fuertemente influidas por sustratos panandinos.

En lo que se refiere a la cerámica, destaca su abundante producción de urnas funerarias muy características: de cuerpo globular, bordes excavados, pequeñas asas lazo y base plana, decoradas con pinturas crema, ocre, marrón y negro. Se utilizaron para guardar cuerpos, que se cree eran de niños sacrificados.

Atacameños: Los agricultores del norte

En el desierto de Atacama, desde el río Loa hasta Copiapó, se desarrolló un proceso cultural de gran importancia. A unos diez kilómetros al noreste de San Pedro de Atacama, se han encontrado vestigios de civilización humana de una antigüedad que fluctúa entre los 12 mil y los 10 mil años, existiendo allí testimonios arquelógicos, como cuchillos y puntas de proyectiles.

El período agroalfarero de la cultura atacameña distingue tres momentos: el primero de ellos se sitúa entre los años 400 y 900 de la era cristiana, y se caracteriza por una alfarería roja pulida, por cántaros antropomorfos (con formas de hombre) y el uso de adornos y vasos de oro. El segundo, entre los años 900 y 1.200 de nuestra era, muestra el empleo de una alfarería negra pulida, la influencia de la cultura peruana Tiahuanaco o Tiwanaku, el empleo de las tabletas para aspirar alucinógenos, con figuras esculpidas de hombres, cóndores y felinos, y el uso del tambetá o adorno labial. El tercer período, comprendido entre los años 1.200 y 1.500, recibe la influencia de la civilización incaica y deja como exponente la construcción de fortalezas o pukarás de piedra rodeadas de murallas con angostas calles y apretadas habitaciones.

La decoración de su alfarería y los dibujos de los petroglifos confirman que los atacameños poseían una cultura con una elevada sensibilidad estética.

El pueblo de los atacameños utilizó importantes técnicas para el desarrollo agrícola, destacándose el regadío artificial mediante un sistema de canales que suplían la falta de lluvias, y las terrazas o andenes que permitían un óptimo aprovechamiento del agua. Cultivaron el maíz, la papa, los frijoles, la calabaza y una especie de tabaco. En la ganadería, domesticaron a la llama y la alpaca, para utilizarlas en la producción de lana y como medio de transporte. La llama, como animal de carga, les permitió hacer largos viajes, para cambiar productos como pescado, guano y hojas de coca.

Aunque se sabe muy poco respecto de su espiritualidad, se piensa que fueron creyentes en una vida futura, debido a la manera en como disponían los entierros con armas, vestidos y objetos de uso cotidiano.

Tenían un idioma propio llamado kunza, del cual hoy apenas subsisten palabras aisladas.

El grupo andino

Este grupo se compone aproximadamente de 8.000 personas que, en su mayoría, viven en pequeñas y dispersas localidades de la precordillera y del altiplano de la I Región (Tarapacá), en el extremo norte de nuestro país.

Los integrantes de este grupo se pueden dividir en aquellos que hablan la lengua aymará y los que hablan el quechua, esta última muy notoriamente debilitada. Ambos grupos practican además el español.

Su economía es precaria, basada en la ganadería y en la agricultura, y en forma menos importante, en la producción artesanal, en especial tejidos de lana de llama.

La pachamama

En sus creencias religiosas sobresale el culto a la Pachamama, la Madre Tierra de la religión incaica, a la cual se le rinde homenaje aún en las festividades católicas, religión impuesta por la dominación española. Durante la celebración de sus ceremoniales, ya sean aborígenes o mezclados con el culto católico, sus participantes vuelven a sumergirse con mayor profundidad en los rincones que aún les quedan de su antiguo mundo.
Así, se van reactivando los elementos básicos de una organización social sujeta a normas de estrecha convivencia, a intercambio de bienes de consumo y al ejercicio de sus tradiciones comunitarias.

Norte de Chile

En el norte de Chile se ubicaron varios pueblos indígenas, como los pertenecientes a la Cultura Arica o Aymarás, los Changos, los Atacameños y los Diaguitas. La Cultura Arica o Aymará, emplazada en las quebradas de la primera región, se destacó por el desarrollo de la agricultura y por el pastoreo de llamas y alpacas. Fue influenciada por Tiahuanaco y por los Incas, especialmente en lo relativo a prácticas religiosas y técnicas de momificación. Los Changos fueron un pueblo nómade pescador. Recorrían la costa en balsas, desde Arica al río Aconcagua. Fueron famosos por construir sus embarcaciones, cosiendo e inflando el cuero de lobos marinos. Los Atacameños vivieron en los oasis del Desierto de Atacama. Fueron hábiles agricultores, ganaderos, ceramistas y mineros. Los Diaguitas se establecieron entre los valles de los ríos de la tercera y cuarta región. Destacaron por el desarrollo de la agricultura y la cerámica en arcilla. Todos estos pueblos, exceptuando los Aymarás, se encuentran extinguidos.