La mujer en la Literatura Chilena

El cambio de visión acerca de la imagen de la mujer en la literatura también recaló en Chile. Es así que alrededor de los años 80’ se comenzó a experimentar este cambio, asociado a la situación que vivía el país en ese entonces, ligado al contexto social y político.


A través de la literatura se deja entrever el sentimiento imperante en ese tiempo, que tenía que ver con las represiones que las personas sentían y que plasmaban por medio de la escritura, compartiendo sus sentimientos y pensamientos, que iban más allá de lo impuesto por la sociedad y por la tradición.

Las autoras de este tiempo se caracterizan por romper con los esquemas establecidos, manifiestan sus inquietudes y anhelos y buscan expresarse por medio de la palabra abarcando temas que antes jamás se pensó tratar, tales como el sexo, las aspiraciones personales femeninas, el erotismo y la concepción de la maternidad. Teresa Calderón es una de las representantes de este tiempo y de este nuevo escribir, que incluye la voz femenina en la literatura de modo abierto.

Mujeres del Mundo: Uníos

Arriba mujeres del mundo
la buena niña
y la niña buena para el leseo
las hermanitas de los pobres y amiguitas
de los ricos
la chora y mosca muerta
la galla hueca y la medio pollo
la cabra lesa y la cabra chica metida a grande
canchera la cabra
y la que volvió al redil
La que se echa una canita al aire
la que se cayó en cana o al litro
y la caída del catre
las penélopes mata haris y juanas de arco
la que tiene las hechas y las sospechas
la que se mete a monja
o en camisa de once varas
La mina loca la mina rica
pedazo de mina
la que no tenga ni perro que le ladre
y la que “tenga un bacan que la acamale”.

Arriba mujeres del mundo
la comadre que saca los choros del canasto
los pies del plato
y las castañas con la mano del gato
las damas de blanco azul y rojo y
las de morado
las damas juanas y damiselas
todas las damas y las nunca tanto
La liviana de cascos y la pesada de sangre
la tonta que se pasó de viva y la tonta morales
la que se hace la tonta si le conviene
la que no sabe nada de nada
y esa que se las sabe por libro.
La madre del año arriba,
madre hay una sola
y las que salieron de madre.
Arriba mujeres del mundo:
la cabra que canta pidiendo limosna
la que como le cantan baila
y la que no cantó ni en la parrilla.

Arriba todas las que tengan
vela en este entierro
la que pasa la lista
y la que se pasa de lista
la aparecida y la desaparecida
la que se ríe en la fila
y la que ríe último ríe mejor;
la natasha la Carmen la pía
la paz la anamaría la lila
la angelina y la cristina
la que anda revolviendo el gallinero
la que pasa pellejerías
y la que no arriesga el pellejo
la dejada por el tren
o por la mano de Dios.

Que se alcen las mujeres con valor
las pierdeteuna
y la que se las ha perdido todas
la percanta que se pasa para la punta
la que nadie lleva ni de apunte
y ésa que apuntan don los fusiles.

En este poema se puede vislumbrar el deseo de dar voz a los que no la tenían, en este caso a la mujer e incitar a que salgan de su opresión. Esta forma de expresión comenzó a ser muy recurrente en la literatura y la imagen femenina ha ido adquiriendo importancia con el paso de los años. Asimismo, las autoras han ido ganando espacio y escriben a la par con los varones, abordando diferentes temáticas y posturas políticas o sociales.