Organizaciones de Base: la promoción popular en Chile

El gobierno de Eduardo Frei Montalva, dentro de su idea de Revolución en Libertad, dio un fuerte impulso a las organizaciones de base, creándose, entre otros, los Centros de Madres y Juntas de Vecinos.


Las ideas de Frei Montalva se relacionan con el humanismo cristiano, y este consiste en que el hombre puede realizarse plenamente, dentro de los marcos del cristianismo. Este concepto da origen a la Doctrina Social de la Iglesia, del año 1891, en la cual el Papa León XIII señala como tarea de los gobiernos católicos el lograr el ascenso máximo posible del ser humano. Todo esto es llevado a la práctica por Eduardo Frei Montalva durante su gobierno, el cual a través de un marco legal, la ley 16880 de 1968, crea organizaciones de participación masiva de la nación, lo que técnicamente se conoce en política como “las bases”. Estas fueron:

Las Juntas de Vecinos

En la mencionada ley  se “se reconoce a las Juntas de Vecinos como una expresión de solidaridad y organización del pueblo en el ámbito territorial para la defensa permanente de los asociados y como colaboradoras de la autoridad del Estado y de las Municipalidades”.

Las funciones de las Juntas eran muy diversas, siendo algunas de ellas las siguientes:

  • Representar a los vecinos en todos los actos y contratos .
  • Desarrollo del urbanismo.
  • Procurar la solidaridad entre vecinos.
  • Colaborar con fiscalización de los precios y distribución de los artículos de primera necesidad.
  • Ser voz en la decisión de dar patentes de venta de alcoholes.
  • Promover la colaboración entre vecinos.

Los Centros de Madres

Según la ley los Centros de Madres están constituidos por “mujeres que tienen intereses comunes y que tienen como objetivos principales, la superación personal de sus asociadas y la solución de los problemas inherentes a su estado y sexo”. En honor a su nombre podían formar parte de estos centros las madres de cualquier edad, así como las mujeres casadas y las solteras mayores de 18 años. En la práctica se convirtieron en centros de capacitación, lo que debe ser entendido como formas de cocinar, tejer, criar niños (lo que en ese tiempo era definido como “propio de la dueña de casa”). Los Centros de Madres comenzaron a ser menospreciados pues no intentaban un ascenso de la mujer, sino que la encasillaba en roles muy antiguos.

Los Centros de Padres y Apoderados

Las nuevas ideas de la educación señalaban la importancia del apoyo familiar. Se establecieron entonces por la ley 16880 el vínculo legal entre el hogar y el colegio. Obviamente podían integrarse a ellos los padres o apoderados de cada niño matriculado en el respectivo colegio, e incluso si los hijos estaban en diversos colegios, se puede formar parte de todos ellos. En la práctica sirvieron para reunir fondos extras para el buen funcionamiento de los colegios, pero a su vez las cuotas para el Centro de Padres encareció la educación. Por otra parte el manejo de esos recursos los convirtió en muchos casos en  un poder paralelo al encabezado por el Director del establecimiento.

Los Centros Culturales y Artísticos, y Grupos Corales

Aunque apuntan al mismo objetivo, la ley separa en artículos diferentes a los Centros Culturales  y a los Grupos Corales. Si se busca el más alto nivel del ser humano, no puede dejarse de lado las expresiones artísticas, y de todos los tipos. Las personas mayores de 15 años podían pertenecer tanto a los Centros como a los Grupos. Todos intentaron, a través del Estado, desarrollar el arte en Chile.

Las Organizaciones Juveniles

El antiguo concepto griego de “mente sana en cuerpo sano” se intentó llevar a cabo en estas organizaciones. Los objetivos eran según la ley ” la formación integral de sus miembros, en los aspectos físico, intelectual, cultural y social y su vinculación con la comunidad vecinal”. Podían integrarla niños, adolescentes y adultos entre 12 y 25 años.

Los Clubes Deportivos

Con el objetivo del fomento del deporte, a través de la práctica en diversas actividades físicas se crearon estos clubes. Debían proyectarse hacia la comunidad. Podía pertenecer  a ellos cualquier persona.