El Teatro en el Neoclasicismo

Este teatro se enmarca durante el siglo XVIII, que es donde se desarrolla el Neoclasicismo. Este siglo es conocido como el Siglo de las Luces y está en paralelo con la Revolución Francesa y con la Ilustración, que es el periodo de mayor racionalidad y crítica dentro de lo vivido – hasta ese entonces – en la historia de la humanidad.


El Teatro Neoclásico en Francia

Está asociado al absolutismo del Rey imperante (Luis XIV) y, por ello, responde a los cánones establecidos por la corona. Los autores más relevantes fueron Racine, La Fontaine y Moliére, siendo este último uno de los más destacados.

Jean Baptiste Poquelin, más conocido como Moliére, fue quien desarrolló la comedia francesa, integrando elementos ridículos y grotescos en sus obras, que tenían un fuerte espíritu crítico; utilizando a personajes que representaran los vicios de la sociedad de ese entonces, como el avaro o el vanidoso burgués o los comerciantes sin criterio, a los que caracterizaba sin tapujo alguno y de modo descarado y descarnado; sin embargo, cuidó de no acercarse a la monarquía en sus textos, dejándoles fuera de cualquier representación satírica. Tartufo es una de sus obras cúspides, también fueron importantes El médico a palos y El burgués gentilhombre.

El Teatro Neoclásico en España

Existía un espíritu crítico, que era la base de la creación literaria de la época en esa nación, donde predominaba un fuerte sentimiento de patriotismo.

Leandro Fernández de Moratín fue el mejor y mayor exponente de este tiempo en España, gracias a su inteligencia creativa y su crítica asociada con la cultura. Sus obras son sencillas pero agudas, enfatizando en los rasgos psicológicos de los personajes, con un toque de ironía y sarcasmo, pero de manera sutil y elegante; como en el caso de la crítica hacia los matrimonios previamente arreglados por los padres, situación muy usual en ese tiempo y en los anteriores, dando una visión que se basaba en lo ético y moral y que respondía a la decadencia que estaba viviendo la sociedad. Sus obras fueron: El viejo y la niña, El sí de las niñas y La mojigata, entre otras.