Visigodos: el Rey Leovilgildo

Los visigodos tuvieron en Leovigildo a uno de sus grandes reyes. Se enfrentó a su propio hijo, y cuanta nación se interponía en sus propósitos.


Leovigildo fue rey de los visigodos entre el 572 al 586. No sabemos a ciencia cierta en que año nació, pero sí que fue uno de los reyes visigodos más trascendentes:

  • Por haber ampliado el territorio hasta casi toda la península Ibérica
  • Por haber permitido el matrimonio mixto entre arrianos y católicos
  • Por haber estabilizado y engrandecido la economía visigoda.

Las invasiones visigodas

Leovigildo fue un conquistador de tierras. En el 571 conquista Medina y Cordoba. Al año siguiente avanza por el río Gualdalquivir, donde no dudó en la matanza de campesinos. Algunos de sus defensores alegan que mató a las bandas de campesinos que en masa asaltaban los latifundios. En el 574 conquistó la Cantabria, que incluyó lugares tales como Vizcaya, Santander y La Rioja. Al año siguiente se extendieron hasta Orense. En el 576, y a pesar de existir un acuerdo previo de paz a cambio de pago de tributos, atacó a los Suevos.

Religión y política

Desde los tiempos de Ulfila, en el 348 d.C. cuando se convirtieron al arrianismo, los visigodos tuvieron una plena tolerancia religiosa. Sin embargo, con Leovigildo las cosas cambiaron, y con el afán de unificar al reino godo, en el año 580 aceptó que los católicos pudiesen convertirse al arrianismo sin “rebautizarse”, solamente jurando “gloria la padre por el hijo y el espíritu santo”. Recordemos que en el arrianismo solo se considera divino a Dios, mientras que Jesús es su hijo, pero no parte de Dios.

Lo que partió como una “invitación” pronto se convirtió en una exigencia, sobre todo para los obispos católicos que van a ser perseguidos por la autoridad del rey. Incluso decretó el exilio para Masona, el obispo católico de Mérida. Sin embargo, al darse cuenta Leovigildo que estas medidas dividían a su reino en vez de unificarlo, decidió con el tiempo ir suavizando estas medidas.

Los problemas para Leovigildo se complicaron “dentro de propia casa”. En el año 579 Leovigildo entregó Bética a su hijo Hermenegildo, con el honor de rey asociado. Se casó Hermenegildo con Ingunda, una princesa merovingia católica, yéndose a vivir a Sevilla. Esto fue bienvenido por Leovigildo, pues serviría como alianza política. Sin embargo, las cosas no salieron bien para Leovigildo, ya que su hijo se bautizó en el catolicismo, y debido al hostigamiento que vive su esposa decide sublevarse, uniéndose a los bizantinos. Aislado por los arrianos Hermengildo encontró apoyo en la corte católica de Sevilla y en la zona de Mérida. Se inició un fuerte conflicto, que convertirá, según algunos, a Hermenegildo en un mártir de la fe, y según otros, lo convirtió en un usurpador del trono. Lo concreto es que en el año 584 Leovigildo logra sitiar Sevilla, rindiéndose la ciudad. Hermenegildo intenta huir pero es apresado. Después de un breve asilo en Valencia es asesinado en Tarragona.

La riqueza del reino visigodo

Las invasiones fueron muy bien aprovechadas por Leovigildo, pues las confiscaciones, según otros el pillaje, dieron una base económica. El orden impuesto con las matanzas de campesinos, y a pesar de lo cruel que suene, dio una tranquilidad para el desarrollo de los latifundio. Sumado a esto las alianzas con los dominios vecinos, dan al reinado de Leovigildo una de las más prósperas del reino visigodo.