Literatura de la civilización Maya: El Popol Vuh

Mito producido por la civilización Maya, que constituye la cosmovisión de una de las civilizaciones más importantes del continente americano.


Te invitamos a conocer el legado literario de una civilización de avanzados conocimientos tanto en la astronomía como en su producción poética. Todo esto gracias al desarrollo de un sistema de escritura que permitió preservar la memoria cultural del pueblo Maya y, de este modo, conservarla para el resto de la humanidad. Profundicemos sobre los relatos a través de los cuales, la civilización Maya se explicó a sí misma los fenómenos naturales, el nacimiento de la vida en el mundo y las normas de su vida social.

Cosmovisión Maya

Para esta civilización la observación de la naturaleza, el comportamiento de los animales y el movimiento de los planetas y estrellas fueron fundamentales para explicarse el mundo en el que vivían. Como es común a las primeras civilizaciones, los Mayas utilizaron el mito como vehículo de sociabilización de los conocimientos que adquirían, puesto que a través de él los primeros seres humanos le dan al funcionamiento de  la naturaleza una explicación. Debes considerar que para las primeras civilizaciones la ciencia no existía, por lo que ante la presencia de fenómenos naturales como la lluvia, los terremotos, las erupciones de los volcanes, entre otros, eran comprendidos como manifestaciones de seres divinos que se comunicaban con las mujeres y los hombres a través de la naturaleza.

Mito de origen: Popol Vuh

El popol vuh es un libro escrito alrededor del año 1550 del cual se desconoce la identidad de su autor aunque se presume que se trataría de un indígena que  aprendió la habilidad de la escritura en latín. Sin embargo sabemos que Fray Francisco Ximénez lo tradujo al español en el año 1703 y gracias a ello hoy podemos leerlo.

Está compuesto por una serie de relatos. El primero de ellos cuenta cómo se creó la tierra: a partir de un silencio y quietud primordial en el que sólo existía el agua, los dioses Gucumatz y Hurakan  se reunieron y decidieron fundar el mundo. Para ello dispusieron que el mar se recogiera y apareciera la tierra. Una vez que esta emergió crearon las plantas y animales y a continuación decidiendo dónde viviría cada especie, cómo se moverían y los sonidos que emitirían. Entonces los dioses pidieron a los animales que los llamaran por sus nombres, pero estos no pudieron pronunciarlos. Gucumatz y Hurakan se sintieron decepcionados, por lo que condenaron a los animales a matarse los unos a los otros.

Figura1

Ante tal decepción ambos dioses acordaron crear criaturas inteligentes que pudiesen obedecerlos y tuvieran la capacidad de hablar. Mucho les costó esto puesto que primero probaron haciendo hombres de barro que no les agradaron, luego los hicieron de madera, pero estos no tenían alma, ni memoria por lo que no se acordaban de sus creadores, quienes furiosos los exterminaron.

Finalmente, Gucumatz y Hurakan tomaron los granos del maíz y con ellos fabricaron a los hombres y a las mujeres. La mazorca o choclo era el alimento fundamental del pueblo maya, por esta razón ellos consideraban que los dioses lo habían usado para crearlos. De este modo, podemos ver como en el mito de origen de la civilización maya se encuentran los elementos centrales de su vida social: la mazorca o choclo es el eje de la agricultura, a su vez es la fuente básica de alimentación y vida y, en consecuencia, constituye un elemento central en la vida espiritual y religiosa.

El resto de los relatos del Popol Vuh incluyen la historia dos héroes que vencieron a los dioses de la muerte y otros relatos que narran la formación de las comunidades mayas. Te invitamos a leer esta apasionante historia y a encontrar similitudes con otros mitos de creación como los de la Grecia antigua y los de la Biblia.