Actitudes líricas: actitud carmínica

A continuación te explicaremos en qué consiste la actitud lírica denominada carmínica o de la canción, cuáles son sus principales características y cómo hacer un hablante lírico que tome esta actitud en tres sencillos pasos.


¿Qué es la actitud carmínica o de la canción?

La actitud carmínica o de la canción sólo podemos definirla conociendo otros dos conceptos integrantes de un texto poético: el hablante lírico y la actitud lírica.

El hablante lírico es la voz ficticia que construye el poeta para expresar su subjetividad dentro del texto lírico. Este hablante lírico adoptará una actitud lírica como modalidad de enunciación. Existen tres tipos de actitudes líricas, una de las cuales es la llamada carmínica o de la canción.

La actitud carmínica o de la canción es aquella en la cual el hablante lírico expresa sus sentimientos, emociones y mundo interior, siendo la actitud lírica por excelencia. Su nombre proviene del vocablo latín carmen que significa canción, por lo que el poema que presenta una actitud carmínica es el canto del poeta sobre sí mismo, su mundo anímico y sentimental.

Así, el hablante lírico que adopta la actitud carmínica hablará desde la primacía de su subjetividad.

Características de la actitud carmínica 

  • La actitud carmínica o de la canción es una de las tres actitudes líricas que puede adoptar el hablante en un texto poético.
  • Se caracteriza por expresar los sentimientos y mundo interior del propio hablante.
  • Por la razón anterior, el pronombre y los verbos estarán predominantemente en 1ra persona.
  • Es la actitud lírica donde se aprecia una mayor subjetividad.
  • Un ejemplo de poema cuyo hablante lírico presenta actitud carmínica lo encontramos en el texto siguiente de Juan Ramón Jiménez: “Yo no soy yo. /Soy este /que va a mi lado sin yo verlo; /que, a veces, voy a ver, /y que, a veces, olvido.”
  • Otro ejemplo lo encontramos en la Rima LXVIII de Gustavo Adolfo Bécquer, cuyos versos dicen: “No sé lo que he soñado /en la noche pasada. /Triste, muy triste debió ser el sueño, /pues despierto la angustia me duraba.”

Cómo hacer un hablante lírico con actitud carmínica o de la canción.

A continuación te dejaremos tres pasos de sencilla implementación para ayudarte a construir un hablante lírico que utilice la actitud carmínica. Así podrás usarlo como herramienta a la hora de construir un texto poético de tu creación para los distintos proyectos que se te presenten, escolares o personales.

1. La actitud carmínica se enfoca en el yo, es decir, el hablante lírico se centrará en sus sentimientos, sensaciones, emociones, estados de ánimo, etc. ¿Qué debes hacer entonces para que tu poema tenga esta actitud lírica? Busca un tema del que quieras hablar, por ejemplo el amor, la amistad, la muerte o cualquiera que te interese, y enfócate en tus propios sentimientos, en las significaciones subjetivas que construyes a partir de éstas y el ánimo que te provocan.

2. Puedes también partir desde un objeto concreto, compararlo con un concepto abstracto y desarrollar desde ahí las emociones que todo esto despierta, sacar a relucir tu yo interno a través del lenguaje. ¿Cómo llevar esto a la práctica? Por ejemplo, puedo empezar hablando de un espejo que está colgado en la pared de mi pieza y desde allí hablar de que los espejos me han mostrado distintas identidades, distintos yo que se toman mi cuerpo cuando soy feliz o cuando estoy triste, etc. ¿Pero no hay una actitud enunciativa si hablo del espejo que cuelga en la pared de mi pieza? Sí, estaría presente la actitud enunciativa, pero un mismo poema puede adoptar más de una actitud dependiendo del énfasis e intención que quieras darle, por lo que aún puedes usar la actitud carmínica de forma predominante.

3. Recuerda usar la 1era persona gramatical, pues te guiará dentro del poema hacia la actitud carmínica, ya que va a resaltar tu propia interioridad.