Cómo elaborar un Texto Argumentativo

Para elaborar un buen texto argumentativo, es necesario tener en consideración una serie de etapas o pasos en la construcción del mismo:


Se inicia la argumentación

  1. Hacerse preguntas y dudar de la tesis que se plantea o de las opiniones o razonamientos que se estén esgrimiendo. Se puede tener una idea clara que va a presentar, pero es necesario ver si la idea central y eje induce a que los receptores que hagan preguntas al respecto, pues una tesis que no provoque preguntas es una tesis sin sentido y que no causará interés.
  2. Hacer hipótesis o conjeturas acerca de las posibles respuestas a obtener o de los resultados de las interrogantes; realizar especulaciones como: “Tal vez podría ser…”, “Si ello ocurriese…”, entre otras frases. Ponerse en “en caso de”, en la situación de una lluvia de preguntas por parte del auditorio. Estar preparado.
  3. Efectuar opiniones respecto al tema planteado. Ampliar el espectro temático.
  4. Argumentar con ejemplificaciones, para que la tesis sea más consistente y los argumentos sean más creíbles o veraces. Buscar apoyo visual o situaciones que sirvan de ejemplo a la tesis que se planteará.

Desarrollo de la argumentación

En esta parte se van precisando las ideas o las diferentes hipótesis que se tengan, para comprobar la tesis, añadiendo razones y fundamentos y llegando a conclusiones del tema. Es el cuerpo del discurso argumentativo, la columna vertebral.

Planificación de la argumentación

  1. Se comienza haciendo una selección de ideas, con el propósito de provocar un “algo” en el otro, de sensibilizarlo y preparar el “terreno” para conseguir la adhesión del receptor o modificar su conducta y pensamiento. También se utiliza para provocar una reacción del destinatario, sea de oposición o de refutación a las ideas propuestas por el emisor.
  2. El siguiente paso es concretar la acción comunicativa, la situación de interacción; identificar plenamente al receptor y delimitar qué tipo de exposición se llevará a cabo.
  3. Tener material, con el fin de poseer la documentación suficiente y pertinente para avalar la tesis, seleccionando lo más relevante y atingente.
  4. Es necesario, en esta fase, hacer un recuento o reflexionar los diferentes argumentos que se han de exponer, seleccionando y distinguiendo entre los razonamientos principales y los de apoyo o secundarios, para establecer un orden en la presentación de los fundamentos.
  5. Realizar un esquema, a modo de organización de las ideas que se expondrán, para ordenar el discurso argumentativo.
  6. Hacer la redacción del texto argumentativo que se presentará y hacer las correcciones pertinentes.