Literatura y cultura nacional

Comprende cómo se produce la relación existente entre la cultura de un determinado país y las expresiones literarias.


La Literatura no es sólo fuente de ficciones y expresiones bellas, sino también una institución social que en muchos momentos de la historia ha funcionado como un agente cultural de las naciones. Esto implica que a través del arte literario la lengua nacional, el canon artístico y la tradición cultural se han constituido y con ellos  la identidad de cada una de las naciones occidentales. Te invitamos a conocer cómo la Literatura participa en la construcción de la identidad nacional.

La Literatura y la lengua nacional

La Literatura es una institución social, esto es, una entidad desde la que se fundan las relaciones sociales de una determinada comunidad. En este sentido, la Literatura es vehículo de valores, costumbres, ideas, formas de relación, contradicciones y problemas propios de una nación y como tal mucho de lo que se representa mediante la Literatura tiene relación con la identidad de una nación. Un ejemplo claro de esto es la instauración de las lenguas nacionales de Europa central, las que a través de importantes obras literarias promovieron la lengua que luego unificaría los territorios divididos en feudos transformándolos en unidades políticas que hoy conocemos como los países europeos de España, Francia, Italia, Alemania, por sólo nombrar los casos más emblemáticos.
Por ejemplo, en Italia durante la Edad Media no existía un país que uniera la enorme diversidad de pequeños reinos, en cada uno de los cuales se hablaba un dialecto diferente que impedía formar una unidad político-administrativa uniforme. Como ya hemos revisado en contenidos anteriores (Ver contenido “Historia de la lengua española en Hispanoamérica“) una nación necesita para la unidad de sus miembros tener una lengua que permita no sólo la comunicación entre ellos, sino -sobre todo- la construcción de leyes que regularicen y normalicen las relaciones de los habitantes de un país. Por esta razón, cuando se intentó la unificación de Italia en un sólo gran Estado nación, fue necesaria una política lingüística que consistía en educar a todos los habitantes de la península itálica en una lengua común. La Literatura ofrece entonces una fuente de aprendizaje de la lengua insuperable. En el caso italiano fue la obra de Dante titulada “La Divina Comedia” la que se constituyó en el modelo de la lengua nacional italiana y esto no ocurrió por azar, sino porque esta fue la primera obra literaria que se publicaba en el dialecto más hablado, es decir, más masivo de dicho territorio y por lo tanto, el que mejor servía a los intereses políticos de unificación, junto con ser la manifestación del espíritu cultural de la mayoría de los habitantes italianos. En Alemania el primer libro que se escribió en el alemán moderno que se transformaría en la lengua oficial del Estado fue la traducción de la Biblia desde el latín al alemán gracias a Martín Lutero, precursor además de la Reforma.

Canon literario e identidad nacional

No sólo la lengua es constituida a partir de la Literatura nacional, sino también la identidad cultural de las naciones. No es casualidad que ciertos textos sean los escogidos para fundar las lenguas nacionales, pues estos también representas valores culturales y tal como los mitos de las civilizaciones antiguas estas obras representan la identidad cultural de un país. Se le llama canon a las obras que componen lo que socialmente se valora como las mejores obras de la Literatura de una nación. Este canon siempre está cambiando, agregando nuevos autores o rescatando a algunos que hayan quedado en el olvido. En el caso chileno, la obra fundamental que constituye el canon literario es “La Araucana”, en la que no sólo se consolida el idioma español como lengua de la nación (en desmedro de las lenguas originarias de las comunidades indígenas), sino que además la identidad nacional en oposición y situación de guerra contra la identidad mapuche. Esta pugna o enfrentamiento representa parte fundamental de la identidad chilena que durante el siglo XIX se consolidará en lo que se conoce como “La pacificación de la Araucanía”.
Te invitamos a estudiar el canon literario de tu país y reconocer la identidad que desde él se desprende.