La oda: sus características y cómo hacer una oda

A continuación encontrarás la definición de una Oda, sus características y los pasos para que puedas construir tu propio texto lírico.


Qué es una Oda

Una Oda es un tipo de poema lírico. Un poema es un tipo de texto literario, de rima consonante, asonante o libre, cuya función primordial es expresar sentimientos a través de un hablante lírico. La Oda es reconocida como una de las composiciones primordiales de este tipo de texto, siendo una de sus principales características la presencia de un hablante lírico que manifiesta admiración o elogia efusivamente un objeto lírico determinado. En otras palabras, se trata de la exaltación de una persona, cosa o idea. Para conseguir este efecto, el hablante lírico presenta el mundo desde una actitud apostrófica, es decir hablándole directamente a un tú.

Características de una Oda

1. La Oda utiliza la actitud apostrófica por excelencia, sin embargo es necesario que por dicha razón no sea confundida con la forma poética del “himno”. Éste último está focalizado más bien en un hecho o acontecimiento elevado que necesita ser plasmado.

2. La Oda busca elevar un objeto lírico determinado, por lo que todos los recursos y figuras retóricas apuntan hacia la vivificación y en el énfasis de las cualidades de dicha cosa, persona o idea.

3. Dentro de los motivos líricos característicos de la Oda se encuentran la pasión, la admiración y la efervescencia.

4. Dentro de los temas más característicos de la Oda se encuentran aquellos de carácter religioso, cívico y amoroso, sin embargo el poeta Pablo Neruda abrió las temáticas posibles a lo cotidiano, exaltando diversos objetos líricos presentes en la imaginería chilena y aquello que podría considerarse típico o común.

Por ejemplo:

“En el mar
tormentoso
de Chile
vive el rosado congrio,
gigante anguila
de nevada carne.
Y en las ollas
chilenas,
en la costa,
nació el caldillo
grávido y suculento,
provechoso.”

Oda al Caldillo de Congrio, Pablo Neruda (fragmento)


Cómo escribir una Oda en 3 pasos

En esta sección encontrarás algunos pasos para construir tu propia Oda. Éstos tienen un carácter inductivo y su única función es que constituyan un pie forzado que te permita más adelante construir tus propios pasos de manera libre y autodidacta. Recuerda que escribir un texto lírico está más relacionado con tu propia libertad creativa que con la posibilidad de seguir al pie de la letra unos pasos.

1. Antes de comenzar a escribir una Oda, es necesario que reconozcas el objeto lírico con el cual deseas dialogar en tu poema. Es necesario que se cumplan dos condiciones, la primera es exaltar este objeto a través de una abierta apelatividad a éste. Lo segundo, es considerar por defecto la abierta necesidad de personificar a éste objeto lírico. Una buena opción es hacer el ejercicio de visualizar a éste objeto como si fuera una persona o alguien con quien pudieses efectivamente establecer un diálogo.

2. A continuación, intenta reconocer todas aquellas características positivas del objeto lírico escogido. A través del reconocimiento de éstas características te será mucho más simple elaborar tu Oda, pues haz de exaltar estos elementos dentro de tu texto. Incluso si dentro del texto debes elaborar un contraste con los aspectos negativos, siempre los aspectos que podrían leerse como positivos deben ser potentes. Por ejemplo, el siguiente texto está focalizado en “la ciudad” como objeto lírico, donde a pesar de las características negativas, resulta más fuerte el motivo positivo.

“Invadida por extraños, vas sufriendo tus heridas
que como obras nuevas nos anuncian
destrozando tus entrañas.

Hoy gobiernan asesinos pero no te destruirán.
pues por uno que nos quiten otros veinte seguirán.”

3. Por último, no olvides que al referirte directamente al objeto lírico escogido existirá un predominio de la actitud apostrófica, es decir que estarás hablando directamente a un tú.