El Tibet

El Tibet, un país misterioso, profundamente religioso, fue conquistado por China. Ésta es su historia.


El Tibet actualmente es una región autónoma de la República Popular China. Tiene unos 2 millones 900 mil habitantes, los cuales viven a una altitud promedio de 4900 metros sobre el nivel del mar, la cual se aprecia como baja al lado de las más altas montañas del mundo, los Himalaya, incluyendo el monte Everest con 8848 metros de altitud. Ellos hablan el idioma tibetano, aunque también es oficial el chino mandarín.

Historia Antigua del Tibet

Hasta el siglo III a.C. los tibetanos eran un pueblo nómade. Según la leyenda es entonces que el rey Nyakhri Tsampo establece la primera dinastía. Durante mil años, con 30 reyes de por medio, la dinastía se mantuvo tranquila en las altiplanicies. Llega entonces el rey Songten Gampo, el cual expande al Tibet hasta dominar un territorio que incluía gran parte de la China actual. La leyenda dice que se casó con princesas budistas, una china y otra india. La influencia del budismo lo llevó a convertir su imperio en una nación pacífica. Entusiasmado por la cultura india, invitó al Gurú Rinpoché para la enseñanza de la filosofía budista. En la capital tibetana Lhasa se construyeron grandes, y hermosos, templos.

Una larga edad media

Desde el siglo VII, cuando se introduce el budismo, hasta principios del siglo XX; se puede hablar de una edad media tibetana. Durante este largo periodo las tierras pertenecieron a unas pocas familias o a los monasterios budistas.

Dominio mongol

En el siglo XIII los mongoles dominaron el Tibet, pero comprendiendo lo complejo de ocupar su territorio le dieron una plena libertad religiosa. Para el siglo XVI el budismo era la principal religión de tibetanos y mongoles, por lo que Altan Khan, líder de los mongoles, establece el gobierno religioso del Dalái Lama. La traducción de Dalái es en mongol “oceáno”, y Lama en tibetano es “maestro espiritual”.

Dominio chino

En el siglo XVIII China invadió el Tibet. Consiguiendo apoyo local establecieron un “comisionado” para gobernarlos. Durante esta época el Tibet pasa a ser un misterio para los occidentales. Se sabe de su existencia al norte de la India, pero no hay un conocimiento mayor.

Pacto con los Británicos

En 1904 Gran Bretaña invade el Tibet, capturando su capital Lhasa. Su idea es conectar a la India con el centro de Asía. Los británicos en 1906 forzaron a los chinos a aceptar en convertir al Tibet en protectorado británico. Sin embargo, al año siguiente, un nuevo acuerdo, esta vez con Rusia como partícipe, restableció la soberanía china sobre el Tibet, pero ahora bajo el control directo de la dinastía Quing.

En 1911 tras la proclamación de la república china, las tropas de ese país que se encontraban en el Tibet debieron regresar. Aprovechando esa circunstancia, el Dalai Lama declaró en 1913 la independencia del Tibet. Logró el apoyo de Gran Bretaña a cambio de la entrega de Arunachal Pradesh, territorio que actualmente es parte de la India.

El Tibet del siglo XX

Para el año 1930 se calcula que el Tibet era habitado por uno y medio millones de personas. De ellas unas 700 mil eran siervos, es decir trabajaban gratuitamente la tierra de un terrateniente, incluyendo a las de los monasterios.

“Liberación” china

En 1949 fue declarada la República Popular China, estableciéndose en ella el comunismo. En 1950 el ejército chino se reunió con los tibetanos para pactar una “Liberación Pacífica del Tibet”. Representantes del Dalái Lama y de la segunda autoridad, el Panchen Lama, acordaron con los chinos una reforma económica en que se terminaba con la servidumbre. Se entregó la propiedad colectiva tanto a los campesinos tibetanos como a los de otros orígenes.

En 1956 estalla una rebelión en contra de los chinos. Que se extiende a la ciudad capital, Lhasa, donde el Dalái Lama organiza un violento alzamiento en marzo de 1959, que incluyó la destrucción de cosechas y escuelas. Miles de personas murieron en los incidentes. Los chinos actuaron con negociaciones con los rebeldes más pacíficos, pero con la muerte y el exilio contra los más fanáticos. El Dalái Lama se refugió en la India.

En 1965 el Tibet fue afectado por la “Revolución Cultural” china. La pequeña propiedad fue eliminada, convirtiéndose toda en social. Esto afectó especialmente a los monasterios. Muchos templos históricos fueron destruidos, y ante la resitencia varios monjes asesinados. Posteriormente, en 1979, restablecida la libertad religiosa, se prohibió en los templos cuestionar la presencia china en el Tibet.

Protestas del Dalái Lama

Las protestas tibetanas han tenido su momento más complejo en 1988, en que la represión china asesinó a un número indeterminado de tibetanos. También en el año 2008, en el contexto de los Juegos Olímpicos de Beijing, las protestas, y la represión sobre ellas, dejaron a miles de víctimas. En los últimos años, un centena de personas se han quemado a lo Bonzo en señal de protesta.

Por la vía diplomática el Dalái Lama ha logrado resoluciones de Naciones Unidas que exigen la independencia del Tibet. También ha intentado pactar con China la creación de un Estado laico tibetano, pero independiente. Nada se ha traducido en una independencia concreta. Por su parte China intenta integrar cada vez más a su nación a los tibetanos, por ejemplo en el 2007 inauguró un ferrocarril que une Lhasa con Beijing. China construyó  centrales eléctricas, estableció estaciones de radio y televisión en idioma tibetano, y ha logrado un nivel de vida para los tibetanos superior a más de la mitad del mundo.