Formación Educacional Inca

Conoce las particularidades del sistema educativo de la civilización Inca


La educación fue uno de los pilares, por no decir el más relevante, del imperio. Fue mediante esta herramienta donde se concibieron las grandes ideas que provocaron la grandeza del Tawantinsuyo. Antes de dar una descripción sobre las principales características del sistema educativo formal incaico es necesario precisar que  ésta era clasista y discriminador: Sólo los hijos de los emperadores y de la nobleza tenían acceso a este tipo de enseñanza ya que la finalidad de este tipo de educación era gobernar y dirigir el imperio. El pueblo se educaba en los ayllus con las prácticas laborales del día a día.

Diferencias de Genero en la educación Inca

Se entregaba de dos maneras:

  • Yachayhuasi: Más conocida como la “Casa del Saber”, fue fundada por el Sapa Inca Roca en la ciudad de Cusco. Educaba a los hijos varones de la alta clase a partir de los 12 o 13 años, terminando su formación a los 19 años.

Las asignaturas que debían cursar estos “hijos privilegiados” estaban ligadas a las ciencias, las humanidades y la enseñanza académico-militar. Aprendían protocolo, ingeniería, historia, arquitectura, política, medicina, estadística y matemática.

Quienes impartían estos conocimientos eran los amautas, maestros altamente capacitados para llevar a cabo esta importante labor siendo respetados por su sapiencia. Los amautas, quienes transmitían sus conocimientos mediante la lengua runasimi, eran apoyados en su labor por los haravicus, encargados de impartir los contenidos artísticos y los quipucamayoc, estadistas del imperio, quienes recolectaban  e interpretaban datos censales para uso estatal mediante los “quipu” de los cuales se cree también sirvieron para portar lenguaje gráfico (conocido como queclla). Los incas no poseyeron sistema de escritura visible pero se estima que los “quipus” fueron un instrumento que permitía llevar algunos mensajes, más allá del uso contable para el cual fue creado.

Tras aprobar todas las materias obligatorias del  Yachayhuasi, los estudiantes debían participar de una especie de “ceremonia de egreso” llamada huarachico donde se les ponía a prueba tanto física como aptitudinalmente. En este acontecimiento se encontraban presentes altos dignatarios y el emperador de turno. Al aprobar dichas pruebas, eran considerados como hombres aptos para dirigir y llevar a cabo grandes labores dentro del imperio. De esta escuela surgían los futuros sacerdotes, políticos, militares, quipucamayoc (lectores de quipus) y mitmac (encargados de dirigir los grupos de mitamaes dentro del imperio) que estarían al servicio del imperio.

  • Acllahuasi: Más conocidas como la “Casa de las Escogidas” era el lugar donde se impartían materias y destrezas vinculadas con el quehacer doméstico y de servicio a la nobleza real. Si bien su sede principal se encontraba en el Cusco, existieron otras sedes dentro del Tawantinsuyo. Eran reclutadas niñas de 8 a 10 años, que provenían de diversos señoríos del imperio, las cuales debían ser bellas y no poseer imperfecciones en su cuerpo.

Sus mentoras eran las mamacunas, mujeres encargadas del aprendizaje de estas doncellas, educándolas en diversas materias como economía doméstica, agricultura, tejido, ganadería, religión y cocina. Para poder mantenerse dentro de este espacio, las acllas debían cumplir con ciertos requisitos tales como la edad, mantener la belleza, ser vírgenes, aceptar el privilegio de ser aclla (no todas tenían dicha posibilidad) y aprobar el curso completo de disciplinas anteriormente descritas. Tras tres años de internado, tenían nuevamente la posibilidad de optar por mantenerse en esta casa o bien casarse con un hombre designado por la nobleza.

Alejado de este tipo de enseñanza formal, el pueblo -que comprendía a gran parte de la población- aprendía los conocimientos en el ayllu, base de la estructura social y económica del incanato. Es aquí donde se instruían de las labores básicas de subsistencia como la ganadería, la agricultura, la religión y la artesanía.

Gran relevancia adquiría el aprendizaje de normas éticas y morales, las cuales eran impuestas fuertemente por la nobleza, con la finalidad de generar obediencia entre los súbditos. Existieron tres valores imprescindibles que debían aprender los Incas:

  • -Ama Quella: No seas haragán (flojo).
  • -Ama Suhua: No robes.
  • – Asma Ilulla: No mientas.

No cumplir estos mandatos implicaba recibir severos castigos, los cuales no eran apelables, salvo si alguna persona robaba por la necesidad de alimentarse. Dentro de las sanciones más aplicadas se encuentran morir quemado en la hoguera, el destierro, ir a la cárcel, morir enterrado, el corte de extremidades (dedos y manos) y el descuartizamiento.